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Hospital Julio Méndez Barreneche le estaría negando la atención a pacientes con problemas cardiovasculares en Santa Marta
“Si llega un usuario, debemos decirle que no podemos atenderlo porque la gerencia del hospital nos lo prohíbe”, señaló una empleada de la IPS CARDIOVIDA, que funciona en el quinto piso de la E.S.E. Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche en la ciudad de Santa Marta.
Por: Arnol Sarmiento
Redacción: OPINIÓN CARIBE
A través de una denuncia presentada en OPINIÓN CARIBE, por empleados de la IPS CARDIOVIDA han revelado las condiciones precarias en las que supuestamente se encuentran tanto el personal asistencial como los usuarios de esta institución. Según la denunciante, la gerencia de la E.S.E. Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche habría prohibido a CARDIOVIDA seguir atendiendo a pacientes en la Unidad Integral de Cardiología, lo que ha llevado al cierre de dicha unidad desde hace un mes, a pesar de contar con todo el equipo humano y tecnológico necesario para su funcionamiento.
La información proporcionada indica que los servicios de CARDIOVIDA, ubicados en el quinto piso del Hospital Julio Méndez Barreneche en la ciudad de Santa Marta estarían completamente suspendidos, tal como se evidencia en un video. Según la denunciante, la gerente del hospital, Nora Elvira Anillo Romero, habría prohibido la prestación de servicios a los usuarios con problemas cardiovasculares afiliados a varias EPS. Además, se conoció que el hospital le estaría adeudando más de 3.500 millones de pesos a la IPS CARDIOVIDA, situación que al parecer produjo que la gerencia del hospital prohibirá a la IPS seguir facturando.
Además, los empleados de CARDIOVIDA han informado que en la unidad cardiológica hay 14 camas vacías y que el personal asistencial está presente, pero no puede atender a los pacientes. Asimismo, se señala que las instalaciones cuentan con todos los equipos necesarios para brindar una atención de calidad, pero permanecen desocupadas debido a la supuesta prohibición de atender a los usuarios por parte de la gerencia del Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche. Esta grave situación ha sido denunciada ante la Supersalud bajo el radicado 20249500111611942, el 28 de agosto de 2024, según lo aportado por la denunciante.
“Si usted va a la unidad de cardiología, encontrará 14 camas vacías y al personal asistencial cumpliendo su horario. Si va al primer piso, donde se presta la atención no invasiva, verá al cardiólogo y a todo el personal sentado porque no podemos atender. Si llega un usuario, debemos decirle que no podemos atenderlo porque la gerencia del hospital nos lo prohíbe y se les dice que vayan a la EPS para que los remitan a otra IPS”, expresó la denunciante.
La denunciante también indicó que habrían recibido una advertencia por parte de la gerente del Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, Nora Elvira Anillo, si realizaban algún procedimiento a un paciente.
“Nosotros no tenemos autorización porque ella dice que, si hacemos un electrocardiograma, un ecocardiograma o una valoración, no se va a pagar la facturación. No podemos atender a los usuarios, aunque vengan con estudios o autorizaciones; debemos devolver al paciente”, explicó la empleada.
Así mismo, se conoció que la mayoría de los médicos han renunciado por la asfixia económica causada por cinco meses de salarios adeudados. “Necesitamos ayuda, porque aquí tenemos usuarios que vienen de diferentes pueblos y no podemos prestarles el servicio a pesar de tener los equipos, los medios y el personal disponible, incluyendo al cardiólogo que viene todos los días”, señaló otra empleada afectada de la IPS CARDIOVIDA.
La denuncia también subraya que supuestamente el hospital ha suspendido las agendas de estudios y citas médicas, y ha subcontratado a otros cardiólogos para la atención de pacientes hospitalizados, vulnerando así el derecho de los usuarios de consulta externa a ser atendidos por personal especializado y con los equipos disponibles.
A pesar de la problemática, los empleados de la IPS CARDIOVIDA aseguran que cumplen con su horario laboral todos los días, aunque no puedan prestar servicios. Subrayan que la suspensión de los servicios no es por su voluntad, sino por las directrices del hospital.
“Queremos que los usuarios sepan que estamos dentro del hospital y que no estamos atendiendo porque el hospital no nos lo permite”, concluyó la denunciante.
Ante la situación, se ha solicitado la intervención inmediata de las autoridades nacionales para determinar las acciones a seguir y garantizar los derechos de los pacientes en el departamento del Magdalena.
En respuesta a esta grave denuncia, OPINIÓN CARIBE intentó ponerse en contacto tanto con Nora Elvira Anillo Romero, gerente de la E.S.E. Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, como con Ladys Urquijo, Jefe de Control Interno del hospital, para obtener su versión de los hechos. Sin embargo, no respondieron nuestras llamadas ni mensajes.

