Deportes
Eduardo Emilio, buen viaje…
Gracias por los goles, por las alegrías y por contribuir a que Santa Marta se ganara un lugar en la memoria del fútbol colombiano. Hoy despedimos al hombre con la gratitud de su tierra.
Por Víctor Rodríguez Fajardo
Ayer te escribimos con esperanza. Hoy te despedimos con gratitud.
Esta madrugada del 9 de octubre, a las 2:00 a. m., tu vida terminó en Bogotá. Pero aquí, en Santa Marta, tu nombre seguirá apareciendo cada vez que alguien recuerde a los futbolistas que nos dieron razones para sentir orgullo por nuestra tierra.
Gracias por haber contribuido a hacer de Santa Marta la “Cantera del Fútbol de Colombia”. Ese reconocimiento se construyó con hombres como tú: samarios que llevaron su talento a otras canchas y consiguieron que, lejos de casa, se hablara con admiración del lugar donde habían nacido.
Cuando uno de ustedes triunfaba, aquí la alegría tenía algo de familia. Podíamos reconocer en aquel jugador al muchacho de nuestra ciudad, al vecino, al paisano. Tus goles también nos pertenecían un poco, porque nos permitían decir con el pecho lleno: ese es anconero, de Santa Marta.
Hoy queremos detenernos en lo que significa despedir a alguien que formó parte de nuestras alegrías. Hay quienes te vieron jugar y conservan una imagen precisa, una tarde, un gol. Otros aprendieron tu nombre escuchando a sus padres o a sus abuelos. Así permanece un futbolista en su tierra: en la conversación que pasa de una generación a otra.
Tu partida nos recuerda que debemos cuidar esa memoria y reconocer a quienes la hicieron posible. Detrás de cada nombre que celebramos hay años de esfuerzo y una vida que merece ser contada más allá del resultado de un partido.
A tu familia, a tus amigos y a quienes compartieron contigo la cancha y la vida, nuestro abrazo solidario. Ellos despiden al ser querido; nosotros acompañamos su dolor desde el cariño y el respeto.
Eduardo Emilio, buen viaje…
Gracias por haber llevado a Santa Marta contigo. Aquí queda tu nombre, entre los que nos enseñaron a sentir orgullo por el fútbol de nuestra tierra.
