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Lo propio como atractivo turístico, el comportamiento del samario

Opinión Caribe

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Para que una ciudad se desarrolle turísticamente debe resolver los servicios básicos y fundamentales para su población. Además, trabajar y reforzar la educación ciudadana y promover ese sentido de pertenencia por los recursos naturales que tiene Santa Marta.

El ser humano siempre ha viajado, pero actualmente el turismo es un fenómeno moderno y las razones por las que hoy una persona se traslada de un lugar a otro tiene que ver con estipular un tiempo para el descanso, lo que se conoce como vacaciones para la gente vinculada a diferentes empresas.

El turismo, por tanto, es una consecuencia del capitalismo moderno, porque las personas tienen un tiempo de trabajo y otro para el esparcimiento. En cambio, los campesinos son personas que no tienen vacaciones, ellos todo el tiempo trabajan y organizan sus actividades de otra forma.

OPINIÓN CARIBE habló con la antropóloga magíster en Estudios del Caribe, Lorena Aja Eslava, acerca del comportamiento de las personas como turistas, quien manifestó, que “el hecho de querer desplazarse de un lugar a otro es lo que finalmente se denomina turismo. El que yo salga de mi localidad a conocer otro lugar implica la idea de ampliar las experiencias frente al mundo, estamos en un mundo globalizado y el turismo empieza hacer una experiencia de consumo”.

Lorena Aja señala, que salir y visitar otros lugares siempre ha sido algo necesario, porque de esta manera las personas exploran algunos lugares en el mundo y el viaje como turista ya es una experiencia que se ha incorporado dentro de los productos de consumos, es decir, el turismo no se da en el aire, Hoy, es una industria donde se relacionan el transporte, la hotelería, la gastronomía y demás.

DESCRIPCIÓN DEL TURISMO EN SANTA MARTA

Durante la entrevista con OPINIÓN CARIBE, la antropóloga Lorena Aja hizo referencia a que Santa Marta es un destino que se desarrolla en términos de industria más o menos entre los años 60 y 70, que es cuando aparece como un destino turístico nacional. Recuerda que la gente del interior del país, venían a la ciudad a maravillarse con las playas, el mar de agua cristalina, lo especial y lo mágico de su naturaleza.

Actualmente, considera que el desarrollo del sector turístico, en esos años no se hizo de una manera planificada, donde el país no se pensó como un destino turístico.

“Durante muchos años se ha presentado el debate de si Santa Marta debía dedicarse al desarrollo de su puerto, en términos de ser un puerto de carbón y de mercancía o debía dedicarse al turismo, Esa falta de visión a nivel de la gestión local de destacar las fortalezas y riquezas que naturalmente nos ha dado esta ubicación estratégica de la ciudad, ha llevado al deterioro del principal recurso que tiene la ciudad, en cuanto a sus playas, la Sierra Nevada, los ríos y la naturaleza misma”, expresó Lorena Aja.

Después de la inversión en el plan centro con esta transformación también se presentaron unos cambios importantes haciendo referencia a la propiedad de la tierra, con una gran cantidad de negocios orientados hacia el turismo, pero en manos de extranjeros, quienes parecen tener una visión más desde sus lugares de origen y desde sus experiencias en otros países. Esto le da un atractivo turístico a la ciudad, pero de alguna manera también la lleva a que lo propio sea subvalorado”.

En su doble condición, es decir, el ser cachaca y a la vez samaria por adopción, se sorprende al ver que los ciudadanos no tienen esa visión de salir y conocer su territorio, de explorarlo, lo cual es diferente en el interior del país donde la gente sale a conocer. “Al llegar el turista a una sociedad, que de alguna manera es cerrada, que no se abre ante lo que viene de afuera se producen choques, surgen grandes tensiones, que digamos no hemos explorado lo suficiente, ni a analizar qué ventajas trae ser una sociedad cerrada, eso no puede ser del todo malo, pero también qué cambios son importantes para que el turismo pueda ser una opción de vida de trabajo sostenible y que esas fortalezas que tenemos, no las destruyamos”, puntualizó Lorena.

También, que ha notado una transformación en el hecho que ha llegado gente de afuera a vivir y trabajar en Santa Marta, movida no solo por el turismo, sino por el desarrollo de otros sectores económicos, esto quiere decir, que la ciudad cuenta con potenciales para brindar a sus habitantes y visitantes, pero hace falta gestión y un trabajo unificado para que esto sea un hecho.

FOMENTAR LA CULTURA DEL SERVICIO Y FORMAR EN CIUDADANÍA

“En Santa Marta no existe una cultura del servicio, a muchos lugares no les interesa vender el sitio de una buena manera como en otras ciudades o países en donde el turismo se entiende como un polo de sostenimiento económico para la ciudad. Brindar los servicios apropiados es la forma de ofrecerle una excelente experiencia al turista para que regrese.

La falta de educación ciudadana es una de las debilidades del Distrito y produce desgaste en la práctica turística. A los samarios les falta amor por su ciudad, además de los problemas de movilidad que acrecientan ese deterioro turístico y no permiten un óptimo desarrollo.

Actualmente, la ciudad se encuentra en ese boom donde hay más hoteles, más espacios para actividades turísticas, así que se debe pensar y trabajar en el mejoramiento de los servicios que se ofrecen. De esta manera, posicionar a la ciudad como destino turístico. En este sentido, las personas encargadas de ofrecer servicios turísticos deben prepararse para llevar a cabo una excelente labor, o por lo menos que hablen un segundo idioma y de esa manera atraer a los extranjeros”, afirmó la antropóloga.

GRAN RIQUEZA NATURAL

Para Lorena Aja Eslava, “Santa Marta está en un lugar estratégico, porque cuenta con cinco áreas protegidas dentro de una riqueza natural impresionante, además de una variedad de especies únicas, pero la gente no tiene todavía conocimiento de todo esto que conforma la naturaleza de la región.

Con respecto a las áreas protegidas se tienen unas presiones por el turismo internacional en términos de querer apropiarse de esos lugares, es decir, la idea de subir más personas a la Sierra Nevada, Ciudad Perdida, a conocer todas esas joyas arqueológicas y culturales, implica un trabajo de la mano con las comunidades que lo han cuidado, debido a que gracias a ellos, todavía existe esa biodiversidad, pero a la vez, entablar un diálogo con ellos para que entiendan lo que implica esas áreas para el desarrollo turístico de la ciudad.

Así mismo, se debe realizar un trabajo en equipo en cuanto a educación, que involucre a los colegios y universidades para implementar estrategias e impulsar un desarrollo turístico protegiendo al medio ambiente, es decir, que las personas disfruten de las experiencias turísticas que brinda la ciudad, pero sin destruirlo. Por ejemplo, aparte de ir a disfrutar a la playa, ser parte de una labor de limpieza, las cuales se realizan esporádicamente en la ciudad.

En cuanto a esas jornadas de limpieza, la ciudad debe implementarlas de manera frecuente, para así concienciar a los ciudadanos y visitantes”.

FALTA INTERÉS POR EL CUIDADO DE LA RIQUEZA NATURAL

“El mismo samario pone el ejemplo y a la vez cree que el problema viene de afuera. Hay que resaltar que el comportamiento de la gente es un fenómeno dinámico, por tanto, si los samarios destruyen lo que tienen, los de afuera lo hacen. Sin embargo, como turista se puede tener unos valores por la naturaleza, muchas veces son ellos quienes enseñan a los mismos ciudadanos.

En ese sentido hay que trabajar y lograr un turismo que le dé un valor agregado a la ciudad, que resalte la riqueza que tiene en cuanto a fauna y flora, hacer que lo propio, que lo de Santa Marta sea atractivo para los visitantes y para que de esta manera se convierta en una actividad sostenible para sus habitantes.

El turismo no es solo tener un hotel, una cama y que se le venda comida a la gente, que es un poco lo que pasa aquí en el Distrito, se ubican a 10 personas en un apartamento en El Rodadero, para que coma salchipapa en la esquina, y ya, se resolvió la estadía de los visitantes.

Si el turismo se ve de esa manera, será siempre un turismo que no le va a dejar a la ciudad el desarrollo que se necesita para cumplir con los estándares internacionales. Para lograrlos, se debe invertir en educación, infraestructura, cultura ciudadana, que se encamine 100 % a promover Santa Marta como destino turístico”, puntualizó Lorena Aja.

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