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Ocho homicidios en 48 horas: la cruda realidad violenta del Magdalena
Ocho muertes en apenas 48 horas confirman una dinámica que dejó de ser excepcional: el Magdalena entra cada fin de semana en una espiral de violencia que comienza a consolidarse como un comportamiento recurrente. Lejos de ser hechos aislados, los homicidios evidencian una normalización progresiva de la violencia en distintos municipios del departamento.
Por: Arnol Sarmiento
El Magdalena cerró el primer fin de semana de mayo con un nuevo repunte de violencia que deja en evidencia la persistencia de un patrón: los fines de semana se convierten en períodos críticos en materia de seguridad. Entre el viernes 1 y el domingo 3 de mayo, ocho personas fueron asesinadas en distintos municipios del departamento, según información consolidada por autoridades judiciales y policiales.
La secuencia de hechos inició el viernes con tres casos en Ariguaní, Zona Bananera y zona rural de Zapayán. La jornada comenzó con el homicidio de Roberto Esteban Paternostro, de 70 años, conductor de taxi oriundo del corregimiento de Bellavista, quien fue atacado con arma blanca dentro de su vivienda, en el barrio San José.
Ese mismo día, en el corregimiento de Guacamayal, Zona Bananera, fue asesinado a bala William Erazo, de 25 años, mientras se encontraba en un establecimiento comercial. Horas después, en zona rural entre Zapayán y Loma del Bálsamo, fue hallado el cuerpo sin vida de Elkin Francia Bolaño, de 44 años, comerciante del corregimiento de Bellavista, jurisdicción de Concordia.
El sábado, la violencia no dio tregua. En Zona Bananera fue encontrado el cuerpo de José Salcedo Silva, de 24 años, mototaxista reportado como desaparecido días antes. En la misma zona, horas después, apareció sin vida Ronald Zárate, en un hallazgo que elevó la alerta entre las autoridades locales.
En el municipio de Fundación, ese mismo día, fue asesinado Donny Jesús Pedroza De la Hoz, quien fue interceptado por dos hombres en motocicleta cerca de la línea férrea. Según el reporte oficial, uno de los atacantes descendió del vehículo y le disparó en repetidas ocasiones.
La jornada del sábado cerró con un doble homicidio en Aracataca, consolidando un acumulado que anticipaba un fin de semana crítico en materia de violencia. En ese municipio se registraron dos asesinatos. El primero ocurrió en la invasión Carlos Galán, donde fue ultimado Brayan de Jesús Ruiz Bolaño, de 34 años, tras ser atacado por hombres en motocicleta. Una hora después, en el barrio 7 de Abril, fue asesinado Ray Livington Orozco Andrews, de 42 años, dentro de un establecimiento comercial.
En total, siete de las víctimas fueron atacadas con arma de fuego y una con arma blanca, lo que mantiene la tendencia de los ataques sicariales como principal modalidad de violencia en el departamento.
Aunque el reporte oficial indica que durante el domingo no se registraron nuevos homicidios, el balance del fin de semana vuelve a evidenciar un patrón recurrente en el Magdalena: la incapacidad de contener picos de violencia concentrados en cortos períodos. A esto se suma una dispersión geográfica que abarca zonas urbanas y rurales, especialmente en el corredor entre Fundación y la Zona Bananera, donde los homicidios se repiten con frecuencia cada fin de semana. Este comportamiento reabre el debate sobre la efectividad de las estrategias de seguridad y la capacidad de respuesta institucional frente a dinámicas criminales que, lejos de disminuir, continúan dejando víctimas en distintos puntos del departamento.
