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¿El Maná será suficiente?

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Transitar de la esclavitud (corrupción exacerbada, altísimo endeudamiento, destrucción de la salud, inseguridad, etc.) hacia la Tierra Prometida (Patria Milagro) hace remembrar lo plasmado en el libro del Éxodo 13. Allí el Faraón (Gustavo Petro) permite que los hijos de Israel salgan de la esclavitud en Egipto (1ª vuelta presidencial), pero al ver el Faraón (Petro&Cepeda) a los Israelitas acorralados en el camino del desierto del Mar Rojo (Presupuesto agotado y estructura administrativa maniatada), deciden atacar ferozmente (voto fúsil, gasto de Billones de $COP aceitando maquinaria electoral, burocracia y desobediencia civil) obligando a Israel a adentrarse en el Mar Rojo (ganando la 2ª vuelta); allí en medio de ese fenómeno natural (terremoto) es perseguido furiosamente el pueblo de Israel por las huestes del Faraón (Pacto Histórico) esperando con ello acabar con Israel (la manada del  Tigre).

 

Nos encontramos aún en la travesía a pie dentro del Mar Rojo (terremoto 7,4 grados del 10 de agosto y su efecto devastador), avistaron  la playa para que el Mar Rojo retome su nivel y con ello el ejército del Faraón (Pacto Histórico & aliados) no pueda continuar su campaña de exterminio hacia el pueblo escogido (pueblo colombiano).

El desierto

La playa que significaría la salvación del pueblo Israelí de la persecución por parte del ejército egipcio (huestes Petrístas), hace parte de una travesía que duró cuarenta años, hasta llegar a la tierra prometida a través del desierto del Sinaí

Tal y como se narra en Éxodo 16, el hambre aflora acabadas en dos semanas las provisiones y con ello el descontento y obvias murmuraciones. Moisés (el Tigre) anuncia que en esa misma tarde  habrá carne  y lloverá pan del cielo en  la mañana  (lo cual sucedió sin falta durante 40 años hasta llegar a la Tierra Prometida).

El Maná correspondía a una ración diaria suficiente para mantener con fuerza a los hijos de Israel en su travesía por el desierto (donaciones nacionales e internacionales), éste se corrompía si se acumulase. Cesó su provisión al momento de llegar a suelo fértil y les tocó autosostenerse. (Éxodo 16, 35)

Desierto avaluado en $30 billones de COP

A diferencia de la travesía por cuarenta años del desierto del Sinaí, el desierto generado por la devastación a raíz del terremoto, ésta ha sido tasada en $30 billones ($25.5 billones  en vivienda y $4.5 billones en  infraestructura, no incluye alimentación ni salud) que no existen en el hiper agotado Presupuesto Nacional, tratando de ser abastecido por donaciones de anónimos particulares, deportistas y artistas afamados, industriales y banqueros con donaciones cercanas al medio Billón de $COP. Pero como se observa, hacen falta unos $29,5 billones de COP, unas 60 veces las donaciones en efectivo.

El Maná ha estado fluyendo hasta ahora (donación de alimentos), pero: ¿hasta cuándo?

Las viviendas e infraestructura para cruzar el desierto, costará unos $10.000 millones de USD; los cuales deberán ser adquiridos a través de nuevos préstamos (en contra vía a las promesas de campaña, pero atendiendo las excepciones de Friedrich Hayek frente a estas circunstancias en específico). La banca internacional ha abierto algunas líneas de financiamiento de bajo costo y el mercado ha bajado tasas, no por benefactores, sino por la confianza en el manejo de las finanzas públicas.

Pero no solo de préstamos viven los Estados, los súbditos nos veremos abocados a decisiones impositivas y de reducción en el gasto superfluo gubernamental. Por ello hemos propuesto incorporar como trabajadores independientes a los receptores de las Remesas de trabajadores en el exterior, pero dicha incorporación no podría quedarse en un Decreto de Emergencia Económica; por lo que proponemos que las Remesas de trabajadores en el exterior, sean consideradas como Ganancias Ocasionales y que éstas podrían pasar ágilmente de Emergencia Económica a una Ley Ordinaria, aportándole al presupuesto Nacional unos $2.000 millones de USD anuales (15% de las Remesas).

El impuesto a las transacciones bancarias debería retornar al fundamento por la cual fue creado, el terremoto de Armenia en el año 1999; el cual se instauró en un 2‰, hoy en el 4‰. Para el año 2026 se estima que serán unos $16,8 billones de COP (unos $5.600 millones de USD). Sugerimos pragmatismo frente a el  sueño de un discurso de campaña.

En la misma línea sugerimos pragmatismo absoluto en el manejo de la explotación del oro, pasando el Gobierno (Banco de la República) a ser el comprador del oro y legalizar ágilmente la explotación de las minas aurificas; garantizando rentas, seguridad, manejo medio ambiental y formalización de los pequeños y medianos mineros. Se especula que el 90% de la exportación de oro es totalmente ilegal. Cuantificarle es absolutamente irresponsable, pero se intuye que ésta sería una fuente muy importante de recursos para el Estado,