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Análisis

¡A prepararse! Falta mucho en materia de prevención y manejo de crisis

Opinión Caribe

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¿La ciudad está preparada para afrontar una emergencia? ¿Las personas tienen conocimiento de cómo actuar o a quién llamar en caso de una catástrofe? Peguntas que los ciudadanos, autoridades y entidades se hacen cuando ocurren situaciones adversas como la del voraz incendio que, desde la una de la mañana del pasado lunes 19 de septiembre, consumió siete locales comerciales y afectó a más de una veintena de establecimientos entre las calles 11 y 12 y carreras 8 y 9 del Mercado Público de Santa Marta.

OPINIÓN CARIBE conversó con expertos que hacen parte de las entidades de prevención y atención de desastres en el departamento del Magdalena, quienes, a raíz de esta situación, analizaron qué le hace falta a Santa Marta en materia de gestión de riesgos.

 Mientras que en países como Japón educan a las personas desde temprana edad para saber cómo actuar en caso de alguna emergencia e igualmente, incluyen sistemas de prevención y seguridad en cada cuadra, además de transmitirse información constante de preparación para afrontar riesgos, habilitando el sonar las sirenas, en caso de ser necesario, por medio de parlantes conectados a las centrales de emergencia y teniendo en cuenta siempre que lo más importante en cualquier situación es mantener la calma y ser una ‘ciudadanía vigilante, unida y organizada’, en Colombia sucede lo contrario. Solo cuando ocurren hechos lamentables es que la gente se interesa por conocer el tipo de respuesta y las medidas que se deben tomar para que una tragedia, tanto natural como provocada, no pase a mayores.

Según Ismail Bolaños, quien trabaja hace más de 27 años como voluntario de la Cruz Roja colombiana, seccional Magdalena, y hace dos años es el director del área de Socorro de esta Entidad, las personas deben tomar conciencia de que ellos mismos son sus propios protectores en situaciones catastróficas y son los primeros respondientes, puesto que las entidades de atención y prevención de desastres, algunas veces, son las últimas en llegar por varios factores, tales como el estado de las vías de acceso, la proporción del desastre o por ejemplo, ocurre un terremoto, los voluntarios chequean enseguida a sus familias para regresar al lugar de la catástrofe y prestar la atención humanitaria.

“La gente ha tomado a la inundación, por ejemplo, como un negocio, piensan que el organismo de socorro llega al barrio a sacarle la nevera, el televisor, mientras que ellos juegan dominó en la esquina, no son todos, pero sí ha sucedido”, aseguró el funcionario.

En el caso del incendio en el Mercado Público, fueron 31 de los 160 voluntarios que hoy tiene la Cruz Roja, seccional Magdalena, quienes trabajaron sin descanso desde el inicio de la conflagración para apoyar en todo lo que tiene que ver con la logística de las entidades de socorro, con provisiones en la parte de alimentación y de hidratación del personal.

“Afortunadamente no hubo heridos en la comunidad, aunque sí tuvimos que atender a compañeros del cuerpo de bomberos, afectados levemente por el humo y el agotamiento, que luego de un trabajo continuo de cinco u ocho horas, es evidente. También se atendió a uno de la Defensa Civil por una quemadura en la pierna”, confirmó el director del área de Socorro de la Cruz Roja, seccional Magdalena.

Agregó, que se hace necesario que los dueños o administradores de los locales se conciencien y coloquen los sistemas de alerta de incendios en sus lugares de trabajo, pues ninguno lo tenía, esto hubiese ayudado a mitigar la situación, “en la reunión con la oficina de Gestión de Riesgos se llegó a esa conclusión: los bomberos van a hacer las inspecciones periódicas. Es una normativa obligatoria (Ley 1575 de 2012), que instituye que todos los locales comerciales deben cumplir con estos requisitos bomberiles”.

Por su parte, el secretario de Gobierno del Distrito, William Renán, dijo que el no cumplimiento de las licencias, evasión de impuestos y normas de seguridad de los locales comerciales es por falta de rigurosidad en temas de seguridad industrial y humana, pues es la misma vida la que se pone en riesgo en estas situaciones, “vamos a exigirlo y la gente deber estar sensibilizada, es una obligación y además, se está poniendo en riesgo a los establecimientos aledaños, a las viviendas y a la gente”.

PROBLEMA DE PLANEACIÓN Y ESPACIO PÚBLICO

Es evidente la invasión al espacio público en Santa Marta desde hace varios años. No obstante, la Alcaldía de Santa Marta, desde hace unos meses instaló la Unidad Defensora del Espacio Público, Udep, que, en colaboración con los inspectores de las Secretarías de Planeación y Gobierno Distrital, funcionarios de la Unidad de Tránsito y Transporte, y la Policía Metropolitana, han logrado la recuperación de áreas y zonas importantes de la Ciudad.

Cabe señalar, que los seres humanos tienen derecho al trabajo y esto alegan las personas que diariamente trabajan con ventas informales en sitios no permitidos. Sin embargo, los puestos estacionarios deben acatar las normas respectivas para que no obstaculicen el paso de los peatones y vehículos por el sector.

El lunes pasado, a raíz de la situación del incendio en el Mercado Público, expertos de las unidades de emergencia coincidieron en la dificultad que tuvieron para entrar a socorrer la conflagración, sin embargo, aseguran que gracias a la recuperación de la calle 12 y a la hora en que sucedió el hecho, lograron acceder a tiempo al sitio.

“Si en su momento, no hubiésemos recuperado la calle 12 del Mercado Público, la tragedia hubiese sido de grandes proporciones, porque por la continuidad de las instalaciones informales y demás locales se habrían incendiado, generando una conflagración absolutamente inmanejable.

Eso iba ocurriendo en la calle 11, pues no podíamos entrar con facilidad los camiones de bomberos que llegaron de otros municipios y del Atlántico, era un lío ingresar los carrotanques, lo que dificultó mucho las labores ahí”, explicó el Secretario de Gobierno Distrital.

Igualmente, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, José Manuel Chaín, señaló que, si el incendio hubiese sido a las once de la mañana, cuando el comercio en ese sector está en su ‘máxima capacidad’, la situación podría haber sido más grave por no tener espacio por donde pasar.

Para el secretario de Planeación Distrital, Francisco García Rentería, la recuperación del espacio público se ha vuelto un tema primordial, “nosotros tenemos que ser responsables y trasladar a las personas cuando ya las áreas estén habilitadas. La primera etapa, que fue dentro del mercado, ya se hizo, ahora estamos haciendo una galería comercial, con unos puestos de trabajo que van a ocupar esas personas.

El trabajo de los bomberos y de todas las autoridades que pudieron atender el incendio se facilitó, en parte, a que se recuperó y se permeabilizó la calle 12 para el transporte. Eso mismo va a pasar con la calle 11 y las otras vías que están invadidas, pero todo esto es por etapas, cuando tengamos ya la galería comercial habilitada, que está proyectada para abrir en pocos días, trasladaremos a los comerciantes de la once y recuperemos la vía”, indicó el Secretario.

La misma situación inquieta a algunos funcionarios de la Ciudad, porque aducen que la planificación del Centro Histórico de Santa Marta, no tuvo en cuenta el crecimiento acelerado de una ciudad turística como esta.

El Comandante del Cuerpo de Bomberos de Santa Marta respondió ante esta situación, que sí existen calles en el Centro Histórico donde no se dimensiona el tamaño de lo que son los carros de bomberos hoy, “en estos casos no tenemos otra opción sino tirar líneas de mangueras, las que sean necesarias, para llegar al punto del incendio. Aunque también hay máquinas que son más pequeñas que otras, las de desplazamiento rápido. Esas son de contingencia en el caso que se requieran”.

Con respecto a lo anterior, el Secretario de Planeación del Distrito señaló, que existe un Plan Especial de Protección, PEP, que firmaron con el Ministerio de Cultura para realizar cambios en la Ciudad y actualizar todo el panorama distrital, “Se creó una Unidad de Gestión de Riesgos que está haciendo la actualización de todo el panorama de riesgo del Distrito. Ya se incluyó el tema especifico del Centro Histórico y, por ejemplo, el tipo de estructuras como los bolardos, queremos estudiarlos y ver si se pueden dejar los accesos para situaciones de emergencia”.

¿QUÉ PASARÍA EN LOS PISOS MÁS ALTOS?

Según el Secretario de Planeación Distrital, la ciudad de Santa Marta está dividida por suelos y dependiendo de cada sector, se permite construir edificaciones máximo de dos pisos (caso de Taganga) o de 22 pisos (caso de Bellavista).

El Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, por su parte, afirmó, que en caso de una situación adversa, por ejemplo un incendio en el piso 22 de uno de los edificios que tienen permitido esta altura, las ‘máquinas con canasta’ que tienen actualmente, llegan solo hasta un cuarto piso, pero que en estas situaciones, han logrado controlarlas manualmente, “lo importante es que los edificios tengan los sistemas contraincendios correspondientes, las bombas y albercas con su respectivo sistema y que tengan la presión óptima para trabajar de manera adecuada.

Las mismas propiedades horizontales, sean edificaciones, centros comerciales, entre otros, deben tener unos gabinetes y red contra incendios, con una cantidad de agua para estos casos, que no deben tocarse por ningún motivo. El mantenimiento es indispensable y deberían hacer sus propios simulacros internos para saber cómo actuar en esta situación”, aseveró el comandante operativo del Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, Ricardo Chaín.

Afirmó, que las edificaciones deben instalar las señalizaciones, luces de emergencia, puesto que, en caso de incidentes graves, lo primero que se disparan son los tacos y la edificación queda a oscuras, sin servicio de ascensor, por tanto, si no hay buena señalización, puede ocurrir un accidente en las mismas escaleras y bloquear la salida a otras personas, teniendo en cuenta, además, a las personas con alguna discapacidad.

Con respecto a lo anterior, el Secretario de Planeación reiteró, que desde su jurisdicción se debe garantizar que ninguna construcción nueva, de más de 3 pisos, se encuentre, por ejemplo, sin redes contra incendios, “la norma exige que cuando esté a más de 3 pisos, ellos deben tener redes contra incendio, de eso se ocupa la Curaduría y nos ocupamos nosotros. El problema aquí son las edificaciones antiguas, pues no es tan fácil su habilitación.

Desde el punto de vista de la norma de construcción no se le puede ir y decir, usted tiene un edificio de hace años, necesito que me implante redes. Pero sí hay unos mecanismos, por gestión de riesgo o por el tema de la habilitación de bomberos que se puede lograr. En eso trabaja la Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito y desde el punto de vista del urbanismo, sí hay que procurar para que, tal y como lo dice la norma, por cada cien metros haya hidrantes en la Ciudad”.

EL PROBLEMA DE LOS HIDRANTES Y DEL AGUA

Según el comandante del Cuerpo de Bomberos José Manuel Chaín, el problema que tuvieron para atender el incendio en el sector del Mercado Público de Santa Marta no fue el de las máquinas, “de hecho, Santa Marta respondió con sus seis máquinas, las cuales operan completamente, el problema fue la falta del recurso líquido, el agua”.

De igual forma, William Renán, secretario de Gobierno Distrital agregó, que como en todo este tipo de situaciones, se invitó a los cuerpos de bomberos de Soledad, Malambo, Puerto Colombia, Ciénaga, Fundación y miembros de la Aerocivil, el Terminal Marítimo, entre otros, para que les ayudaran a controlar la conflagración, “sin embargo, de los pocos hidrantes que hay por ese sector (solo siete), Metroagua pudo habilitar uno ubicado en el Liceo Celedón y hasta allá había que ir a cargar los carrotanques”.

Y en cuanto a los carrotanques, el Distrito también tuvo problemas, debido a que el cuerpo de Bomberos de Santa Marta no cuenta con uno propio, pues el que utilizaban le pertenece a la Gobernación del Magdalena y que, según la directora de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres del Departamento, Daddy Gutiérrez de Herazo, no pueden donarles esta máquina porque fue dada en comodato al Departamento por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, “pero en su momento ayudó en la temporada de sequía, del ‘Fenómeno del Niño’ y sobre todo con el incendio forestal ocurrido en la Sierra Nevada de Santa Marta hace pocos meses”.

Por tanto, al producirse el incendio en horas de la madrugada, el Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Santa Marta tuvo que esperar un tiempo hasta que la Gobernación del Magdalena, la Gobernación del Atlántico, y empresarios de Santa Marta como La Roca y Transporte Sánchez Polo, prestaran sus carrotanques.

En cuanto a las redes de hidrantes, las unidades de socorro pudieron solucionarlas con la red de agua que facilitó la Sociedad Portuaria de Santa Marta y con el hidrante ubicado en el Liceo Celedón, que, por cierto, este último no funcionó en óptimas condiciones.

Para Ricardo Chaín, comandante operativo del Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, se debe hacer un trabajo en conjunto con las diferentes entidades como Metroagua, Planeación, Gestión de Riesgos, Bomberos, entre otras, para ubicar los lugares donde se deben instalar los hidrantes.

Cabe mencionar, que el Secretario de Planeación Distrital le aseguró a este medio, que la normativa dice que los hidrantes deben construirse cada cien metros, “cada cuadra debe tener su hidrante certificado por los bomberos, pero aquí tenemos un problema, que aún con los hidrantes, no hay agua, entonces hay que solucionar dos situaciones”.

Además, señaló, que Metroagua en estos momentos colabora nuevamente con el tema y pide compensación a los nuevos desarrollos de vivienda para que construyan los hidrantes, “ya comenzamos el proceso de ubicación de hidrantes. Y, en cuanto a las urbanizaciones y construcciones nuevas, son colocados inmediatamente en el sector”.

Por otra parte, el comandante operativo de Bomberos explicó, que hace algunos años, esta Entidad se unió con Metroagua para hacer un barrido y ubicar la cantidad de hidrantes en Santa Marta y probarlos, “los que funcionaban, los pintábamos de un color específico, al parecer, cambiaron a los ingenieros y un día decidieron pintar todos del mismo color, sin tener en cuenta si funcionaban o no, inclusive había uno que tenía buena presión, ubicado en la Catedral de Santa Marta, ese lo utilizábamos y también lo quitaron.

No se volvieron a hacer inspecciones con la empresa del servicio público del agua y la mayoría de los hidrantes que están ahora mismo, en donde podríamos conectarnos, no tienen el preciado líquido, otros no tienen la presión suficiente para llegar al tanque de la máquina o el agua sale con mucho lodo y sucia, lo que pone en riesgo nuestra bomba del carro de bomberos, como el caso del hidrante que colocaron hace poco en la Estación de Bomberos”.

CREACIÓN DE BOMBEROS OFICIALES

Teniendo en cuenta que, a pesar de tener voluntarios altamente preparados en el Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, los elementos, herramientas, vehículos y tecnología necesarios para esta clase de eventualidades en una ciudad turística que ya no es lo que fue hace 50 años, podrían ser mucho mejores.

Por ejemplo, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Marta desde hace tiempo le ha pedido a la Administración Distrital unas subestaciones especializadas en puntos estratégicos de la Ciudad para que la atención a emergencias en zonas como Bonda, Taganga, Mamatoco, puedan ser atendidas de forma inmediata, sin embargo, desde la administración anterior se ha hablado de pasar de tener bomberos voluntarios a bomberos oficiales como en otras ciudades de Colombia.

Según Carlos Payares, exsecretario de Gobierno Distrital, existe una Ley que contempla la creación de bomberos oficiales en los entes territoriales como el caso de Santa Marta, “hubo un intento en la administración pasada, sin embargo, hubo una serie de dificultades, sobre todo por incomprensión de que era un mandato legal, en donde la creación de este tipo de cuerpo bomberil coadyuvaba al cuerpo de bomberos voluntarios en la atención de la Ciudad. Esto es tan importante, porque tenemos espacios turísticos que no tienen centros auxiliares en atención de desastres”.

Expresó también, que muchas veces un carro de bombero debe cruzar toda la ciudad con grandes dificultades en el tránsito, cuando llega al lugar, los hechos han adquirido una intensidad mayor y eso dificulta la atención pronta para que cese la emergencia.

Al respecto, Ismail Bolaños, director del área de Socorro de la Cruz Roja colombiana, seccional Magdalena, dijo que a raíz del proceso de fotomultas, el tiempo de traslado a un sitio que presenta una emergencia, se incrementa considerablemente.

“Hace dos años los organismos de socorro realizamos un simulacro para saber en cuánto llegábamos a las afueras de la Ciudad (cerca del barrio 11 de Noviembre). Demoramos aproximadamente siete minutos. Pero, el año pasado comenzaron las instalaciones de las fotomultas y con un simulacro reciente, evidenciamos que los vehículos prefieren esperar a que el semáforo cambie a verde para dejar pasar a los carros de emergencias. Esta vez, nos tomó 22 minutos para llegar al mismo lugar”.

OPINIÓN CARIBE consultó al secretario de Tránsito del Distrito, Ernesto Castro, quien dijo, que, por falta de cultura de algunos ciudadanos, hubo que implementar la política de instalar las fotomultas, para bajar el índice de accidentalidad en la Ciudad.

Con respecto al tema de las infracciones a los vehículos que estén por delante de la ambulancia y deban “moverse, orillarse, montarse en un andén, pararse en una cebra o, en casos más extremos, pasarse el semáforo en rojo”, certificó que como esto queda captado en un video, no se genera ningún tipo de multa.

“No obstante, si se llegara a generar la multa, el ciudadano debe crear formalmente un derecho de petición y llevarlo a la Unidad de Tránsito (calle 15 número 1C-64, Edificio Pevesca), adjuntando la evidencia y datos específicos para que se haga la respectiva revisión de los videos y si se encuentra que el conductor tiene la razón, en un plazo de diez días hábiles se da respuesta y se procede a quitar la multa”.

desastresSITUACIÓN DE LOS AFECTADOS POR EL INCENDIO

Más de 150 personas resultaron afectadas directa e indirectamente con el incendio del sector del Mercado Público que destruyó 7 locales comerciales. Las pérdidas económicas aún no se han establecido, pero se habla de pérdidas superiores a los 12 mil millones de pesos en mercancías e infraestructura, puesto que muchos comerciantes acababan de surtirse de lo que venderían para la época navideña, que es quizás, el mejor mes del año para obtener un ingreso extra.

Por un lado, preocupan las estructuras que quedaron en riesgo de colapsar y que según el Secretario de Planeación la gerencia de Infraestructura tiene unos peritos que están evaluando las obras (comerciales y viviendas) y próximamente decidirán cuáles deben ser demolidas en su totalidad.

Por el otro lado tanto la Alcaldía Distrital como la Gobernación Departamental pretenden aunar esfuerzos para ver cómo ayudar a los propietarios, quienes no estaban asegurados -a excepción de uno- y lo perdieron todo, como a los empleados para conseguirles fondos y tengan con qué sobrevivir mientras los dueños deciden qué harán con los lotes.

“El señor Alcalde pidió que estudiáramos la posibilidad de hacerles unas exenciones de impuestos entre dos o tres años, analizando modelos sobre atención de emergencias y de reconstrucción en otros lugares del país y de esa manera posibilitar que tengan facilidades para reiniciar sus negocios”, afirmó William Renán, secretario de Gobierno Distrital.

Lamentablemente, agregó, deben llevarse a cabo las auditorías y verificar cuáles negocios evadían impuestos distritales antes del incidente, además, llamó la atención a los demás comerciantes para que inviertan en buenos equipamientos de seguridad, “si se realizan estas millonarias inversiones en mercancías, lo mínimo que deben tener son detectores de humo, que tienen un costo aproximado de 300 mil pesos”

Por su parte, el exjefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Prevención de Desastre del Distrito, Armando Piñeres, y quien actualmente hace parte de esta Entidad, advirtió que la Unidad Nacional de Riesgo lamentó el descuido de estos propietarios e indicó que deben afrontar las consecuencias, “el Distrito los va a apoyar en cierta medida. La recogida de escombros le tocaría al dueño del local, pero con previa autorización de ellos mismos, les estamos colaborando para mitigar el riesgo de que pueda ocurrir un colapso. De igual manera, hemos tomado las medidas de prevención para que la gente no pase a esas zonas afectadas e irlas demoliendo”.

Dijo, que hay una competencia establecida entre las Curadurías Urbanas y Planeación, las cuales deben velar para que los locales o construcciones nuevas se acojan a la normativa vigente de seguridad humana, red contra incendio, y normas de sismoresistencia, “en estas zonas también tenemos los bares, que deben tener medidas mínimas de seguridad y planes de contingencia”.

SEGURIDAD Y CONVIVENCIA CIUDADANA

La Oficina de la Consejería de Seguridad y Convivencia, liderada por Priscilla Zúñiga Jiménez, trabajó para disponer de los cordones de seguridad en la zona, “empleamos dos cordones de seguridad, uno conformado por hombres de la Policía Metropolitana y otro por el Ejército, que aún se mantienen en el sector. Incluso hay soldados profesionales para que haya mayor tranquilidad y evitar saqueos en este sector afectado”.

La funcionaria reiteró, que la Ciudad ha triplicado su pie de fuerza y se cuenta con todas las especialidades de la Policía Nacional, gran personal de hombres del Ejército, tanto del Batallón Córdova como de Alta Montaña y del Esmad. “Esta vez contamos con 700 hombres de todas las Fuerzas Militares mencionadas”.

Puntualizó, que la Ciudad se encuentra preparada para afrontar y socorrer cualquier situación, y siempre con miras al mejoramiento para garantizar la seguridad y convivencia de la ciudadanía, “el Alcalde aseguró que, entre otras mejoras, la creación de una estación nueva en el sector de Ciudad Equidad que va a beneficiar a mas de 70 mil personas. Son 5 mil millones de pesos que se invertirán, mediante un convenio entre el Distrito de Santa Marta con el Ministerio de Vivienda y el Ministerio del Interior. De igual forma, estamos mirando la protección en zonas rurales y campesinas. La seguridad es un tema que siempre debe estar modernizándose, actualizándose y tecnificándose”.

LA GESTIÓN DE RIESGO ES UN TEMA DE TODOS

Para el mayor Eduardo Vélez Soto, director de la Defensa Civil colombiana, seccional Magdalena, quien estuvo al frente del incendio en el sector del Mercado Público, con 60 voluntarios de los tres mil líderes que integran esta Entidad en todo este departamento, la ciudadanía debe comenzar a interesarse en cuáles son las amenazas reales que presenta la ciudad de Santa Marta (principalmente telúrico y meteorológico). Asimismo, debe informarse de cómo actuar en estas eventualidades y asegurar sus bienes contra catástrofes, que facilita la acción de gestión de riesgo.

“La gestión de riesgo debe ser compartida entre el Estado, la empresa privada y la sociedad o comunidad en general. En el caso de este incidente en el sector del Mercado Público de Santa Marta no se le puede echar la culpa al Estado por no tener agua, porque las empresas privadas tampoco cumplían con la normativa contra incendio y seguridad industrial.

De igual forma, la comunidad tampoco estaba preparada, puesto que no se ha hecho ningún simulacro contra incendios o situaciones de emergencia en la Ciudad. Es una serie de componentes que hay que reevaluar. No se trata de culpar a nadie, sino que, a partir de las experiencias, hacer una autoevaluación para mejorar cada uno de estos aspectos, principalmente el comunitario”.

Además, todas las comunidades deben estar organizadas ante los grandes eventos y grandes catástrofes, y esto es lo que como Defensa Civil colombiana ha intentado dar como mensaje: la participación de la organización comunitaria en la gestión del riesgo.

((EL DATO))

El alcalde Rafael Martínez, en el reciente Consejo Distrital de Gestión de Riesgos, le explicó al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Marta la dificultad administrativa para que reciban un carrotanque directamente. Sin embargo, a través de la Secretaría de Gobierno pretende gestionar un convenio con la Gobernación del Magdalena para que puedan acceder al carrotanque que envió la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo al Departamento. Además, mencionó la compra de uno para tenerlo a disposición permanente de la Alcaldía Distrital de la Ciudad.

((PARA TENER EN CUENTA))

La Ley 1523 de 2012 de Gestión de Riesgos dentro de los principios establece el principio de auto conservación, “toda persona natural y jurídica debe aplicar dentro de su acto funcional los conceptos de gestión de riesgo que tratan sobre actuar con precaución, solidaridad y autoprotección.

Debe saber:

  • ?Conocimiento del riesgo: conocer el riesgo de donde estoy ubicado.
  • ?Reducción del riesgo: cómo actuar para mitigar el riesgo y manejar el desastre. ¿Qué hacer antes, durante y después del evento?

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