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“Tras de cotudo, con paperas”

Opinión Caribe

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De acuerdo con Migración Colombia, en el país hay 1.408.555 de venezolanos. El Magdalena se encuentra en la sexta posición con 70.326 venezolanos; en su capital, Santa Marta, hay 35.615. Por la cantidad de migrantes se ha generado una crisis en la atención médica.

Sandra Granados Ramos

Colombia experimenta el fenómeno de la migración de venezolanos, por ello, el Estado ha debido asumirla de manera concienzuda, articulando recursos y esfuerzos para afrontarlo de la mejor manera, pero al parecer, la situación cada día empeora en torno a la salud y seguridad. En el último informe de junio de 2019 presentado por Migración Colombia, en el país hay 1.408.555 de venezolanos, el departamento del Magdalena se encuentra en la sexta posición con 70.326 venezolanos; en su capital, Santa Marta, hay 35.615 personas.

Yohanni Vivas es una mujer de 26 años, procedente de Venezuela y se encuentra hace 2 años en Santa Marta, tiene una hija de 7 años y un embarazo de 8 meses. Hasta el momento, con 35 semanas de gestación, solo ha sido atendida en sus controles prenatales en dos oportunidades y una de esas de manera particular; la otra por una jornada gratuita de promoción y prevención que hubo en el barrio ‘María Eugenia’.

Este es solo un caso de los cientos que se repiten a diario con las mujeres gestantes venezolanas; no hay una atención de calidad para las personas que no son colombianas. “Me siento discriminada por ser venezolana, no sé cómo voy a hacer con mi cesárea, porque me dicen que la clínica La Castellana no hace ese procedimiento quirúrgico, así que me toca pagar, solo si me estoy muriendo, me van a atender”, cuenta Yohanni.

Asimismo, esta mujer gestante no tiene pasaporte de Venezuela, fue censada en el mes de mayo, pero no cuenta con Permiso Especial de Permanencia, PEP, para acceder a los beneficios que brinda el Sisbén, por tanto, la salud de ella y de su futuro bebé es incierta.

Esta situación se torna más compleja ante el desarrollo que ha tenido el fenómeno migratorio procedente de Venezuela, ha habido significativos incrementos inusitados de población en territorios sin capacidad de respuesta para atender las demandas emergentes en servicios sociales, especialmente en los del sector salud.

¿QUÉ DICE SALUD DEPARTAMENTAL AL RESPECTO?

El secretario de Salud Departamental, Anselmo Hoyos, indicó, que en estos momentos la atención en salud que se efectúa en el Magdalena se realiza con bastantes dificultades, porque el único foco de atención es el Hospital Universitario ‘Julio Méndez Barreneche’, HJMB, en la medida en que la capacidad instalada permita la atención a la población migrante.

“Desde la Secretaría de Salud se hace un llamado a toda la población migrante regular en el departamento para que acudan a las alcaldías y oficinas de las Secretarías de Salud Departamental y Distrital, para inscribirla en el listado censal y posteriormente sisbenizarse y así obtener este beneficio que el Gobierno Nacional ha ofrecido”, señaló el Secretario.

Los recursos que ha recibido el Magdalena por parte del Estado son 2.100 millones de pesos, los cuales han sido insuficientes, puesto que, ya se ejecutaron en los distintos hospitales de la red pública y la emergencia continúa, y sigue la facturación por la atención diaria de los venezolanos.

“Estamos esperando que se nos haga un reembolso de recursos para destinarlo en insumos. Personalmente, en Bogotá, le solicité al ministro de Salud, Juan Pablo Uribe, que el Magdalena fuese tenido en cuenta como un departamento fronterizo por la cantidad de pacientes que llega con baja complejidad o en estado crítico”, expresó el funcionario Hoyos.

Los pacientes de mediana complejidad son atendidos en La Castellana, pero cuando es insuficiente, el Departamento ha dispuesto los hospitales de Ciénaga y Fundación para la atención de esta población. Hasta el momento las atenciones de alta complejidad solamente se dan en el hospital ‘Julio Méndez Barreneche’.

MÁS DE $12.000 MILLONES CUESTA ATENCIÓN A VENEZOLANOS

En el primer año de la reapertura del área de urgencias del Hospital Universitario ‘Julio Méndez Barreneche’, el gerente de ese centro de salud, Tomás Díaz Granados, reveló, que la deuda por atención a ciudadanos venezolanos está por el orden de los $12.870 millones, que los ha llevado a una crisis económica. “Si esto sigue así, lo que van a hacer es afectarnos cada día más. Es deprimente la situación, no solo del hospital, sino de la red prestadora en general”, señaló.

El Gerente del Hospital no busca discriminar ni tener una actitud de xenofobia ante lo que está pasando en el Departamento, «no asumo una actitud discriminatoria ni xenofóbica, solo pretendo hacer un llamado al Gobierno Nacional. Queremos que nos empiece a dar la mano con este tipo de derogaciones que van a impactar terriblemente las finanzas del hospital», precisó el Gerente, porque solo han enviado $350 millones para solventar esta situación.

Asimismo, agregó, “este año hemos atendido 5.304 pacientes de Venezuela, mientras las clínicas privadas no las están recibiendo. El 50 % de esa atención es por embarazadas que llegan en muy malas condiciones, sin ningún tipo de control prenatal, con infecciones de toda índole”.

FOCO DE LAS ATENCIONES

El foco común de las atenciones que se brinda a los venezolanos, en su mayoría, es para las madres gestantes. Muchas de ellas llegan a la urgencia cuando ya tienen una situación crítica sin controles prenatales, que ameritan una atención de segundo nivel o de alta complejidad que generalmente hace que el sistema tambalee un poco en el nivel de atención y los tiempos de espera.

La responsabilidad desde la Secretaría de Salud Departamental es atender a los pacientes, según el secretario Anselmo Hoyos, “este es un problema humanitario que se sale de nuestras manos, pero debemos apoyar a los venezolanos que también tienen derecho como residentes de este país a acceder a los servicios de salud, principalmente las urgencias”.

LA DÉBIL RED HOSPITALARIA

El problema de la débil red hospitalaria es que afecta, también, a los municipios más alejados del Magdalena, en donde un centro de salud cuenta con algunos doctores y no hay especialistas para enfermedades que así los requieren. El caso de Diana Padilla es uno de los tantos que evidencian las falencias del sistema de salud y de la escasa red hospitalaria que tiene el departamento.

Diana viajó desde Pijiño del Carmen hasta Santa Marta para acompañar su hija de 16 años, quien está embarazada y tiene otro bebé de un año de nacido. El bebé presenta un abultamiento en su estómago y diarreas constantes desde su nacimiento, las cuales se agravan por cualquier alimento que el pequeño ingiere.

Los médicos que han visto al niño, manifiestan, que su estómago se encuentra ‘cerrado’ para comidas pesadas, aún no se sabe cuál es la causa y su abuela Diana viajó hasta Santa Marta en busca de un especialista que pueda hacerle exámenes y por fin hacerle un diagnóstico exacto.

El proceso a seguir que le dijeron los médicos a Diana, es hacerle una radiografía de estómago para verificar el estado de este órgano en el pequeño y por qué no está funcionando como debe. “La situación de la salud en Pijiño esta grave, el centro de salud no cuenta con insumos y los médicos son unos principiantes, mi nieto no tuvo la atención adecuada y por eso decidimos hacer todo lo posible para que lo remitieran para Santa Marta”, cuenta Diana.

Las atenciones en Pijiño del Carmen que no pueden ser atendidas, son remitidas para los hospitales de Plato, Santa Marta o Ciénaga. “Yo soy de las personas que está detrás de una medicina para unas inyecciones que mi hija se debe poner a raíz de la preeclampsia que le produjo el embarazo anterior, ahora, cómo sufrirán los venezolanos a quienes ni atienden”, precisó Diana.

BUQUE COMFORT, ALIVIANÓ CARGAS

A las aguas samarias arribó el Buque USNS Comfort de la cuarta flota de los Estados Unidos, con el propósito de brindar atención médica a pacientes, incluyendo a la población migrante venezolana, indígenas y comunidad en general. Los visitantes al buque recibieron asistencia médica especializada para aliviar la presión que tiene el Departamento debido al aumento de migrantes del vecino país.

El buque cuenta con farmacias, un banco de sangre con 5.000 unidades, más de mil camas, decenas de salas de operación, servicios radiológicos y un helipuerto habilitado para aeronaves de gran tamaño. Entre los servicios ofrecidos por los especialistas militares estadounidenses se encuentran: intervenciones quirúrgicas, medicina preventiva y distribución de gafas, dermatología, evaluación y tratamiento médico general, exámenes y tratamientos dentales, optometría, entre otros. “El buque Comfort fue una ayuda grande para el Departamento y el Distrito, durante esos 5 días las urgencias bajaron un 30 por ciento de lo que se atiende diariamente”, contó el agente interventor de la Supersalud, Román de la Rosa.

DEUDAS POR PAGAR

En lo que va corrido de este año, las atenciones de venezolanos han aumentado al igual que las deudas que el Estado tiene con cada una de las clínicas y hospitales de Colombia por las atenciones para ellos.

El ministro de Salud, Juan Pablo Uribe, organiza las cuentas por cobrar de las clínicas de los distritos que estén bien diligenciadas, con los soportes correspondientes, que fue manifestado por el Ministro en la reciente visita a la ciudad por la clausura de la Misión Comfort, en donde manifestó, que se pretende fortalecer las estrategias de trabajo para la atención de migrantes, en el Magdalena y el Distrito y se espera un avance cada vez más rápido en la incorporación en aseguramiento de aquellos migrantes con PEP.

“Trabajamos en torno al fortalecimiento de la red hospitalaria publica, hay proyectos importantes en curso y hay un esfuerzo de saneamiento fiscal y financiero en algunos de los principales hospitales, entre estos, el Hospital ‘Julio Méndez Barreneche, anunció el Ministro.

Actualmente, la ESE tiene una deuda radicada en el Distrito por 2.700 millones de pesos a raíz de la atención de 2017, 2018 y lo que va corrido de 2019. Han sido contratados más auxiliares, enfermeras y médicos, para atender la emergencia, sin embargo, no es suficiente, porque “he sido testigo de pacientes que han querido pegarle al portero, porque el personal médico está ocupado y ellos quieren que los atiendan de manera inmediata y por eso le pido a los hermanos venezolanos que sean pacientes”, expresó el agente interventor de la Supersalud, Román De la Rosa.

ATENCIÓN EN SALUD A POBLACIÓN MIGRANTE

De acuerdo con la Secretaría de Salud Distrital, toda la red hospitalaria tanto pública como privada presta servicios de salud de urgencias iniciales a toda la población en condición de migración, en especial, a la venezolana.

El 44.03 % de las atenciones ha sido para venezolanos residentes en el Distrito, es decir, se han brindado servicios de salud a 5.603 personas en condición de migración, de los cuales se atendió en la red pública un 92.8 %; el resto en la red privada. Por otro lado, en Santa Marta se han brindado servicios de salud a 7.122 colombianos, el 55.97 % de atenciones que hasta el momento se reportan a la Cartera de Salud. Las causas más frecuentes de consultas son: las contusiones y traumatismos con un 31.2 %, generado por accidentes de tránsito, los embarazos con el 3.35 %, abortos con 1.21 % y otras causas, 64.2%.

De la atención prestada a la población venezolana predominan atenciones por urgencias como embarazos con el 15 %; abortos con 3.0 %;  otras causas 82.0%.

Asimismo, se ofrece atención de urgencias vitales en los centros asistenciales, afiliación de niños nacidos en Colombia de padres venezolanos no afiliados, afiliación de los migrantes a las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios que cumplan con los requisitos del Permiso de Permanencia y la sisbenización, socialización de las rutas con el apoyo y articulación de Personería, Contraloría, Icbf. Además, con el acompañamiento del Ministerio de Salud y Protección Social se realiza aseguramiento por medio de asistencia técnica y capacitación de las normas.

La Secretaría de Salud precisó, que ofertan servicios gratis de vacunación a los niños, mujeres embarazadas, adultos mayores de 60 años y población en riesgo para enfermedades inmunoprevenibles. El año anterior se aplicaron 15.541 dosis de vacunas a la población venezolana y en lo que va de este año se han beneficiado, en especial, a los niños, con 11.291 dosis aplicadas.

PAGOS POR ATENCIONES EN URGENCIAS

En relación con el pago de atenciones de urgencias prestadas a nacionales de países fronterizos por la red hospitalaria pública, se han recibido del Gobierno Nacional los siguientes recursos: Resolución 5869 de 2018, $142.232.290; Resolución 3954 de 2018, $367.723; Resolución 1175 de 2019, $588.185.530, para un total de $1.098.141.470 recursos recibidos.

¿Y LA ESE? INTERVENIDA…

La Empresa Social del Estado, ESE ‘Alejandro Próspero Reverend’ es una entidad pública descentralizada, del orden Distrital, dotada de personería jurídica, patrimonio propio y autonomía administrativa e integrante del Sistema General de Seguridad Social en Salud. El objeto de la empresa es la prestación de servicios de salud. En la actualidad presta servicios de salud de primer nivel en promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación en salud con una amplia red de 27 puntos de atención ubicados en la zona urbana y rural del distrito de Santa Marta.

El director de la ESE era el doctor Jairo Romo Ortiz, pero desde el 10 de julio del presente año la Superintendencia Nacional de Salud intervino la ESE por las diferentes falencias administrativas, financieras y asistenciales, por tanto, el agente especial interventor de la Superintendencia Nacional de Salud, Román De la Rosa tomó posesión del cargo para salir de la crisis en que se encuentra la ESE. El Distrito en cuanto a salud debido a la migración de venezolanos, se encuentra en emergencia, porque según el Agente De la Rosa, el 90 % de las atenciones que se dan en La Castellana son de venezolanos.

POR LA CASTELLANA NO ESCAMPA

Las atenciones que se realizan en la clínica La Castellana son de primer nivel y cuando los casos son más críticos los pacientes son trasladados a clínicas en Fundación, Ciénaga y en Santa Marta son llevados al Hospital ‘Julio Méndez Barreneche’. “Actualmente, los recursos que hay para la salud de los colombianos se consume en la salud de los venezolanos, pero en ningún momento hemos negado la atención”, expresó De la Rosa.

Hasta el momento se han presentado enfermedades que no había en el Distrito y que están volviendo, debido a que los venezolanos no tienen un esquema de vacunación definido. “Sífilis congénito, sarampión y tosferina son algunas de las enfermedades que ya se habían erradicado en el Distrito y ahora se presentan nuevos focos de infecciones y haciéndole los seguimientos pertinentes para que no se propaguen nuevamente”, explicó el Agente de la Supersalud.

En relación con este problema, el pasado 27 de agosto en la III Conferencia Regional de Ministros de Salud, se aprobó la elaboración de planes contra la malaria, el VIH, para atender la salud mental de los migrantes venezolanos. A partir de octubre próximo, los países de América entregarán a los migrantes una tarjeta única de vacunación regional, que servirá para que no se dupliquen los esfuerzos que hace cada nación en la prevención de las enfermedades por la vía de la inmunización.

En esta reunión, además de Colombina, asistieron 11 países y agencias de cooperación, para analizar y plantear soluciones conjuntas a los retos que ha impuesto la migración masiva de ciudadanos de Venezuela, por la crisis de esa nación. Juan Pablo Uribe Restrepo, ministro de Salud y Protección Social de Colombia, informó, que la tarjeta para los migrantes fue aprobada por unanimidad y que este esfuerzo será acompañado por las agencias internacionales en la impresión del documento, así como para la difusión y apoyo en la capacitación para el diligenciamiento del mismo.

«La tarjeta unificada demuestra que podemos trabajar juntos, acordando esquemas, estándares de cuidado y protocolos que nos permitan ser más efectivos en la respuesta a esta crisis migratoria derivada de la situación en Venezuela», manifestó Uribe Restrepo.

NUEVAS ADECUACIONES A LA CASTELLANA

En estos momentos, la clínica La Castellana cuenta con dos quirófanos que tiene varios años de no funcionar y próximamente se dispondrá el arreglo de los mismos, gracias a una donación que recibirá de equipos biomédicos para inaugurar los quirófanos, realizando procedimientos como cesáreas, apendicitis, entre otros, como una forma de descongestionar un poco los hospitales y clínicas de segundo nivel, con esto se espera brindar una mejor atención, no solo a los venezolanos, sino también a los samarios que así lo requieran.

‘DE AQUÍ, PA’ ALLÁ’… EL PASEO DE LA MUERTE

El funcionario de la Supersalud, Román De la Rosa, se refirió a la situación de la salud como un paseo de la muerte a los venezolanos. “Es muy penoso decirlo, pero actualmente estamos haciendo el paseo de la muerte a los hermanos venezolanos, porque cuando nosotros podemos, los atendemos, pero cuando un paciente requiere de una urgencia vital, en ningún lado nos los quieren recibir y mucho menos en las clínicas privadas”, expresó.

La clínica Mar Caribe ha sido una de las que ha recibido algunos pacientes a lo largo de este año, solo porque se le hace un acompañamiento con la Defensoría del Pueblo, Personería y la Secretaría de Salud Distrital. “Las clínicas privadas no aceptan a los venezolanos, ellos no quieren aumentar su capacidad de endeudamiento y, por tanto, los venezolanos quedan desprotegidos del sistema de salud colombiano”, puntualizó el Agente Interventor.

¿Y LOS CONTROLES PRENATALES?

La única forma de acceder a la salud en Colombia es estar inscrito al Sistema General de Seguridad Social, caso que no es compatible con muchos de los venezolanos que no cuentan con un pasaporte, que no tienen el PEP y esto acarrea que no puedan sisbenizarse. Muchas futuras madres venezolanas viven en medio de la zozobra por saber si su bebé viene en óptimas condiciones de salud; esto sucede porque la única forma de acceder a los servicios de promoción y prevención es estar adscrito a una EPS ya sea subsidiada o contributiva.

Actualmente, hay unas entidades americanas que quieren prestar el servicio de promoción y prevención, todo lo que tiene que ver con exámenes, paraclínicos, laboratorios y ecografías para las mujeres procedentes de Venezuela. “Estamos en un proceso de empalme de contratación para brindarles prontamente este beneficio, para que la salud de las madres y los bebés no se ponga en riesgo”, señaló el agente de la Supersalud, Román de la Rosa.

Por otro lado, el Agente a cargo de la ESE invita a aquellas personas que están legalmente en la ciudad para que se dirijan a las oficinas de la Secretaría de Salud del Distrito y se afilien a las entidades que respaldan al sistema subsidiado como Mutualser, Coosalud y CajaCopi.

PUESTOS DE SALUD SIN ENTREGAR AGUDIZAN LA SITUACIÓN

Por último, el agente especial interventor de la Supersalud precisó, que aún los presuntos culpables no se han juzgado y ello ha ocasionado el atraso en la entrega de los puestos de salud que no están terminados. “Todavía no he recibido el de La Paz, de la Candelaria y el de Mamatoco. El presupuesto se lo gastaron; trato de conseguir el dinero para sacar adelante estos puestos de salud; en estos 40 días de intervención el panorama es más alentador para el que vive la gente con la ESE ‘Alejandro Próspero Reverend”, puntualizó el agente Román.

LA SALUD, UN DERECHO

Al respecto, además del Artículo No. 49 de la Constitución Política de Colombia, en correspondencia con el Artículo No. 100 del mismo ordenamiento, los Artículos 3 y 156 literal b, de la Ley 100 de 1993, el Artículo No. 32 de la Ley 1438 de 2011 y el 6 de la Ley 1751 de 2015, establecen la garantía del derecho a la salud para todos los residentes en el territorio nacional.

Esta última norma anotada establece, que “el derecho fundamental a la salud es autónomo e irrenunciable en lo individual y en lo colectivo…”, entendiendo que los residentes en el territorio colombiano gozarán efectivamente del derecho fundamental a la salud en todas las etapas de la vida; lo que incluye a la población colombiana y extranjera que resida en el país.

Los artículos 43 a 45 de la Ley 715 de 2001, atribuyen a las entidades territoriales la función de materializar dicha garantía en lo no cubierto con subsidios a la demanda, además de señalar a la nación como responsable de formular las políticas, planes, programas y proyectos de interés nacional para el sector salud y el Sistema General de Seguridad Social en Salud.

Ahora bien, tratándose de la atención de urgencias, de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 168 de la Ley 100 de 1993, en concordancia con el artículo 67 de la Ley 715 de 2001, toda persona nacional o extranjera tiene derecho a recibir dicha atención. Ello se reafirma en los artículos 10 y 14 de la Ley 1751 de 2015, al referirse a los derechos y deberes de las personas relacionados con la prestación de servicios de salud, frente a la atención de urgencias y en el Decreto 780 de 2016 en su artículo 2.5.3.2.2, en relación con la obligatoriedad de la atención de las urgencias por parte de todas las IPS, independientemente de la capacidad socioeconómica de los solicitantes de este servicio.

De acuerdo con lo anterior, está legalmente constituido que los migrantes del vecino país sean atendidos de manera oportuna ante cualquier emergencia de salud que ellos presenten, porque simplemente la salud es un derecho. Sin embargo, el éxodo de la población venezolana continúa, cada día luchan por recibir atención médica para calmar sus dolores, pero al lado de ellos en este viacrucis se encuentra la población magdalenense, que también batalla para recibir una mejor atención.