Editorial & Columnas
Carlos Pinedo Cuello sale al ruedo
Carlos Pinedo Cuello conocido en la política samaria como “CAPICU”, es un curtido político que, viene siendo elegido concejal de la ciudad por varios periodos consecutivos es, además tío del actual Representante a la Cámara José Pinedo y medio hermano del otrora poderoso político Miguel Pinedo Vidal.
Pese a su parentesco con lo que hoy en día se conoce en la jerga del Caicedismo como “los de antes”, CAPICU, ha lidiado hábilmente las políticas “alternativas” que desde el 2012 gobiernan Santa Marta, supo leer el momento y estableció una alianza que han rendido frutos a ambas partes. Cuando ha correspondido CAPICU ha apoyado enfáticamente proyectos del Distrito en el Concejo, la habilidad política de Pinedo Cuello, le ha permitido ganarse un espacio de liderazgo dentro de los demás concejales y su capacidad de unificar, según dicen, le ha permitido hacer elegir y reelegir personeros y contralores del Distritales.
Esa fortaleza política y los mas de 7 mil votos que el concejal pinedo cuello obtuvo en el 2019, lo tienen pensando seriamente en aspirar a la Alcaldía de Santa Marta para la elección del 2023, esa decisión, dada a conocer a sus aliados, es decir, “Los Alternativos” no cuajo, especialmente en la cabeza del máximo líder del movimiento, quien fiel a su personalidad, desconfía hasta de su propia sombra y no comparte el entusiasmo de CAPICU. Adicionalmente se dice que para el 2023, el turno le corresponde a PACA, pero eso sí, los clanes son otros.
No obstante, y pese a no obtener el beneplácito del líder del “Cambio imparable” Pinedo Cuello sigue en la tarea y según dicen, con el guiño de la actual alcaldesa, este rumor, es decir, el de la alcaldesa apoyando la eventual campaña del Concejal de Cambio Radical, viene sonando desde la misma época de campaña para la elección del 2019, el innegable respaldo que este brindó a Virna sumado a una serie de circunstancias de tipo familiar, parecen inclinar seriamente la balanza en la Alcaldía hacia pinedo cuello, así mismo, se dice con mucha frecuencia, que existe un marcado distanciamiento entre la Alcaldesa y el Gobernador asunto que, por supuesto se niega en público, pero que resulta evidente para cualquier observador medianamente astuto.
La desconfianza generalizada, la denuncia pública que desde la Gobernación se hizo de funcionarios fieles a la causa en secretarias estratégicas del Distrito, pero también fieles a su nominadora, la sistemática encerrona en secretarias de primer nivel con personas no tan cercanas a la Alcaldesa, los rumores de diferencias personales con la ungida y próxima candidata a la alcaldía del movimiento, son circunstancias que al parecer tienen a Virna pensando seriamente en respaldar a CARLOS PINEDO CUELLO.
CAPICU, da muestras de su firme intención de llegar a la Alcaldía, dando comienzo a una temprana campaña política, desde hace un par de semanas reactivó sus redes sociales, con imágenes e historias alusivas a su recorrido político, dejando en el ambiente un olor a aspiraciones políticas de mayor nivel esto, sumado al anuncio de investigación por un detrimento de mas de 40 mil millones que llega desde la Contraloría Distrital, dirigida por quien dicen es cercano a los Pinedo y que además generó una automática y casi dramatúrgica reacción de la Alcaldesa, me permite deducir que CAPICU envía un mensaje. Tengo los votos, tengo el poder político y tengo las ganas de ser Alcalde de Santa Marta.
No tengo dudas que, el ímpetu y capacidad política de Pinedo Cuello, sumada a las notorias divisiones de Fuerza Ciudadana, lo convierten en un serio contendor a disputar el poder en el 2023. No solo puede converger en torno suyo, el creciente descontento con las formas de gobierno de fuerza ciudadana, que son significativos, pero no han tenido un candidato que sea capaz de unificarlos, pero además de lo anterior, este posible candidato tiene una característica particular y es que, no podría ser destinatario del axioma con el que el Caicedismo, deslegitima a otros candidatos, el famoso “los de antes”, en este caso, Pinedo Cuello, es un político que es reconocido en las huestes del Caicedismo como un aliado, especialmente en la Alcaldía de Santa Marta.
Aún falta tiempo para las próximas elecciones locales y el próximo 13 de marzo tendremos mayor idea de hacia dónde se mueve la política local y departamental, Fuerza Ciudadana tiene un gran reto, ser capaces de trasladar (han fracasado estrepitosamente 2014 y 2018) las capacidades electorales de las elecciones locales a las elecciones de congreso, superar las divisiones internas y posicionarse nacionalmente, sin perder la burocracia que hoy tienen, de la que depende enteramente su maquinaria.
Ese sancocho de circunstancias, podría ser el escenario propicio para un cambio de rumbo en la ciudad de Santa Marta, un cambio alejado de la retórica incendiaria, del populismo, del “no es culpa mía, es culpa de los de antes”, del “No hago nada, no continuo nada si no se me ocurrió primero a mí”. Un cambio donde lo primordial sea gobernar la ciudad y no como sucede ahora, el cumplimiento de la agenda política de una persona en particular.
