Territorio & Poder
La solución al problema del agua en Santa Marta no es cuento chino
Caribbean Region Water Conservancy Engineering S.A.S., socia con el 40% del Consorcio Planta Curval, es una empresa colombiana de capital chino creada en 2024. Para acreditar experiencia, presentó dos obras ejecutadas en su país de origen: uno consistió en la ampliación de la Planta Yaojiang en Ningbo, con capacidad adicional de 200.000 toneladas de agua por día (equivalente a 8.102 litros por segundo) y el otro, la instalación de 27 kilómetros de tubería de gran diámetro en Tongxiang.
Por: Víctor Rodríguez Fajardo & José D. Pacheco Martínez
Santa Marta tiene un problema de agua que no es nuevo. La ciudad ha crecido sostenidamente, pero su infraestructura de abastecimiento no ha seguido el mismo ritmo. El proyecto que busca cambiar esa situación se llama Sistema de Acueducto El Curval, y su construcción fue abierta a licitación por Edus bajo la Invitación Pública a Ofertar de Mayor Cuantía y con un presupuesto sin costos de financiación estimado en $461.110 millones, una cifra que da cuenta de la envergadura de lo que se pretende construir.
Cuando venció el plazo para presentar propuestas, solo una llegó. Era la del Consorcio Planta Curval, conformado por tres sociedades que se unieron legalmente el 7 de abril de 2026 mediante una minuta firmada en Santa Marta. En ese documento quedaron definidas las reglas de la asociación: Caribbean Region Water Conservancy EngineeringS.A.S. asume el 40% del compromiso; CM Ingeniería y Construcción S.A.S. otro 40%, su representante legal es Carlos Alberto Cotes Mora; y finalmente, CFD Ingeniería S.A.S., liderada por Carlos Francisco Diaz Granados Guerra, el 20% restante. La responsabilidad entre ellas es solidaria, lo que significa que todas responden por el cumplimiento del contrato, sin importar cuál de las tres falle.
El representante legal del consorcio es Félix Francisco Carreño Romero, y su suplente es Holbert Corredor Romero, quien también actúa como apoderado de la empresa china, es decir, quien firma y decide en su nombre dentro del proceso. El domicilio del consorcio quedó registrado en la Calle 24 No. 3-99, Oficina 1310, en el Edificio Banco de Bogotá de Santa Marta. Desde esa dirección se coordina una propuesta que involucra capital, experiencia e ingeniería de la República Popular China.
Caribbean Region Water Conservancy Engineering S.A.S. fue constituida en Bogotá el 5 de junio de 2024 y registrada nueve días después en la Cámara de Comercio. Tiene un solo accionista: CCCC Shanghai Dredging Co., Ltd., empresa filial del conglomerado estatal chino China Communications Construction Company, conocido en el sector de infraestructura global por su presencia en proyectos de puertos, dragado y sistemas hídricos en varios continentes.
En sus estados financieros, preparados bajo estándares internacionales de contabilidad, la compañía opera en pesos colombianos y declara su operación como negocio en marcha, lo que en términos contables significa que no hay señales de que vaya a cerrar en el corto plazo. Sus cifras del año 2025 muestran una expansión acelerada. Los ingresos pasaron de $15.256 millones en 2024 a $74.714 millones en 2025, casi cinco veces más en un solo año. La utilidad neta —lo que quedó después de pagar impuestos y todos los gastos— fue de $2.924 millones.
El total de sus activos al cierre del año llegó a $42.934 millones, y su patrimonio, es decir, lo que la empresa tiene después de restar todas sus deudas, alcanzó los $22.745 millones. No obstante, a los números positivos, el representante legal suplente, Xu Yan, advirtió en el informe de gestión que el principal reto de 2026 es la variación en el precio del dólar y el alza del diésel, combustible que representa el 20% de sus costos de operación.
Los proyectos en China que le abrieron la puerta al proceso
Para participar en una licitación de infraestructura pública en Colombia, los proponentes deben demostrar que ya han hecho trabajos similares antes. A ese requisito se le llama experiencia habilitante, y es uno de los filtros más exigentes del proceso. El Consorcio Planta Curval presentó dos contratos ejecutados en China, traducidos oficialmente al español y legalizados mediante apostilla, un mecanismo internacional que valida documentos entre países firmantes del Convenio de La Haya.
El primer contrato, firmado con Ningbo Industrial Water Supply Co. Ltd., consistió en ampliar la capacidad de la Planta de Agua de Yaojiang, en la ciudad de Ningbo, en 200.000 toneladas por día, equivalente a procesar 700.000 metros cúbicos de agua diarios, o lo que es lo mismo, 8.102 litros cada segundo. Para poner esa cifra en perspectiva: un litro por segundo equivale aproximadamente al consumo de agua de diez personas al día. El valor de ese contrato, convertido a salarios mínimos para facilitar la comparación, correspondió a 85.637 salarios mínimos mensuales vigentes en Colombia.
Los documentos indican que el segundo contrato fue suscrito con Everbright Water (Tongxiang) Co. Ltd. e involucró la construcción de infraestructura para proteger las fuentes de agua potable al oeste de la ciudad de Tongxiang, en el marco de un modelo de asociación público-privada conocido como PPP. En ese proyecto se instalaron 27 kilómetros de tubería de gran diámetro —equivalente a 36 pulgadas o más—, una dimensión que corresponde a redes troncales de distribución de agua a escala urbana. Su valor fue de 339.302 salarios mínimos, casi cuatro veces más que el primer contrato. Edus, según las actas que obran en el expediente, verificó que ambos contratos cumplían los códigos técnicos exigidos y los declaró válidos.
La verificación financiera evaluó tres elementos claves en cada empresa del consorcio: 1) el índice de liquidez mide si una empresa puede pagar sus deudas de corto plazo con lo que tiene disponible; los tres integrantes lo superaron; 2) el índice de endeudamiento indica qué proporción de los activos está financiada con deuda; en los tres casos se mantuvo en niveles moderados, y 3) el capital de trabajo, que es la diferencia entre lo que una empresa tiene y lo que debe en el corto plazo, sumó entre las tres compañías más de $185.000 millones de pesos, una base financiera suficiente para respaldar la ejecución del contrato, desde la perspectiva de la entidad contratante.
Para el cupo de crédito, la invitación exigía demostrar acceso a financiación por al menos $41.075 millones, equivalente al 10% del presupuesto oficial. CM Ingeniería presentó una certificación de Liquitech S.A.S. por $41.100 millones, con vigencia de 18 meses, mientras que CFD Ingeniería aportó un cupo del Banco de Bogotá por $4.000 millones, con vigencia hasta enero de 2027. Sumados, ambos créditos suman $45.100 millones, por encima del mínimo requerido.
El 15 de mayo de 2026, la Secretaria General de Edus, Lizbeth Cecilia Restrepo Gámez, firmó junto con los equipos jurídico, técnico y financiero de la entidad el informe que consolidó todos los resultados: jurídico, experiencia, financiero y capacidad residual, cuatro criterios, cuatro veces la misma palabra. CUMPLE. Así, el Consorcio Planta Curval quedó habilitado como único proponente para seguir adelante en la construcción del acueducto El Curval, la obra que el Distrito de Santa Marta lleva años esperando.
Psdta: En próximas ediciones estaremos compartiendo el análisis de la información financiera de CM Ingeniería y Construcción S.A.S. y CFD Ingeniería S.A.S., disponible en Secop y que forma parte de los documentos aportados por el consorcio para ofertar en la licitación pública de tan importante proyecto.*
