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Economía y ambiente

Opinión Caribe

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Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez

Una de las maneras mejores de utilizar la inteligencia humana es dedicándola de forma seria y técnica a identificar problemas y proponer soluciones útiles para la humanidad, como en el caso de sopesar economía y ambiente, debiendo buscar soportarse en las enseñanzas y experiencias acumuladas en ese y otros sentidos; ser conscientes que todos los aportes, por pequeños que hayan sido, han ayudado a dar grandes saltos para la humanidad, importando en tanto que tales hallazgos nos lleven a responder a la pregunta de cómo podemos lograr en necesario equilibrio y conciliación un crecimiento económico global sostenido, sostenible y sustentable entre ambiente y economía, el conocimiento y la administración del mundo. Es producir responsablemente con la tecnología del caso y los cuidados necesarios, conciliar crecer y desarrollarse con la observancia del medioambiente. Los extremos no son aconsejables, más sí su combinación como asunto de balance y equilibrio.

Grandes son las preocupaciones respecto de la sostenibilidad ambiental. Aumentos en la temperatura que prevén calamidades sobre la calidad de vida de la población, lo que obliga, como sostiene con verdad el premio nobel de economía William Nordhaus, qué si bien deben implementarse iniciativas para atenuar los efectos del cambio climático como los impuestos al carbón, poner en riesgo el crecimiento económico puede ser muy costoso en términos económicos y sociales.

Lo importante y razonable es hacer compatible crecimiento económico y sostenibilidad ambiental; equilibrio que si bien es complejo, igualmente es dable de alcanzar de ponerse de acuerdo unos y otros. De una parte, quienes demandan un mayor gasto en bienes públicos y bienestar económico; de otra parte, quienes apuntan a una mayor protección del medio ambiente, aun si lo cual implica afectaciones en las áreas minero-energético, industrial y de agricultura, entre otras. Debate de largos años que no debe ignorar, como con frecuencia sucede, la importancia ayer y hoy de los beneficios derivados de la explotación de los recursos naturales en materia de ampliación de la cobertura de servicios públicos, reducción de pobreza y generación de ingresos.

Interesa y se impone igualmente ser conscientes que en nuestro medio sostenibilidad fiscal y seguridad energética, pueden verse amenazados si no se articula la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos y energía, con el cuidado del ambiente, lo que debe adelantarse con extremo rigor y adecuada como idónea tecnología. De las decisiones que se adopten dependerá en gran medida el futuro de las presentes y próximas generaciones, siendo determinante que gobiernos, altas cortes, sectores económicos, gremios, ongs y fuerzas vivas en general, contribuyan de manera permanente en desarrollar estrategias que faciliten construir los fundamentos de un superior desarrollo social y humano y un crecimiento económico sostenible.

saulherrera.h@gmail.com Especializado en gestión Pública

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