Metrópolis
Vertimiento de aguas residuales en el Lago del Dulcino representa una amenaza para Pozos Colorados
El pasado martes 24 de septiembre, OPINIÓN CARIBE denunció un derramamiento de aguas residuales en el sector de la Troncal del Caribe debido a una fuga de la línea de impulsión de la Ebar Zuca. Como respuesta a esta problemática, en la noche del miércoles, la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta – Essmar, por medio de su cuenta de X, anunció que habían logrado estabilizar el sistema de alcantarillado en el sector, luego de que la fuga se corrigiera.
Sin embargo, para realizar dicho trabajo, se tuvo que suspender el bombeo en la Ebar Zuca, lo que ocasionó un vertimiento de aguas residuales en los manjoles del sector de Pozos Colorados, el cual fue a parar al canal del Lago del Dulcino, tal como lo evidenciaron las cámaras de este medio de comunicación en la mañana de este jueves, donde se encontraban un camión vactor realizando labores de limpieza y extracción.
Esta situación debe encender urgentemente las alarmas de las autoridades ambientales, pues de seguir esta situación, estas aguas servidas podrían representar una amenaza no solo para este humedal, sino también para las aguas de la playa de Pozos Colorados, afectando la biodiversidad acuática y el turismo que se desarrolla en esta zona.
De acuerdo con el Decreto 1076 de 2015 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en su artículo 2.2.3.3.4.15, establece que, ante fallas en los sistemas de tratamiento de aguas, mantenimiento, emergencias o accidentes que afecten el cumplimiento de las normas de vertimiento, el responsable de actividades industriales o comerciales que generen vertimientos debe suspender tales actividades de inmediato. Esta suspensión no incluye la gestión de aguas residuales domésticas. Si la reparación toma más de tres horas, se debe notificar a la autoridad ambiental y activar el Plan de Gestión del Riesgo.
Además, el artículo 2.2.3.3.4.3, especifica los lugares donde están prohibidos los vertimientos, tales como: cabeceras de fuentes de agua, acuíferos, áreas recreativas, sectores aguas arriba de bocatomas para agua potable, cuerpos de agua protegidos por la autoridad ambiental, sistemas de drenaje pluvial, y también aquellos provenientes de embarcaciones y actividades que usen sustancias tóxicas, así como cualquier vertimiento que altere la calidad de los cuerpos de agua o que represente un riesgo para la salud y los recursos hidrobiológicos.
Por lo anterior, se hace un llamado al Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental – Dadsa, y a la Corporación Autónoma Regional del Magdalena – Corpamag, para que se apersonen de esta situación y evalúen los impactos que puede tener en el entorno.
