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Columnistas

La mujer y el papel a jugar

Opinión Caribe

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Por Saúl Alfonso Herrera

Equidad, vale decir justicia e imparcialidad, debe signar el trato con las mujeres, lo cual debe asistirnos a todos por igual, con el ánimo de materializar sus derechos, entre otros generales y particulares aspectos. Poner fin a todas las formas de discriminación y violencia que contra ellas se dan, incluida la trata y la explotación sexual de todo tipo, además de eliminar las prácticas nocivas que las afrentan.

Muchas y más han sido las mujeres que han contribuido con valentía y determinación para lograr avances, necesarios hoy, porque los retos actuales son enormes: niñas en edad de educación primaria que no van a la escuela; la mayoría de las personas analfabetas, en el mundo son mujeres; más del 60% de los más pobres del mundo; una niña de cada nueve procrea antes de los quince años; algo más del 35% son víctimas de violencia física en lo sexual y muy pocas son miembros de cuerpos colegiados.

Se nos olvida que la equidad de género es un derecho humano fundamental y una herramienta importante para lograr un desarrollo justo, inclusivo y sostenible, que permite el empoderamiento de niñas, jóvenes y mujeres, quienes, aunque menospreciadas, se unen contra viento y marea para formular nuevas metas y compromisos en favor de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

En todos los espacios deben nuestras mujeres, hacer más presencia, ser adalides activas en los procesos de  participación, empoderarse y ayudar a empoderar a sus iguales. Emprender desde sus saberes, particularidades y experiencias. Reconocer y entender que para promover un empoderamiento que les permita ejercer la plenitud de sus posibilidades como motoras de crecimiento y desarrollo, se requiere de un cambio estructural, que reduzca las desigualdades con especial atención en las más vulnerables e insistir en la urgente eliminación de todas las formas de violencia en su contra.

Cuando las mujeres están empoderadas y pueden exigir sus derechos, ejercer liderazgos, aprovechar oportunidades de educación y empleo, sin duda alguna, las economías crecen, razón por las cuales debemos aprovechar tal potencial, alcanzar la igualdad mediante un compromiso político serio, como factor fundamental para brindar un apoyo efectivo y apropiado que responda a sus necesidades específicas, a través de una adecuada inversión  y sistemas de protección social, de la mano de estrategias que definan los servicios básicos necesarios para una verdadera respuesta estatal a las necesidades que acusan: acceso a servicios básicos de salud, educación primaria, seguridad en el ingreso, vivienda, agua, saneamiento, además de otros servicios para reducir la inequidad y exclusión, por lo que el desafío es, entonces, luchar contra la desigualdad y empoderarlas como partícipes de su propio desarrollo y el de sus comunidades, trabajar mancomunadamente y  multiplicar de forma exponencial sus capacidades, talentos, energía y saberes.

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