Connect with us

Editorial & Columnas

Nuestro Centro Histórico necesita ayuda

Published

on

Por: Iván Correa Acosta  

Ahora que estoy leyendo el proyecto de acuerdo de Plan de Desarrollo que presentó el alcalde Carlos Pinedo junto con su equipo al Concejo de Santa Marta, me he dado cuenta que uno de los puntos más relevantes que he visto de este hasta el momento es el manejo que se le quiere dar al Centro Histórico de Santa Marta, una joya arquitectónica tan poco valorada y tan vilipendiada en los últimos años, con el PEMP o Plan Especial de Manejo y Protección, diferente al existente que data del año 2005. Sin embargo, no podemos quedarnos en el sobrediagnóstico del PEMP anterior y la poca implementación que se tuvo, más allá del adoquinamiento del Centro a través del Plan Centro del 2008.

El Centro Histórico de Santa Marta guarda una gran cantidad de cultura, arte, un pasado colonial, republicano, barroco que escasas ciudades colombianas y latinoamericanas albergan, pero que hoy son guarida de habitantes de calle, palomas, ratas y excrementos humanos, basta con ver el edificio que fue la sede del Concejo, la Casa Consistorial que cada vez se cae a pedazos. Los adefesios arquitectónicos que han realizado locales comerciales en pleno centro de Santa Marta afectando edificaciones con enorme valor histórico afectando el desarrollo urbanístico y paisajístico del mismo, nos da a entender la desidia con la que el Centro se ha manejado por tiempo atrás y del desdén de muchos, que parece tener su fin ahora, con mayor conciencia de lo que los samarios tenemos como valor histórico, como su valor más preciado y es la historia, además de su exuberancia natural.

En el mundo existe una tendencia a volver a los centros históricos, olvidados durante gran parte de los años 70´s y 80´s para desarrollar la ciudad hacia las afueras, ciudades de Latinoamérica y Europa cada vez ven a los Centros como un punto de partida del cual tenemos que proteger, con Planes Especiales y con intervenciones no solamente desde el punto de vista de rescate del patrimonio, sino también con intervenciones de carácter social, económica, entre otros aspectos. Santa Marta debe volver a mirar hacia su centro, a respetar su historia, a mirar hacia sus calles pintorescas y llenas de color y de pasado con acento samario, a buscar su propia identidad cultural a partir de la historia, a partir de lo que fuimos.

Tenemos un Centro cuya última gran intervención fue hacia los años 2008 al 2010, necesitamos después de ya más de 15 años después un nuevo Centro, un nuevo Centro que explote de manera aún más abismal el turismo que viene en crecimiento con la oferta gastronómica, nocturna y cultural, y que en verdad guarde una identidad urbanística con lo que es Santa Marta, Santa Marta representa un pasado colonial, un pasado de grandeza, una ciudad que maneje una sincronía con lo que fue y que no pase de segundo plano y que esta sea respetada, manteniendo su patrimonio intacto, y el espíritu de la ciudad donde levan anclas los bajeles incólume.