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El Mercado de la ‘Salitrosa’

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La cara del centro de abastos de Ciénaga está totalmente renovada y dignifica el trabajo de todos aquellos comerciantes que vendían sus productos en simples chazas.

Paola Murillo García

Después de más de veinte años de ser meros proyectos, el Mercado Público de Ciénaga hoy es una realidad. Sin embargo, algunos comerciantes se quejan por la falta de seguridad e irregularidades en la asignación de los locales, además de los recientes desalojos por los que aún no han querido ser partícipes de la nueva infraestructura.

Hace menos de veinte días se dio inicio al proceso de reubicación de los vendedores en las nuevas instalaciones del Mercado Público del municipio de Ciénaga, en aras de dignificar la calidad de vida y las condiciones laborales de los comerciantes del sector.

La Administración municipal entregó esta infraestructura adecuada con un sistema contra incendios, un circuito de seguridad con cámaras, 608 locales comerciales, planta eléctrica, entre otros beneficios para los comerciantes.

Pese a esto, el gremio en los últimos días se ha pronunciado para resaltar el sinnúmero de inconformidades, haciéndole sombra a la inauguración que con bombos y platillos hizo Edgardo Pérez, alcalde de este municipio. Las denuncias se deben, en su mayoría, a la falta de seguridad, irregularidades en la distribución de los locales y la venta escasa de sus productos, los cuales relacionan como “empezar de cero”.

ASIGNACIÓN DE LOCALES 

Ciemprende es el resultado de un convenio de asociación entre la Alcaldía Municipal de Ciénaga, la Fundación Prodeco, la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena y la Fundación para el Desarrollo Microempresarial del Magdalena (Fundemicromag), para la operación del Centro de Orientación y Referenciación al Emprendimiento y al Empleo, lo cual involucra la asignación y organización de los locales en el Mercado Público.

Al momento de la entrega de cada uno de los locales, se realizó un balotaje, en el que se tuvieron en cuenta cinco (5) variables (locales por dimensiones del negocio, comerciantes resistentes, catanos, herederos u otros), las cuales están definidas por la característica de cada comerciante de acuerdo con su tiempo de antigüedad, el tamaño físico de su negocio y la razón de ser del mismo. De esta forma se les asignó un local a 608 personas.

José del Carmen Guillot, minorista de verduras, manifiesta, que se siente afectado por esa distribución, porque solo trajo beneficios para algunos comerciantes. “Aquí sí hicieron un sorteo, sin embargo, muchos de los comerciantes nos vimos perjudicados por la administración y los que tienen a cargo el programa de Ciemprende, debido a que, en mi caso, antes tenía un espacio más amplio en la calle, allí ubicaba de forma más organizada todos mis productos, hoy, me toca guardar parte de mi mercancía en locales vecinos, a quienes les debo pagar por hacerme ese favor”.

Jossé Esteban Gutiérrez, director de Ciemprende, le explicó a OPINIÓN CARIBE, que, “hay algunos que están inconformes con el espacio de los locales, sin embargo, los invito a recordar que, la génesis de la construcción de esta edificación data desde hace trece años”.

NO HAY SEGURIDAD

Otra denuncia recurrente, es la falta de seguridad que, según los comerciantes los ha aquejado durante todos estos días de inauguración. Lo anterior es desmentido por José Esteban Gutiérrez, director de Ciemprende, quien aseguró, que ellos gozan de un buen circuito de seguridad, además, cuentan con vigilancia permanente en las instalaciones, “no creo que se sientan más inseguros bajo techo que en las condiciones anteriores”.

Alberto, a quien se le cambió su nombre por seguridad, es vendedor de queso y carnes frías. Le explicó a OPINIÓN CARIBE, la forma en la que tenía que asegurar el refrigerador en el que guarda sus productos por los robos recurrentes en el lugar. El mecanismo consiste en pasarle alrededor del electrodoméstico, una varilla de lado a lado, que se encuentra unida por unos candados de máxima seguridad, sin embargo, “esa seguridad no es suficiente, los candados los pueden romper y saquear el producido”.

Diana Gil, quien está justo al lado del local de Alberto, señala, que “a mí me robaron hace poco varias carnes y gallinas que hacían parte de la venta de los próximos días”.

Según los comerciantes, “el problema en esta zona del Mercado Público es que las cámaras que hacen parte del circuito de seguridad miran hacia el otro lado, no contamos con una buena vigilancia”.

A lo anterior, el coronel Gustavo Berdugo, comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, explicó, que los desórdenes que se presentan en la zona le dan cabida a la delincuencia. “Se implementan operativos de seguridad para contrarrestar los episodios de delincuencia común que se presentan en ese sector. Ya hemos aprehendido a algunas personas por hurto y diariamente se fortalecen los frentes de seguridad”.

PARA UNOS, MÁS; PARA OTROS, MENOS

Una fuente que pidió reservar su identidad, le contó al equipo de OPINIÓN CARIBE, sobre el favorecimiento a personas ajenas al Mercado Público con uno y hasta dos locales comerciales, lo cual no permite darle cobertura al ciento por ciento de los vendedores.

Sobre esta denuncia, el alcalde del municipio, Edgardo Pérez, no se ha pronunciado, sin embargo, le manifestó a los medios de comunicación, que “el Mercado Público es de todos, aquí no puede venir ni el ‘carón’ ni el vivo a creerse más que otro, todos en igualdad de condiciones y en especial, a cuidar esta infraestructura, que es uno de nuestros patrimonios».

LOS DESALOJOS

En los últimos días se llevó a cabo el desalojo de más de treinta negocios ubicados en los alrededores del mercado. Los comerciantes argumentaron que algunos no fueron censados por Ciemprende y por  tanto, no contaban con un local en el centro de abastos.

Más de 30 casetas fueron derribadas en operativos a lo largo del mes de enero. Un gran porcentaje de los comerciantes indica, que sus locales tienen más de 30 años de estar ubicados en ese punto y no se justifica el desalojo a la fuerza.

Los sectores donde se hacen los operativos van desde la carrera 10, frente al granero La Competidora hasta la carrera sexta, y continuará con los locales de la carrera quinta.

El inspector De la Hoz manifiesta, que estos desalojos hacen parte de un procedimiento de recuperación del espacio público, frente al cual se presentó solo una oposición jurídica, que fue respetada por los agentes responsables.

“Hemos cumplido con la diligencia en un 85 % y encontramos oposición en dos o tres quioscos tradicionales. En el caso de ‘ El Patillazo’ no hay favorecimiento, el ocupante de ese espacio mostró una escritura pública y eso hay que respetarlo, mientras se resuelve legalmente”, enfatizó De la Hoz.

Sin embargo, debido al forcejeo que se ha dado por el desalojo de esos comerciantes, el inspector de policía, Wilmer De la Hoz Melo, ha suspendido la diligencia en varias ocasiones, “para preservar y evitar la violación de los derechos de los pequeños comerciantes allí reunidos”.

La primera orden de desalojo suspendida ocurrió el pasado 16 de enero y después de una audiencia pública con los comerciantes, se programó una segunda diligencia llevada a cabo en la madrugada del 24 de enero de 2018.

Según el Inspector, hubo una mínima oposición de los comerciantes, quienes cuestionaron el procedimiento y señalaron que quedan con “las manos en la cabeza”, teniendo en cuenta que, de esos negocios depende el sustento de sus familias.

Por su parte, el coronel Berdugo afirma, que, “los comerciantes, en su mayoría, han desalojado la zona de forma voluntaria, los que no lo hacen, se someten a los operativos por la necesidad de recuperar el espacio público de acuerdo con los proyectos de desarrollo del municipio”.

El Comandante de la Policía Metropolitana agrega, que, “el estudio previo que se hizo del Mercado Público se realizó con base en el número de comerciantes del sector. Hay locales para todos los vendedores”.

EL MERCADO NUEVO

El Mercado Público de Ciénaga se convirtió en una de las infraestructuras más anheladas desde hace unos 20 años por los habitantes del municipio, de los cuales 13 demoró la construcción de la obra esperada no solo por los comerciantes, sino también por los clientes, usuarios y transeúntes quienes desde hace mucho tiempo pedían una mejor organización para transitar por las calles, comprar de forma segura y con mejores condiciones sanitarias.

“Fueron trece años de desidias de las administraciones pasadas para entregar el mercado; esta administración fue la que hizo el esfuerzo y  la voluntad. Pienso que fue eso lo que le faltó a los demás, voluntad”, explicó José Esteban Gutiérrez.

El mercado se encuentra divido por espacios específicos de ventas y está completamente numerado, lo que resulta más fácil para los usuarios, llegar y buscar el local de su preferencia ya sea para comprar frutas y verduras, carnes y quesos o la marroquinería que también tiene su área delimitada.

El alcalde de Ciénaga, Edgardo Pérez Díaz, le ha indicado a la opinión pública en reiteradas ocasiones, «llevar a cuestas el bulto del escepticismo que otros llenaron con mentiras e incumplimientos ha sido un honor, el dolor padecido ha valido la pena, la infamia proferida en nuestra contra también, porque solo sufriendo como hemos sufrido por Ciénaga es que nos hemos dado cuenta que el amor nos motivó a estar aquí, restaurando la historia».

Pérez Díaz publicó en su cuenta de Facebook los contratos, las cifras y los plazos para que la ciudadanía saque sus propias conclusiones.

Con el objeto de no dejar nada al azar para la ciudadanía, expuso en su red social cómo ha sido la contratación del cuestionado Mercado Público de Ciénaga e hizo pública la fecha en que se firmaron los contratos, el monto y la administración que los ejecutó.

  • Contrato No. 138 de 2004, siendo alcalde José Serrano, ‘Chintico’, por un valor de $3.487.344.955, para cumplir con la entrega en un plazo de doce meses.
  • Contrato No. 274 de 2011 por un valor de $5.984.997.820, siendo alcalde Luís Gastelbondo García, para cumplir con la entrega en un plazo de cinco meses.
  • Contrato No. 004 de 2015 por un valor de $3.801.995.104, siendo alcalde Luís Tete Samper, para cumplir con la entrega en un plazo de seis meses.
  • Contrato No. 004 de 2016, por un valor de $2.379.881.552, siendo alcalde Edgardo Pérez Díaz, para cumplir con la entrega en un plazo de diez meses.

El Mandatario señaló, que en total e incluyendo los montos de las interventorías, el Mercado Público le costó a los cienagueros $15mil 654 millones 219 mil 431 pesos.

El proceso de instalación en los nuevos locales del Mercado Público inició desde el 03 de enero, con el propósito de que los comerciantes que ocupan las calles aledañas ingresaran a la edificación y pudieran ejercer su actividad económica, pero dentro de la infraestructura.

Sin embargo, según un balance entregado por el coordinador General del Mercado Público, Yeiner Rodríguez Benjumea, “la actividad económica de carnes y de pescados se encuentra reubicada en un 100 %; los expendedores de verduras están en un 80 % o 90 %; además, siguen los operativos para recuperar el espacio público”.

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