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Metrópolis

Procurador Ambiental deja en evidencia faltas de la Essmar en la EBAR Norte

Opinión Caribe

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Durante la mañana de hoy, estuvo en el recinto del Concejo Distrital el Procurador Ambiental del Magdalena, Jorge Escobar Silebi, quien atendió una invitación hecha por uno de los concejales, para entregar a la plenaria información sobre la crisis de alcantarillado que se vive actualmente en Santa Marta.

En su intervención, el funcionario aseguró que el 2 de febrero de 2017, se llevó a cabo una visita en la visita a la Estación de Bombeo de Aguas Residuales – EBAR Norte, cuando operaba Metroagua, en la cual se generó un compromiso para gestionar “de forma prioritaria la adquisición de otra bomba de 600 litros por segundo, para efectos de mejorar su plan de contingencia” y, además, optimizar las redes de alcantarillado en el Distrito, pues podría utilizarse en una EBAR nueva, de manera paralela.

El 27 de septiembre de ese mismo año, tras presentarse nuevamente problemas de rebosamiento y siendo Veolia la empresa encargada del acueducto y alcantarillado, la Procuraduría reiteró la necesidad de cumplir con el compromiso adquirido en febrero. Así mismo, antes de que la Essmar entrara en operación, el ente de control fue claro: “se impone a la Essmar las obligaciones antes establecidas a Metroagua S.A.”, esto, en aras de garantizar, a corto plazo, la adquisición de los bienes mencionados y la ejecución de las acciones necesarias para “la instalación de una EBAR” y así prevenir contingencias futuras.

Posteriormente, el 25 de octubre de 2018, el Tribunal Administrativo del Magdalena ordenó a la Essmar “realizar la adquisición de la bomba de impulsión adicional y necesaria en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales – EBAR Norte, de que trata el formato de acta de reunión suscrita el 2 de febrero de 2017 y reiterada el 27 de septiembre de 2017”, dicha decisión, surgió luego de que la Procuraduría misma interpusiera una acción popular en contra de la empresa dada la falta de cumplimiento que ya se hacía evidente.

Acorde con Escobar Silebi, a enero de 2017, Metroagua presentó un informe en el cual aseguró que la EBAR Norte contaba con dos bombas de 250 caballos de fuerza y una más de 150, con capacidad de 300 y 600 l/s, que eran las titulares, adicionalmente, había dos bombas de suplencia, de 150 y 250, las cuales estarían disponibles para ponerlas en operación cuando fuese requerido.

En ese entonces, Metroagua entregó al Distrito tres bombas funcionando, una reparada, pero no instalada y una última, que se encontraba en Barranquilla, en proceso de reparación.

Este año, el 7 de octubre de 2021, tras presentarse la nueva emergencia por el rebosamiento, la Procuraduría volvió a visitar la EBAR Norte, en compañía de funcionarios de la Essmar, incluido el subgerente de Acueducto y Alcantarillado de la empresa, quien, por escrito, afirmó que contaban con “tres bombas de impulsión, dos de 600 litros y una de 300”, y sólo una de suplencia de 300 litros, siendo esa la capacidad total de la Estación.

Es decir, “contábamos con cinco bombas, de las cuales las dos suplentes eran una de 300 y de 600, se obligó a adquirir otra de 600 y hoy, la EBAR sólo cuenta con una de suplencia de 300 litros”, señaló el procurador, demostrando que, realmente, la capacidad de la Estación disminuyó.

De igual manera, explicó que, de acuerdo con estudios realizados por Invemar sobre los históricos termotolerantes (fecales), lugares como Buritaca, Batallón, el Puente de la calle 22, Playa Salguero, Rodadero, Playa Blanca, Taganga y Playa Grande, no cumplen con los criterios de calidad.

“En cuanto a los enterococo fecales, durante la época lluviosa, se encontró que nueve estaciones presentaron concentraciones que implican riesgos de contraer patologías gastrointestinales y respiratorias, sobrepasando, en su mayoría, los valores máximos registrados históricamente en estas estaciones”, añadió.

Estos datos no son favorables para la Empresa de Servicios Públicos del Distrito Santa Marta, cuya gerente, Patricia Caicedo, fue protagonista el lunes 19 de octubre de un debate de control político, adelantado en ese mismo recinto, dada la creciente problemática de aguas residuales que se reporta en diversos puntos de la ciudad, ante la falta de capacidad de respuesta que ha demostrado la Essmar.

En esta oportunidad se reiteró la necesidad de brindar respuestas oportunas a la ciudadanía, teniendo en cuenta que incluso el Tribunal Administrativo del Magdalena había ordenado a la empresa adquirir una bomba extra con mayor capacidad, precisamente, para evitar el descontrol que hoy en día se evidencia en el sistema de alcantarillado.