Metrópolis
Santa Marta busca cerrar brechas laborales con estrategia integral de formalización
De acuerdo con el informe más reciente del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), al cierre de febrero de 2025, Santa Marta registró una informalidad del 60.8%, ubicándose como la séptima ciudad en Colombia con mayor índice de economía informal.
El secretario de Desarrollo Económico y Competitividad, Carlos Jaramillo, en entrevista con OPINIÓN CARIBE, señaló que, para abordar esta problemática, la Alcaldía de Santa Marta ha implementado una estrategia integral de formalización, alineada con el Plan de Desarrollo Santa Marta 500+. La iniciativa busca fortalecer la economía popular, garantizar derechos laborales y crear condiciones sostenibles para las unidades productivas urbanas y rurales.
Entre las acciones destacadas se encuentran: Ruta Distrital de Formalización; Formación y certificación laboral; Promoción del programa BEPS con Colpensiones; Inclusión financiera; Fortalecimiento de asociaciones y cooperativas; Impulso al empleo formal; y la Ventanilla Única Empresarial.
El secretario Jaramillo destacó que estas acciones buscan hacer que la formalización sea un proceso accesible, útil y sostenible, adaptado a las realidades de la economía popular de Santa Marta. “Nuestro reto es promover un trabajo decente y condiciones que permitan el desarrollo económico con mayor valor agregado”, afirmó.
A pesar de la cifra de informalidad, según el Dane, durante el periodo noviembre de 2024 a enero de 2025, Santa Marta registró una tasa de desempleo del 9.6%, consolidándose como una de las ciudades con menor índice de desocupación. Ante esto, el funcionario explicó que la combinación de una tasa de desocupación relativamente baja y una alta informalidad puede interpretarse como un problema estructural a nivel nacional, que según diversos estudios responde a factores como las rigideces del mercado laboral formal, la débil relación entre el crecimiento económico y la calidad del empleo, la baja productividad laboral, así como la heterogeneidad regional y sectorial, entre otros aspectos.
“Esta situación se presenta con mayor intensidad en la región Caribe, donde se concentran cinco de las siete principales ciudades con mayores niveles de informalidad en el país, todas con tasas que superan en al menos 15 puntos porcentuales la media nacional. Además, todas estas ciudades, con excepción de Santa Marta, registran tasas de desocupación de dos dígitos”, agregó.
En esa línea, para Jaramillo la coexistencia de baja desocupación y alta informalidad no es contradictoria, sino reflejo de un mercado laboral segmentado, en el cual el sector informal actúa como válvula de escape frente a las limitaciones del sector formal, aunque a costa de perpetuar desequilibrios económicos y bajos niveles de productividad.
Finalmente, las autoridades confían en que las políticas implementadas, junto con el fortalecimiento del sector formal y la inclusión financiera, permitan reducir significativamente las cifras de informalidad en Santa Marta, promoviendo un crecimiento económico más justo y sostenible para todos los habitantes de la ciudad.
