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Capturan Al Gobernador

Opinión Caribe

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Editorial

Sin duda alguna, a todo el país tomó por sorpresa la captura de Aníbal Gaviria, actual gobernador de Antioquia, ya había sido gobernador en el 2004-2007 y alcalde de Medellín en entre 2012-2015.  Fue detenido ayer, por una orden de Fiscalía General de la Nación dentro de un proceso de contratación de su primer período como Gobernador de Antioquia. El presidente Duque encargó por decreto a quien fungía como Secretario de Gobierno, Luis Fernando Suárez.

Al parecer la Fiscalía tiene pruebas contra Gaviria sobre el pago irregular de anticipos y otras anomalías en el proceso de contratación y construcción de la Troncal de La Paz. Entre los años 2004 y 2007 “incurrió en los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales en concurso homogéneo y heterogéneo con peculado por apropiación en favor de terceros”. Las adiciones al contrato según señaló en rueda de prensa la Fiscalía no sólo no cumplieron con los requisitos legales si no que llevaron a un sobrecosto de dicha obra. Para la Fiscalía, el gobernador era el ordenador del gasto y, aunque hubiera delegado la contratación, tenía la responsabilidad de estar al tanto de la misma.

En su defensa el Gobernador Gaviria señala que es una persecución de sus contradictores de la pasada campaña electoral. Todos se revictimizan a la hora de comparecer ante la justicia y señalan ataques de la oposición. No sabríamos si ese discurso seguirá siendo vigente. Ha sido sobre explotado. Pierde vigencia y desinterés, pues se ha convertido en la excusa perfecta para explicar al electorado cualquier acción judicial o disciplinaria que se aplique contra un funcionario de elección popular.

Muestra de ello nuestro departamento, el Magdalena. El movimiento que hoy está en el poder. El jefe político se ha revictimizado tanto que a veces ya parece comedia teatral sus acciones en defensa de su libertad y de sus intereses. Y ni hablar de la obligación -más que por compromiso- de quienes los rodean de tener que seguir cualquier exigencia de este so pena de ser echados a la calle –suspendidos sus contratos-.

La captura de Gaviria, ha despertado la solidaridad de grandes personajes de la política nacional y regional. Entre ellos del ex alcalde de Medellín Federico Gutiérrez –Fico- cuyo Secretario de Seguridad fue capturado al parecer por presuntos nexos con las combos y el crimen organizado en la ciudad. Y de su jefe político el ex presidente Cesar Gaviria Díaz.

Esta solidaridad podría ser nerviosa entre los políticos que vienen siendo investigados por el ente acusador. Anticipando o previendo remoción de expedientes en el Bunker de la Fiscalía.  ¿Será que en una de esas el Fiscal ve a los Magdalenenses con ojo de piedad y procesos dormidos asociados a delitos contra la administración pública logran por fin ver la luz?

Si bien Antioquia ha sido fortín del Uribismo este fue derrotado en las pasadas elecciones. No logró quedarse con los dos cargos de elección popular más importantes del Departamento –Gobernación y Alcaldía de Medellín-. Hay quienes apuestan, a que la vía judicial y disciplinaria, será la nueva línea de recuperación del poder en puntos claves para el desarrollo de la política económica que Iván Duque ha propuesto a través de su Plan de Desarrollo. Zonas asociadas al fracking, a la construcción de nuevos puertos o en zonas de alto valor estratégico para la económica nacional. Tal es el caso del también gobernador Ariel Palacios Calderón, del departamento del Choco, recientemente apartado de su cargo por la Procuraduría. Señalado por mal manejo de los recursos para la atención de la pandemia. El designado al parecer respaldaría la propuesta de la construcción del puerto de Tribuga, un punto de alto valor estratégico para el desarrollo y que ha tenido resistencia por los ambientalistas del país por ser un punto geoestratégico para la preservación de especies y el medio ambiente.

Los gobernantes alternativos alzaron su voz con la captura del gobernador liberal Aníbal Gaviria, para muchos la solidaridad que expresan es en beneficio propio por quedar su discurso sin vigencia, declararse perseguidos políticos de los entes de control por estar en la orilla ideológica contraria al del gobierno nacional, no tiene validez si revisamos los procesos que se le siguen a los ordenadores del gasto en Colombia, no hay partido que se salve, incluyendo el de gobierno.

Si los antiqueños esperaron por resultamos más de 12 años, Magdalenenses no perdamos la fe.

 

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