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Crónica

La pesca artesanal: una herencia que perdura

Opinión Caribe

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Una comunidad en la que tradicionalmente encontramos familias que obtienen el sustento económico a través de la actividad pesquera es Taganga. La pesca artesanal en esta zona puedes diferenciar en dos tipos, la de chinchorros y trasmallos cada una con sus propias particularidades en cuanto a técnicas y herramientas se refiere.

Taganga tiene un sitio en el mundo por sus playas, es una población de puertas abiertas para propios y visitantes quienes gozan observando un lindo amanecer con sus aguas cristalinas y paisaje natural, además de sus noches llenas de bohemia, romance y seducción, es una tierra de pescadores los cuales heredaron de sus ancestros la pesca, una enseñanza de vida para sobrevivir en la bahía encerrada entre los cerros.

Según lo manifestado por sus habitantes “Taganga” se dividió en dos fases, antes y después de 1958 cuando en el gobierno del Presidente Alberto Lleras Camargo se dio apertura de la carretera y de paso a una nueva civilización con esto se cambiaron costumbres e ideas y creció el catolicismo. Antes de 1958 las familias tagangueras eran más unidas,más compactas las grandes madronas han ido desapareciendo y solo quedan algunos mujeres de 90 a 95 años y algunos pocos maestros de 80 a 92 años.

Hoy y siempre serán recordadas esas ilustres familias como los Maniguas, Mattos, Guerras, Garay, Perdomo y Cantillo procedentes de unas generaciones indígenas que a lo largo de los años han sido valiosas por sus aportes a la cultura y que durante muchas década ha sobrevivido de los frutos del mar.

Sus ancestros, fueron fieles ejemplos para vivir del mundo de la pesca creando así un estilo de vida bajo las necesidades y bondades que les ha brindado la madre naturaleza.

A pesar de los años, esta población indígena conserva muchas de sus tradiciones que adoptaron de sus antepasados.

La población de Taganga tiene cerca de 3500 habitantes,sus nativos hanllevado por generaciones sus apellidos que se dieron a conocer por ser grandes pescadores y que además crecieron en otras actividades y profesiones.Algunas de las anteriores familias han emigrado de Taganga pero sus raíces aún permanecen en ese sitio el cual en una época se le conocía como «Serranía de las serpientes».

Estas familias han hecho historias dentro del mar enfrentando todas las adversidades que tiene ese mundo y que solo ellos con sus experiencias han vencido el miedo de las fuertes corrientes marinas las altas olas en medio de la noche viendo salir el sol a sus espaldas todo por llevar peces en sus atarrayas. Generaciones tras generaciones, la pesca es el común vivir de muchos tagangueros que encuentran en ese oficio una solución de ingresos para la sostenibilidad de sus hogares.

Una pesca artesanal

La pesca es y seguirá siendo para los tagangueros su gran influyente, el sustento a sus casas, todo se basa en la búsqueda del pescado y sus derivados.

Muchos de estos habitantes de Taganga conservan en sus mentes grandes hazañas tratando de capturar un enorme pez o quizás logrando pescar un tiburón de tres o cuatro metros de largo, lo que significa una dura batalla entre el hombre y un predador.

“Hay diferentes tipos de pesca, como la estacionaria que se hace con el chinchorro, con redes como el trasmallo. Otra que es nocturna, para la pesca del Ojo Gordo. Existe además una submarina que es en búsqueda de la Langosta, la de línea que es la que se hace diariamente. También se utiliza la pesca de altura donde se busca El Mero, El Tiburón, El Pargo Rojo y se le llama de altura
porque se realiza desde afuera a 200 metros brazas,”, Manifestó Felipe Cantillo habitante y pescador de la zona.

El chinchorro ha sido su herramienta base y fundamental para la pesca, lo hacen en una forma artesanal pero tiene sus técnicas y estrategias y un sin número de señales que indican desde lo alto de un cerro el momento exacto cuando se avecina el cardumen para introducirse en el trasmallo. Héctor Martínez Perdomo hace parte de la Corporación de Pescadores hinchorreros de Taganga y tiene cerca de 40 años de ejercer esta actividad.

“La manera más común de pescar fue la que nos dejaron nuestros ancestros los indígenas en forma artesanal. Son los mismos ancones de pesca los que tenemos, aun conservamos canoas creadas por los indígenas las cuales sehacían de un árbol que se llama majagua. Hoy en día se compran las piezas y las construye,debido a que el Dadma no permite cortar los arboles. En la parte de arriba utilizamos unos pedazos de árbol que se llama lana que no tienen gran peso. Las piedras las fundaban con unas puntas de hierro y se las amarraban a las redes para que llegara al fondo del mar», manifestó Hector Martínez.

Pero esta actividad no es tan fácil como muchos lo piensan , para que la faena sea todo un éxito los chinchorros deben ubicarse en un sitio estratégico para que el pescado llegue hasta la red, ésta se extiende a eso de las 5 a.m. “Esto es como una lotería, si se está de buena se puede hacer una buena faena, todo depende de la playa donde nos toque pues la pesca se hace por playas y hay días en que sacamos el chinchorro y no encontramos nada, pero es un sistema de pesca muy apetecido el cual goza de reconocimiento por pescadores de otros países que vienen acá en busca de pescado” dijo el pescador Martínez .

Como lo indicó Martínez, la pesca se sectoriza por las playas estas son visitadas diariamente por un grupo de pescadores los cuales se rotan, estás playasaún conservan los nombres que fueron dados por sus antepasados como es el caso de La playita, La ancón, Sisiguaka, monocuaka y Genemaka.

“Cuando estamos listo para salir, uno de nosotros toma el papel de velador, este compañero se va por tierra y desde el cerro avisa si es necesario lanzarle piedritas al pescado para que caigan o entren al chinchorro y en tono delicado pero con mucha entonación “Yahus” loque significa que se acerca el cardumen y es hora de jalar la cuerda y atrapar”. Indicó el pescador.

Allí inicia la otra parte de la pesca, los hombres que han quedado en tierra, normalmente unos ocho, empiezan a sacar la red del mar a punta de músculo. Grupos de cuatro hombres se encargan de jalar cada una de las dos cuerdas. Al principio, cuando comienza el arrastre y es menos pesado se pasan la soga sobre los hombros y la sostienen con los brazos en cruz para empezar a jalar solamente a fuerza de piernas.

En cuanto se va acercando a la orilla, la red se pone más pesada por cuenta de todo el material marino que la llena poco a poco. Entonces los hombres cambian de posición. Toman la soga directamente con las manos y a la fuerza de las piernas le suman brazos y manos e inclinan todo el cuerpo hacia atrás. “No es fácil arrastrar una soga mojada junto a una atarraya larga, eso tiene el peso de dos tracto mulas pues sólo no es el pescado también hay algas y hasta restos de botellas y plástico” Afirmo Héctor Martínez.

Para estos hombres y sus mujeres pues son ellas las encargadas de recibir, repartir de manera equitativa y comercializar el producto, es un reto pero a la vez una satisfacción porque de ese trabajo depende su familia, aunque tengan que poneren riesgo sus vidas. “Al mar hay que tenerle respeto, cariño, amor pero uno sabe hasta qué punto puede navegar, salir en una embarcación pequeña afrontar el mar en toda su dimensión se constituye en todo un desafío para aquellos que vivimos de este oficio” dijo el pescador Martínez

La pesca con palangre

Otro de los métodos para atrapar el pescado es mediante el palangre que se extiende a una gran distancia dentro del mar. Jairo Asís Torres nació viendo a sus padres y demás familiares en el uso del anzuelo, la carnada, el trasmallo hasta convertirse en uno más de los inéditos pescadores de Taganga pero,con el palangre. Torres manifestó que ha tenido inconvenientes para lanzar su palangre de 2.000 metrosde nailon y 500 anzuelos, debido que les fueron notificado que no pueden pescar en las playas de Cinto, Guachaquita, Palmarito y Arrecife.

“Tenemos un límite de una milla de la costa hacia afuera para pescar y me incautaron un palangre que es mi herramienta de trabajo, ahora mismo estoy varado” dijo Torres. Como este pescador son muchos los que están padeciendo por las medidas impuestas en El Parque Tayrona.

Los lancheros

Esta actividad de lanchero es heredada por los hijos quienes con muy poca edad aprenden a maniobrar las lanchas con motores fuera de borda lo que se convierte en un hecho costumbrista y cotidiano.

Se considera que el mar es inmenso y hay suficiente espacio para navegar, sin embargo para ésta asociación prevalece el orden, la disciplina,las normas y leyes que tienen que cumplir todos sus asociados. Cada lancha tiene su hora de salida cumpliendo con las normas y requisitos indispensables que debe aportar sus ocupantes.

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