Territorio & Poder
El cambio sin dolientes es imparable: Santa Marta una ciudad en que las estrategias de la buena imagen son un salir del paso
Por: Arnol Sarmiento
Redacción : OPINIÓN CARIBE
Con luces y tarima, como es costumbre, el miércoles 20 de septiembre de 2017, bajo la administración de Rafael Martínez, fue inaugurado el nuevo sistema de recolección de basuras en la ciudad de Santa Marta.

Con una visión futurista, Martínez expresó que «Santa Marta quedaría a la altura de ciudades como Roma, Barcelona o Buenos Aires».
Inicialmente, el sistema funcionaría de manera eficiente en cuanto a que la basura sería recogida por los compactadores cuando los contenedores estuvieran al 80% de su capacidad, lo cual era lo mínimo después de una inversión de 12 mil millones de pesos.
Pero, ¿estaba la ciudad de Santa Marta preparada para un sistema de la talla de ciudades como Roma o Barcelona?
La administración distrital insiste en un sistema que es bueno para otras ciudades, pero pésimo para Santa Marta debido a la falta de logística, mantenimiento y eficacia al momento de su funcionamiento. En su mayoría, estos contenedores se encuentran en estado de deterioro, sin tapas y, lo peor, en sus puntos de ubicación siempre tienen basura a su alrededor.


Ahora, esta situación ha generado molestias y afectaciones a negocios y peatones. OPINIÓN CARIBE, pudo evidenciar que muchos de estos contenedores se han convertido en parte de la ‘decoración’ de las fachadas de los negocios, generando malos olores y dañando la imagen de los establecimientos.

Además, la ubicación de los contenedores en zonas residenciales ha generado problemas de inseguridad, ya que muchas veces están rodeados de habitantes de la calle que hacen uso de ellos. Los empresarios, negocios y emprendimientos se ven afectados al no ser notificados previamente de la colocación de los contenedores y tener que lidiar con malos olores y la presencia de basura en frente de sus locales.

Sin embargo, la falta de cultura ciudadana también ha sido señalada como un problema en la ciudad, ya que muchos usuarios hacen mal uso de los contenedores e incluso arrojan basura fuera de ellos, a pesar de que están a pocos pasos de distancia. Esto contribuye a la acumulación de basura y genera un impacto negativo en el medio ambiente y la salud pública.

Es necesario que la administración distrital revise su estrategia de ubicación de los contenedores y realice un análisis más detallado de los lugares en los que se colocan, considerando el impacto en la imagen de los negocios y la comodidad de los peatones al transitar por la zona. También se debe cuidar el medio ambiente a través de campañas de sensibilización y educación para prevenir problemas de gestión de residuos y crear una ciudad más limpia y saludable para todos.
