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Nación

La reforma tributaria de Petro fue hundida por el Senado

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El hundimiento de la reforma tributaria en el Senado genera dudas sobre la financiación futura para proyectos de agua en Santa Marta, pese a que la ciudad ya cuenta con un CONPES aprobado. La viceministra Ruth Quevedo Fique había advertido que, sin nuevos ingresos fiscales, el presupuesto del sector podría reducirse, afectando la ejecución de inversiones como los $4 billones anunciados.

La Comisión IV del Senado de la República decidió este martes archivar la reforma tributaria presentada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, luego de que la ponencia positiva fuera derrotada con nueve votos en contra y cuatro a favor. Con esta decisión, el proyecto —que pretendía recaudar cerca de $16 billones para financiar parte del Presupuesto General de la Nación 2026— quedó oficialmente hundido.

La propuesta incluía nuevos gravámenes a bienes de lujo, ajustes en impuestos a hidrocarburos, cigarrillos y apuestas, además de modificaciones en la tributación para personas de mayores ingresos y patrimonios. Aunque el Ejecutivo sostuvo que la iniciativa buscaba impactar principalmente a los sectores de mayores recursos, varios congresistas señalaron que su alcance podría terminar afectando a segmentos más amplios de la población, un argumento que marcó buena parte del debate.

En las semanas previas, las discusiones se vieron atravesadas por repetidas rupturas de quórum en la Cámara de Representantes y por negociaciones para intentar asegurar los votos requeridos. Pese a esos esfuerzos, la mayoría de la comisión mantuvo su posición en contra.

El senador Efraín Cepeda, del Partido Conservador, afirmó tras la sesión que su bancada no cambiaría su postura: “Esta reforma golpeaba a las clases bajas y medias. Además, se nos viene advirtiendo sobre una posible emergencia económica”, expresó.

Tras el hundimiento, el presidente Gustavo Petro se pronunció públicamente y cuestionó la decisión del Senado. El mandatario señaló que, a su juicio, la negativa obedeció a factores políticos y no al análisis de la situación fiscal del país. También afirmó que sectores económicos con mayores ingresos podrían haber realizado un aporte más amplio para enfrentar el déficit previsto.

En su mensaje, el presidente aseguró que si los recursos no se recaudan por vía tributaria, el impacto podría trasladarse a los sectores de menores ingresos, y advirtió sobre consecuencias fiscales que —según él— podrían empezar a sentirse de inmediato.

La caída de la reforma tributaria abre interrogantes sobre la financiación de proyectos estratégicos en regiones como Santa Marta, donde recientemente se anunciaron inversiones históricas para enfrentar la crisis hídrica.

Durante su visita a la ciudad, la Viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Quevedo Fique, anunció una inversión de $4 billones destinada a mejorar el acceso al agua potable y a fortalecer el sistema de saneamiento. En declaraciones a los medios, Quevedo enfatizó que la sostenibilidad de estos recursos dependía de la aprobación de la Ley de Financiamiento, advirtiendo que, sin ella, el presupuesto nacional del sector podría caer de $1,5 billones en 2025 a $0,7 billones en 2026.

La viceministra también recordó que existe un CONPES específico para Santa Marta, que define las obras prioritarias para avanzar en la solución estructural al problema de agua en la ciudad.

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Ante el hundimiento de la reforma tributaria, surge ahora una pregunta clave para la región y para el país: ¿En qué quedarán los compromisos anunciados por la viceministra Ruth Quevedo Fique, incluida la inversión de $4 billones y el CONPES para Santa Marta, si el Gobierno debe reacomodar el presupuesto nacional para 2026?

Sin la reforma, el Gobierno deberá buscar alternativas para cubrir la brecha fiscal: recortes al gasto, reorganización de la inversión, reasignación de recursos o la presentación de un nuevo proyecto legislativo.

Mientras tanto, ciudades como Santa Marta —que esperan obras de impacto estructural en su sistema de acueducto y saneamiento— estarán atentas a las decisiones que tome el Ejecutivo en las próximas semanas.

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