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Metrópolis

“La liquidación está descartada”: Superservicios sobre la Essmar

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En medio de la mesa interinstitucional instalada en Santa Marta para enfrentar la crisis de desabastecimiento de agua potable y saneamiento básico, el superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán, habló sobre el futuro de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (Essmar). Sus declaraciones no solo descartaron la liquidación de la entidad, sino que también confirmaron su devolución al Distrito y la próxima designación de un nuevo agente interventor.

Durán recordó que la intervención de la Essmar se dio como medida de emergencia ante la crítica situación que enfrentaba la ciudad en la prestación de los servicios públicos. A ello se sumaba una gestión administrativa debilitada y una infraestructura insuficiente para atender la creciente demanda de los ciudadanos. De acuerdo con sus palabras, la intervención fue necesaria para estabilizar la operación y proteger a los usuarios en un momento de crisis.

En noviembre de 2021, cuando se intervino la Essmar, el pasivo superaba los $62 mil millones y el déficit alcanzaba más de $36 mil millones. Según explicó el superintendente, esas obligaciones quedaron congeladas, lo que significa que su pago se suspendió hasta que se defina la resolución final del proceso.

Lo cierto es que, según un informe de seguimiento de la Essmar, durante el primer trimestre de 2025, los pasivos superaban los $183 mil millones, casi el doble de lo registrado en 2021, y el déficit ascendía a los $70 mil millones. El hecho de que hoy esa cifra haya crecido evidencia una intervención fallida por parte de la Supeservicios.

La Essmar será devuelta al Distrito

Ante la posibilidad de liquidar la ESSMAR como salida a la crisis, Durán fue categórico al descartar esa alternativa. “No habrá liquidación de la ESSMAR. La empresa continuará y será devuelta al Distrito”, aseguró.

Además, mencionó que la empresa seguirá siendo patrimonio de Santa Marta, con el fin de buscar fortalecer la autonomía local en la gestión de los servicios públicos y permitir que la administración distrital asuma nuevamente la conducción de la empresa. “La ESSMAR es de Santa Marta y debe ser gestionada por Santa Marta. Nuestro papel es apoyar y supervisar, pero la conducción corresponde a la ciudad”, subrayó.

En paralelo, anunció que el actual agente interventor, Edwin Parada, presentó su renuncia, razón por la cual habrá un cambio para garantizar mayor transparencia y eficiencia en la gestión, además de preparar el terreno para la devolución de la empresa.

A pesar de la decisión de mantener la Essmar y devolverla al Distrito, Durán reconoció que persisten retos importantes. Entre ellos se encuentran la reestructuración financiera, que implica renegociar pasivos y mejorar el recaudo para estabilizar las cuentas; la inversión en infraestructura, que debe enfocarse en modernizar las redes de agua y alcantarillado y ampliar la cobertura; la gestión administrativa, que requiere fortalecer procesos internos, garantizar transparencia y combatir la corrupción; y la calidad del servicio, que debe responder a las demandas ciudadanas y recuperar la confianza de los usuarios.

El superintendente insistió en que la solución al desabastecimiento de agua potable y saneamiento básico requiere un esfuerzo conjunto entre el Distrito, la ESSMAR y el Gobierno Nacional; es por ello que se están coordinando acciones y se está avanzando en proyectos de inversión como la rehabilitación de la Estación de Bombeo de Agua Residuales – Ebar Norte, las plantas desalinizadoras, el plan de choque del Distrito, la planta El Curval, entre otros.

De momento, la intervención de la ESSMAR, lejos de resolver la crisis estructural de los servicios públicos en Santa Marta, ha dejado cifras más preocupantes que las registradas en 2021. El aumento exponencial de los pasivos y del déficit evidencia que las medidas adoptadas por la Superintendencia no lograron contener el deterioro financiero ni mejorar de manera sustancial la prestación de agua y alcantarillado. Aunque el superintendente Felipe Durán descarta la liquidación y apuesta por devolver la empresa al Distrito, el panorama revela que la ciudad recibirá una entidad más endeudada, con mayores retos administrativos y técnicos, y con una ciudadanía que sigue padeciendo la falta de agua potable y las deficiencias en saneamiento básico.