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La violencia contra la mujer y los feminicidios no se resuelven aumentando las penas: Norma Vera Salazar

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La defensora de Derechos Humanos y candidata al Senado por la Coalición Centro Esperanza se refirió al asesinato de dos mujeres en distintos departamentos del país al inicio del 2022.

 

A través de sus redes sociales, Norma Vera Salazar, reconocida defensora de Derechos Humanos y hoy candidata al Senado de la República dejó ver su preocupación por la poca efectividad que tiene entre los feminicidas y agresores de mujeres las reformas encaminadas al aumento de las penas, pues al final del 2021 habían sido asesinadas en Colombia alrededor de 600 mujeres y en lo corrido de este nuevo año son dos las que han perdido la vida en acciones violentas perpetradas por sus parejas sentimentales.

Vera Salazar se refirió concretamente a las mujeres asesinadas en los departamentos de Córdoba y Cesar. El primero de estos casos fatales ocurrió en el barrio Pablo Sexto, de Montelíbano, en la madrugada del primero de Enero, donde a las 4 de la mañana Yina Sofía Padilla perdió la vida, presuntamente, a manos de su compañero sentimental, Jorge Guerra. Según reportan medios locales, la pareja sostuvo una acalorada discusión que derivó en agresiones físicas contra la mujer. No contento con esto, el hombre la atacó con un arma blanca hasta quitarle la vida.

“Es imperativo que desde el Congreso se Fortalezca la judicialización, que no necesariamente significa aumento de las penas, porque está más que demostrado real y estadísticamente que no funciona. Un camino acertado y que debe explorarse es el fortalecimiento de los procesos de investigación criminal, para que desde el momento mismo de la imputación se hagan las cosas como debe ser”, manifestó Norma Vera Salazar, número 33 en la Lista de la Coalición Centro Esperanza.

A renglón seguido explicó que “Un caso que puede servir de ejemplo para ilustrar los dicho, es el ocurrido en Sitionuevo el pasado mes de septiembre, donde al agresor se le imputó el delito de Homicidio Culposo, cuando todos los elementos materiales probatorios dan cuenta de que la víctima venía siendo sistemáticamente agredida física, psicológica y económicamente por el presunto homicida. Con nuestro equipo jurídico estamos luchando para que los hechos se adecuen al tipo penal de feminicidio, ya que, el Cuerpo Técnico de Investigaciones  sin ir más allá validó el testimonio del imputado, quien dijo que había accionado su arma contra unos ladrones que ingresaron a su casa, pero la que misteriosamente resulta muerta es la mujer”.

El segundo hecho fatal se reportó en el municipio de La Paz, Cesar, donde Jhon Jairo Millán agredió también con arma blanca a su expareja sentimental Inés María Fragozo. La hermana de la víctima le narró a un medio regional que el sábado por la tarde luego de perpetrar el crimen y aprovechando el furor de las celebraciones del año nuevo el hombre huyó mientras la mujer herida era  trasladada a un hospital con una lesión en el tórax que le ocasionó la muerte. Por fortuna, el asesino fue capturado y está a la espera de su judicialización.

“Trabajaremos desde el Congreso para fortalecer los temas de prevención del feminicidio asociados a la feminización de la pobreza, la dependencia económica y patrimonial de las mujeres con líneas de empoderamiento económico”, manifestó Norma Vera Salazar, reconocida por haber defendido los derechos de más de 3.000 víctimas de violencia intrafamiliar, feminicidio y a 500 niños y niñas, víctimas de violencia sexual.

Finalmente, dijo que era una tarea pendiente disminuir la violencia sistemática a través de los ejercicios de violencia simbólica. «Lo primero es insertar estos temas en procesos pedagógicos asociados a la educación, la cultura, la formación de alto nivel y lo más importante movilizar los temas de las agendas de género en todos los niveles de educación: básica primaria, secundaria y superior, enfocados o haciendo énfasis no solo en la feminidad, sino en procesos de integración que armonicen la interacción de ambos géneros en todas las instancias posibles: laboral, educativo, social, cultural, económico, etc.», concluyó con notable preocupación Norma Vera.