Poder & Gobierno
Colombia reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y da un giro a su política exterior
El Gobierno de Colombia anunció un cambio significativo en su política exterior al reconocer la soberanía del Reino de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, una decisión que modifica la posición mantenida durante los últimos años frente a uno de los conflictos territoriales más prolongados del norte de África.
El anuncio se produjo durante el primer encuentro del vicepresidente José Manuel Restrepo y el canciller Omar Bula Escobar con el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Naser Bourita, quien se encontraba en Cali con motivo de la posesión del presidente Abelardo de la Espriella.
De acuerdo con la información divulgada por la Cancillería colombiana, el nuevo Gobierno busca revitalizar y profundizar la relación bilateral con Marruecos, bajo una perspectiva de largo plazo y con el propósito de que el acercamiento diplomático, político y económico responda a los intereses de Colombia.
La decisión también supone un cambio frente a la política adoptada durante el Gobierno de Gustavo Petro. En agosto de 2022, Colombia restableció sus relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática, después de que estas permanecieran congeladas desde 2001.
Ahora, el Ejecutivo de Abelardo de la Espriella modifica esa posición y se acerca a la postura defendida por Rabat.
Un conflicto territorial de décadas
El Sáhara Occidental es un territorio disputado desde la retirada de España en 1975. Marruecos controla actualmente la mayor parte del territorio y sostiene que forma parte de su integridad territorial, mientras que el Frente Polisario reclama la autodeterminación del pueblo saharaui y defiende la independencia de la República Árabe Saharaui Democrática.
La Organización de las Naciones Unidas mantiene al Sáhara Occidental dentro de su agenda de descolonización y, a través de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), continúa involucrada en el proceso político.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en octubre de 2025 la Resolución 2797, mediante la cual extendió el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2026. El documento reiteró que la solución al conflicto debe ser política, justa, duradera y mutuamente aceptable, además de compatible con el principio de autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental.
En paralelo, Marruecos ha defendido desde 2007 una propuesta de autonomía para el territorio bajo soberanía marroquí. La resolución del Consejo de Seguridad de 2025 dio mayor relevancia a esa propuesta dentro del proceso de negociación, aunque mantuvo la referencia al principio de autodeterminación.
Colombia reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
El anuncio se dio durante el primer encuentro del vicepresidente José Manuel Restrepo (@jrestrp) y el canciller Omar Bula (@omarbula) con el Ministro de Asuntos Exteriores del país africano.
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— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) August 8, 2026
Un cambio frente al Gobierno Petro
La decisión colombiana marca un contraste con la política exterior de la administración anterior. Colombia y la República Árabe Saharaui Democrática habían establecido relaciones diplomáticas en 1985, durante el Gobierno de Belisario Betancur, pero estas fueron congeladas en 2001 durante la administración de Andrés Pastrana.
En 2022, Petro decidió restablecerlas y profundizar el acercamiento con las autoridades saharauis. Cuatro años después, el nuevo Gobierno colombiano opta por reconocer la posición de Marruecos sobre el territorio.
Desde Rabat, la decisión fue recibida como un paso histórico. El canciller marroquí, Naser Bourita, aseguró que el cambio colombiano permitirá abrir una nueva etapa en las relaciones entre ambos países y dará un nuevo impulso a la cooperación bilateral.
Más allá del Sáhara
El Gobierno colombiano plantea que el nuevo acercamiento con Marruecos no se limita a la cuestión territorial. La apuesta es fortalecer las relaciones políticas, comerciales y de cooperación entre los dos países y construir una agenda bilateral de largo plazo.
La decisión coloca a Colombia en una posición diplomática diferente frente al conflicto del Sáhara Occidental y abre una nueva etapa en sus relaciones con Marruecos, mientras continúa el proceso internacional impulsado por Naciones Unidas para alcanzar una salida negociada al conflicto.
El reconocimiento anunciado por el nuevo Gobierno constituye, así, uno de los primeros movimientos de política exterior de la administración de Abelardo de la Espriella y evidencia un cambio de orientación frente a la posición adoptada durante el cuatrienio anterior.
