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Catastro y gobernanza indígena: cómo Colombia transformó la gestión territorial y la conservación ambiental

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Entre 2022 y 2025, Colombia logró aumentar su cobertura catastral del 9% al 40%, un avance que ha fortalecido la autonomía de los pueblos indígenas, mejorado la planificación territorial y consolidado la protección de más de 10 millones de hectáreas de ecosistemas estratégicos. Este proceso demuestra que el catastro puede ser mucho más que un registro técnico: se convierte en una herramienta de empoderamiento comunitario, conservación ambiental y gobernanza sostenible.

Gobernanza fortalecida y datos estratégicos

La actualización catastral ha permitido que autoridades indígenas y locales levanten inventarios precisos de sus territorios y gestionen sistemas de información geográfica que respaldan la autonomía y la construcción de paz. En términos de conservación, se destacan logros concretos:

  • 21 parques nacionales cuentan con cartografía actualizada, cubriendo más de 10 millones de hectáreas.

  • La Alianza Catastro–Autoridades Ambientales protege 560.000 hectáreas de ecosistemas estratégicos.

  • Más de 800 predios avanzan hacia su formalización como bienes públicos ambientales.

  • Se han firmado 190 acuerdos de conservación con comunidades rurales.

  • Se realizaron 148 avalúos en predios privados dentro de parques nacionales, que permitieron la adquisición de 113 propiedades prioritarias, incluyendo áreas como Las Orquídeas, Selva de Florencia, Los Nevados y Alto Fragua Indi Wasi.

Estos resultados muestran que el catastro, cuando se implementa con enfoque participativo, es mucho más que un registro: se convierte en un instrumento de planificación, protección y empoderamiento territorial.

Experiencia comunitaria y aprendizaje

La visita a la Sierra Nevada de Santa Marta y al Resguardo Kutunsama evidenció cómo la integración del conocimiento indígena con herramientas técnicas genera impactos profundos. Los líderes locales, como Mamo Camilo y Luis Salcedo Zalabata, mostraron que la construcción de confianza, el respeto por los silencios y la participación activa de las comunidades son fundamentales para que los datos catastrales se traduzcan en gestión autónoma y sostenible de los territorios.

En Kutunsama, aproximadamente 100 familias viven en armonía con la tierra tras años de trámites y negociación, cultivando cacao de manera sostenible, tejiendo mochilas tradicionales y manteniendo huertas comunitarias. Allí quedó claro que la titulación y el catastro no solo formalizan la propiedad, sino que resguardan la memoria, la cultura y los recursos naturales.

Protección de áreas estratégicas

El trabajo conjunto entre la Unidad de Parques Nacionales y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi permitió titular más de 565.000 hectáreas dentro de áreas protegidas, asegurando su blindaje legal frente a amenazas actuales y futuras y fortaleciendo la preservación de ecosistemas estratégicos, así como los territorios indígenas circundantes.

El catastro multipropósito en Colombia demuestra que, más allá de un registro técnico, puede ser un instrumento de gobernanza, conservación y empoderamiento comunitario. El éxito del proyecto radica en la participación activa de las comunidades indígenas, la integración de conocimiento local con herramientas técnicas y el acompañamiento del Estado y la cooperación internacional. La lección es clara: los procesos de transformación territorial requieren paciencia, diálogo y respeto por la autonomía, y cuando se logran, los impactos son sostenibles y profundos.