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Editorial & Columnas

La reforma pensional no resuelve el problema de las pensiones

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Por Leidys Garzón

La propuesta de reforma pensional del gobierno de Petro ha avanzado al segundo debate en la cámara de representantes y ha sido respaldada por los partidos tradicionales y de gobierno, quienes suelen presentarse como extremos políticos, pero hoy coinciden en esta reforma que poco o nada modifica la precaria situación que tienen los colombianos.

Uno de los argumentos del Gobierno para defender esta reforma es que busca garantizar que todos tengan una pensión, atacando el grave problema de la falta de cobertura del sistema pensional. Sin embargo, deja de lado una causa estructural de este problema, como es la gran debilidad del aparato productivo colombiano, que se acentúa en regiones como el Caribe, donde según cifras del DANE, más del 51,9% de la población vive en pobreza monetaria. Por ello, resulta populista hablar de ampliar la cobertura sin tener políticas concretas para la reactivación económica, con la consiguiente generación de empleo y la reducción de las altas tasas de informalidad laboral, que en el Caribe van del 53% al 69%.

En el Caribe colombiano ninguna de las ciudades capitales tiene un nivel de empleo formal superior al 50%, según datos del DANE en el primer trimestre del año, lo que significa que muy pocas personas tienen ingresos estables que les permita cotizar en el régimen de pensiones. La capacidad de cotización está directamente relacionada con los ingresos y por ello están en lo correcto quienes afirman que la actual reforma pensional no resuelve el problema principal del necesario aumento de las cotizaciones para poder extender la cobertura.

En la reforma pensional que podría salir aprobada existen dos aspectos importantes a destacar. En primer lugar, esta reforma premia a los fondos privados. Lo cual no se esperaba de un gobierno compuesto por quienes durante muchos años criticaron las reformas pensionales que introdujeron los fondos de ahorro privados en detrimento del régimen de prima media, de hecho, se benefician con la reforma al incluir como cotizantes forzosos a quienes ganen más de 2,3 salarios mínimos.

En segundo lugar, se establece un Beneficio Pensional de $223.000 para personas de la tercera edad que nunca han cotizado. Este beneficio es positivo para las personas de la tercera edad que no tienen ningún ingreso. Sin embargo, la propuesta de universalizar las pensiones muestra que se está pidiendo más con menos dinero. Esto se debe a que se pretende financiar este beneficio con el ahorro de los cotizantes, cuando en realidad podría ser financiado con otras fuentes disponibles para el gobierno. De esta manera, el sistema pensional se vuelve más gravoso para los trabajadores.

Con un aparato productivo tan raquítico como el nuestro, se dificulta el sostenimiento del régimen del sistema pensional de prima media, basado en el principio de solidaridad a través de las cotizaciones de todos los trabajadores. Es necesario comprender que una reforma pensional que realmente contribuya al desarrollo del país debe contemplar el fortalecimiento de las fuentes de empleo. Esto permitirá la generación de más empleos formales y la reducción de la informalidad laboral, lo que a su vez favorecerá el funcionamiento adecuado del sistema de pensiones y garantizará una pensión digna para todos los colombianos.