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Columnistas

Una asamblea trabada

Opinión Caribe

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Por Víctor Rodríguez Fajardo

 

Todo lo que tenga que ver con los actos de los integrantes de corporaciones cuando sesionan, deben estar enmarcado en lo permitido, tanto por los respectivos reglamentos internos como por el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo (CPACA) además por lo reglado en la constitución y bajo vigilancia de órganos de control, jueces y magistrados.

Con este preámbulo los invito a conocer lo que estásucediendo en la Asamblea del Magdalena en este cuatrienio, que, dicho sea de paso, ha estado bajo asedio tanto del gobierno departamental como de inconformes de los resultados que han demandado credenciales, así como también por actos torpes que terminaron con revocatorias de la credencial al punto que van tres cambios y se avecinan más. Vamos despacio, lo que a continuación voy a narrar, esta sucediendo en la corporación y debería ser respetuoso del procedimiento administrativo. Juzguen ustedes:

Es de todos conocido que la administración departamentalfiel a su pasado en trincheras guerrilleras, ha implementado una especie de asedio para conseguir doblegar la voluntad de los votos a sus iniciativas, llenando el parque de Bolívar de Santa Marta de multitudes manipuladas, mientras que al mismo tiempo desarrolla negociaciones privadas que no han dado aún los resultados deseados por las partes. En otras palabras, negociación bajo fuego.

Ante este panorama, la última presentación de proyectos terminó al igual que las tres veces anteriores, viendo su hundimiento sin poder avanzar en la agenda de gobierno y por ende en los proyectos contemplados en el plan de desarrollo aprobado por la misma Asamblea.  El 31 de agosto 2021, el entonces gobernador encargado Adolfo Bula, presentó apelación contra decisión de la comisión conjunta que estudió los proyectos presentados por el gobierno departamental en primer debate.

Para resolver esta apelación, la presidenta de la corporación Claudia Patricia Aarón creó una comisión integrada por los diputados Julio David Alzamora, Cesar Pacheco y John Almarales, para rendir informe resolviendo la apelación. El diputado Alex Velázquez presenta apelación a la medida argumentando que dicha comisión debe estar integrada por quienes intervinieron inicialmente, además, debía estar representada cada bancada que hace parte en la corporación.

El 9 de septiembre la presidenta expide la resolución 022 resolviendo el recurso de reposición y en subsidio de apelación sobre la creación de la comisión accidental mencionada. En la parte resolutiva “artículo primero: denegar la solicitud de revocatoria…”. Confirma la creación de la comisión y le da traslado a la plenaria para “conceder el recurso de apelación” en el artículo tercero.

El primero de octubre se desarrolla la sesión de instalación del tercer periodo de sesiones de la corporación asamblea del Magdalena. El diputado Jair Mejía presenta proposición solicitando a la plenaria acoger la resolución 022. Julio David Alzamora se declara impedido para votar la proposición por conflicto de intereses y salió del recinto de sesiones. Alex Velázquez recusa al diputado Cesar Pacheco por hacer parte de la comisión y no menciona a John Almarales por estar ausente y deja constancia, “señora presidente, usted no puede intervenir en la votación para decidir sobre una decisión suya por conflicto de intereses, la invito a declararse impedida”. Interviene Claudia Patricia Aaron opinando sobre otros temas sin declararse impedida, por tal razón Velázquez la recusa. Al ser recusado un funcionario, pierde competencia (CPACA) Aarón no se retira, siguió presidiendo y dirigiendo el debate. Cesar Pacheco no se pronuncia ni se sale. Elizabeth Molina solicita el usa de la palabra para recusar a los firmantes del recurso Alex Velázquez, Marta López, Amed Zawady y Rafael Noya. Velázquez no acepta la recusación, pero aduce que la ley lo obliga a retirase. Los cuatro se retiran del recinto.

La presidenta ante esta situación, solicita un nuevo receso por tercera vez. Al regreso, se llama a lista y responden 7 diputados en el recinto quedando el quorum minino para deliberar y decidir. Cesar Pacheco se declara impedido, finalmente, la presidente Claudia Patricia Aaron hace lo mismo y se retira del recinto, quedando solo cinco diputados. Elizabeth Molina, asume la presidencia como corresponde, solicita verificar el quorum, el secretario confirma que no hay quorum para decidir la apelación y se levanta la sesión.

El orden del día no fue agotado, el punto cuatro sin resolverel cual reza “decisión sobre el recurso de apelación ante la plenaria presentado por los honorables diputados para darle tramite y tomar decisiones de fondo”. Tampoco el punto cinco que trata de proposiciones y varios.

La siguiente plenaria se dio el 12 de octubre, el reglamento interno contempla en el artículo 57 “cuando no se agota el orden del día, debe ser agotado en la plenaria siguiente”. En un hecho inédito, los diputados de la mayoría no se presentaron, tal vez haciendo consultas a jurisconsultos especialistas en la filigrana del derecho administrativo; de trece diputados, solo cuatro asistieron, no dándose el quorum para deliberar y decidir.

El día 14 de octubre correspondió la sesión virtual de plenaria, había sido convocada presencial, pero a última hora se cambió a virtual por decisión de la presidenta Claudia patricia Aarón. A esta nueva sesión, se puso a consideración un nuevo orden del día que no contemplaba agotar los temas pendientes de la última sesión a lo cual, Marta López interviene “por reglamento no es posible aprobar el orden del día” y citó el articulo 57 del reglamento interno. Y lo que se ha convertido costumbre, la presidente solicita 15 minutos de receso y al regreso da por terminado el “simulacro” de sesión toda vez que no fue aprobado el orden del día ni se continuo con el anterior.

Hoy tenemos una asamblea trabada, de trece integrantes solo pueden conocer sobre la apelación cinco miembros, por esta pandemia de recusaciones e impedimentos, están sin quorum para deliberar y decidir sobre un tema que obligatoriamente deberán resolver. Dicen que las cosas en el derecho se deshacen como se hacen, para este caso, el ego permitirá que ¿Se retire la apelación? ¿Se pronunciará la Procuraduría? ¿En qué tiempo y en qué sentido? Mientras llega la solución, al pueblo del Magdalena le tocará ver de lejos la traba de la Asamblea por la negligencia de sus líderes. Estamos en tiempo de elecciones, es hora de salir a los diferentes rincones del departamento, interpreten la ausencia de Estado que se vive. Y sí en el Magdalena llueve, por Santa Marta no escampa… hasta las aguas de alcantarilla en el Camellón Rodrigo de Bastidas conspiran por una traba… y no bacana.