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Metrópolis

Alcaldía se pronunció contra Metroagua por aguas negras durante la temporada

Opinión Caribe

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Argumentando que el punto negro de la temporada turística de fin de año en Santa Marta lo protagonizaron las aguas negras desbordándose en distintos puntos de la ciudad generando malestar y malos olores  la Alcaldía emitió un pronunciamiento que reproducimos a continuación:

Santa Marta, DTCH, 9 de enero de 2017.

Santa Marta, es la ciudad más antigua del territorio colombiano y la más afectada en la historia por todo tipo de violencia, a la que se le suma la mala prestación de los servicios públicos domiciliarios, siendo METROAGUA S.A. E.S.P., de propiedad mayoritaria del Grupo español INASSA o Canal Reina Isabel, la única responsable de operar por más de 25 años el servicio de acueducto y alcantarillado. La mencionada empresa llegó a la operación mediante la transgresión a las normas de contratación y recibió un sistema que entró a operar en 1937.

En las últimas dos décadas y media, la ciudadanía y los visitantes de Santa Marta ha sido testigos constantes del derramamiento de aguas servidas en las calles del Centro Histórico y de El Rodadero, zonas principales para el tránsito peatonal y automotor, donde se ubican tuberías conductoras del conjunto del sistema de alcantarillado samario. Frente a esta situación, que no es exclusiva de esta temporada, hemos requerido públicamente a METROAGUA, a la que le solicitamos un plan de contingencia para esta temporada turística de inicios de 2017, que se acordó y activó desde noviembre de 2016.

METROAGUA ha indicado que los rebosamientos obedecen a factores como la falta de trampas de grasa en los restaurantes y edificios de apartamentos, el incremento de los usuarios en la temporada (que incide en el aumento del volumen de aguas servidas, frente a una tubería de menores capacidades). Frente a esto, dispuso la utilización de su único vehículo de succión (Vactor) y parte de su personal y propone la construcción de una tubería de 600 metros como colector adicional al existente en El Rodadero.

La ciudadanía y los visitantes mientras tanto en ésta y en anteriores temporadas turísticas, así como durante el transcurso de los años en periodos diferentes a las épocas vacacionales, han tenido que padecer los derrames de aguas servidas fétidas en zonas como: El parque de Las iguanas en El Rodadero, las calles 10, 11, 12 y hasta la 13 con carrera 1 frente a la Sociedad Portuaria, la calle 22 con carrera 1 (y en general el Centro Histórico), la avenida de El Libertador a la altura del Parque Sesquicentenario y en diversas zonas de la ciudad como los barrios: Santa Lucía, Bastidas, Galicia, Timayüí, María Eugenia frente al IPC, Los Cocos, Villa Universitaria, entre otros.

Rechazamos la argumentación de METROAGUA al pretender trasladar su responsabilidad como operadora de los servicios de acueducto y de alcantarillado ante el crítico desbordamiento de aguas servidas en las zonas de mayor afluencia turística a la ciudadanía o a los turistas, a sabiendas de que esa es una situación que se registra no solo durante las temporadas altas de turismo, sino también en las bajas y que obedece a que la mencionada empresa, durante más de 25 años, no ha corregido a tiempo los diversos problemas de redes de acueducto y alcantarillado que aquejan a la ciudad, como lo atestiguan los medios y los ciudadanos en ese mismo período.

Esto nos lleva a concluir que las explicaciones dadas por METROAGUA son injustificadas y que estamos ante una sistemática falta de planeación y negligencia empresarial de dicha compañía, que ha estado poniendo en riesgo, por ende, con las posibilidades de consolidación de Santa Marta como destino turístico, por las siguientes razones:

1) La Inversión. Es responsabilidad y obligación de METROAGUA hacer inversiones en el sistema de alcantarillado, toda vez que cada usuario en su factura cubre un valor específico para este ítem. No obstante ello, ha habido inversión tanto del Distrito como de la Nación para el mejoramiento de esta grave problemática. Es decir, no cabe la respuesta de METROAGUA, la cual afirma que como simple arrendatario de las redes no está obligado a hacer inversiones.

2) La Alcaldía Distrital, a través del DADMA, desde hace más de dos años, por las explicaciones dadas por METROAGUA, inició un proceso de exigencia de instalación de trampas de grasa a todos los restaurantes, en razón de lo cual a la fecha todos los establecimientos de esa naturaleza ubicados en El Rodadero tienen instalada y funcionando este tipo de sistemas de retención de residuos para evitar su vertimiento en las redes de alcantarillado.

METROAGUA ahora aduce que el problema se origina por los vertimientos de los edificios, edificios que llevan muchos años de construidos, o seguirán construyéndose, pero en cualquier escenario, debieron ser previstos con antelación como fuente de residuos a controlar.

3) La temporada actual ha aumentado el número de usuarios, lo que sobrepasa la capacidad de conducción de aguas servidas: debemos ser enfáticos: no es cierto que haya rebosamientos solo en la temporada, como hemos visto a lo largo del año anterior, así como lo acredita la actuación del DADMA que ha impuesto sanciones administrativas a METROAGUA por la suma de 873 millones de pesos y con la obligación de compensar ambientalmente con la construcción de un parque lineal en la quebrada Tamacá. (hoy confirmada y en espera de ser cancelada a la comunidad)

Así las cosas, reiteramos que el derramamiento de aguas negras se ha registrado en diversas épocas y años, lo que descarta desde múltiples fuentes que podamos afirmar que  los turistas sean la causa directa del desastre ambiental y paisajístico que vivió la ciudad en este final del 2016 e inicios del 2017. Los turistas son fuente de bienestar y prosperidad, y llegan a lo largo del año, por lo que es un contrasentido que una ciudad turística considere a los turistas como un problema, a menos que sean predadores o poco dejen, caso específico en el cual la administración distrital desde el año 2012, bajo el mandato del exalcalde Carlos Caicedo, y bajo nuestra dirección, en compañía de organismos gremiales del turismo, las promotoras,  y otras agencias estatales nacionales y locales, hemos estado conteniendo el turismo predador que viene de ciudades circunvecinas.

4) La utilización de un vehículo de succión o Vactor. La empresa METROAGUA tiene para el mantenimiento de las redes de la ciudad un solo vehículo de succión. Por supuesto que nunca va a tener la capacidad operativa suficiente, y a lo largo del tiempo no quiso comprar otros equipos para armar una flota para atender una red que colapsa, ante su propia falta de planeación del crecimiento de las redes, inversiones que podía recuperar inmediatamente a través de la factura y que la ciudad le reclama.

5) La salida o solución definitiva es un colector adicional en El Rodadero. Más allá de la discusión técnica, que puede ratificar o no esta medida con la que nos hemos comprometido en la semana anterior cuando fue argüida por METROAGUA en las reuniones de control y seguimiento que hemos liderado desde el Puesto de Mando Unificado (PMU) para trabajar coordinadamente en esta temporada, si está claro que el rebosamiento existe desde años anteriores, esta fue una decisión que debió tomar METROAGUA desde hace muchos años, para evitar que el crecimiento urbanístico constriñera cada vez más la capacidad de conducción de las redes. A lo que conduce esta respuesta es a demostrar claramente que METROAGUA no avizoró nunca el futuro de las redes de la ciudad, a pesar de que trae una dinámica urbanística creciente desde inicios de la década del 2000. Los costos de dicha inversión son cubiertos en la facturación, que permite cobrar las inversiones inmediatamente, pero nunca vimos una actuación planificada, sensata y previsora de dicha empresa, acorde con el riesgo que entrañaba, lo que ha llevado a la imposibilidad de conducir adecuadamente las aguas servidas en puntos neurálgicos de dichos residuos  transitando por colectores: el rebosamiento y el afloramiento de aguas servidas,  la contaminación, la constitución de focos o vectores infecciosos para la salud pública, la repugnancia que suscita en los visitantes, y la afectación estructural del nombre e imagen como destino turístico son daños irreparable y que METROAGUA por supuesto jamás compensará por su falta de planeación y miopía organizacional.

METROAGUA desconoce y violenta derechos fundamentales a los habitantes de la ciudad como a los turistas con la mala prestación de su servicio, derechos que incluyen contar con una infraestructura que permita la adecuada disposición final de las aguas negras que se generan con posterioridad al uso del agua potable y el derecho al medio ambiente sano. Además, el rebosamiento y derrame de las aguas contaminadas y contaminantes violentan el derecho a la locomoción y tranquilidad ciudadana, razón por la cual nos veremos precisados a ejercer acciones para defender a la ciudadanía.

Por todo lo anterior, responsabilizamos directamente a la empresa METROAGUA por su inoperancia, por la falta de planeación, por la contaminación ambiental, visual y paisajística, por la afectación de la vida, la salud, el derecho a un ambiente sano, y sobre todo por afectar la consolidación de Santa Marta como un destino turístico de primer orden, ordenado, sano y planeado.

El Gobierno del Buen Vivir está al frente de todas las acciones permitidas por la Ley y siempre concebidas para el beneficio de toda la comunidad samaria a fin de concretar a corto, mediano y largo plazo las soluciones de servicios públicos que ella requiere.

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