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Territorio & Poder

Cinco siglos de historia: la mirada reflexiva de Edgar Rey Sinning sobre Santa Marta

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Santa Marta celebró este 29 de julio 500 años de su fundación, una historia marcada por la resistencia indígena, la conquista, los golpes del abandono y el potencial turístico que aún no ha sido plenamente aprovechado. En un recorrido por los hitos de la ciudad, el reconocido historiador y sociólogo Edgar Rey Sinning ofreció una mirada profunda y crítica sobre los 500 años de la ciudad.

Durante una entrevista en Blu Radio, Rey Sinning resaltó la importancia estratégica de Santa Marta como puerto y punto de partida para las expediciones que fundaron ciudades como Cartagena y Bogotá. «Fue el puerto que permitió la penetración de la civilización occidental en Colombia», afirmó, destacando la relevancia histórica de su ubicación.

El historiador también abordó los difíciles inicios de la ciudad, marcada por la resistencia de los pueblos originarios tayronas y chimilas, quienes lucharon por siglos contra la avanzada española. Recordó que Santa Marta fue quemada en 1529, apenas cuatro años después de su fundación, y que sufrió constantes ataques de piratas y bucaneros debido a su amplia bahía y su agua dulce, que la hacían vulnerable.

Además, puntualizó que, a pesar de su riqueza cultural y geográfica, Santa Marta ha sido históricamente olvidada y abandonada por las autoridades, un fenómeno que continúa en la actualidad. “La ciudad sigue sin contar con un acueducto que garantice agua 24 horas a sus habitantes, y su potencial turístico no ha sido desarrollado de manera adecuada”, lamentó.

El experto subrayó que la historia de Santa Marta está aún por reescribirse y que es necesario valorarla más. “Hemos hecho una relectura, reinterpretación y reescritura de su historia, con archivos que recorren desde España hasta Curazao, pero aún falta mucho por hacer y reconocer”, añadió.

A pesar de su riqueza natural, con playas, ciénagas y un entorno geográfico privilegiado, Rey Sinning lamentó que Santa Marta siga siendo solo un lugar de contemplación, sin un desarrollo turístico a la altura de su potencial. Finalmente, el historiador hizo un llamado a la reflexión sobre el abandono que ha sufrido Santa Marta y la necesidad de que su historia y su potencial sean valorados y aprovechados para construir un futuro más próspero y justo para sus habitantes.