Departamento
Suicidios, homicidios y siniestros viales dejan cientos de víctimas en el Magdalena
Los primeros siete meses del año evidencian una crisis de violencia y accidentalidad en el departamento: más de 500 intentos de suicidio, cerca de 400 homicidios y 131 muertes en accidentes de tránsito confirman una realidad que golpea al departamento del Magdalena.
Por: Arnol Sarmiento
El Magdalena atraviesa una de sus etapas más difíciles en materia de seguridad, salud mental y movilidad. Las estadísticas recientes revelan un panorama sombrío.
En el terreno de los intentos de suicidio, la cifra acumulada a corte de 2025 asciende a 501 casos, de los cuales 27 terminaron en muertes. Solo en Santa Marta se han reportado 14 fallecimientos por esta causa, una cifra cercana a los 15 casos ocurridos en 2024. En todo el departamento, el año pasado se contabilizaron 515 intentos de suicidio, lo que refleja una problemática persistente que afecta especialmente a jóvenes y adultos en edades productivas.
El drama también se vive en las carreteras. Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, entre enero y julio de 2025, 131 personas perdieron la vida en 250 accidentes de tránsito en el Magdalena. Aunque la tendencia muestra un leve descenso frente a años anteriores, la constante sigue siendo alarmante: 213 muertes en 2024, 226 en 2023, 222 en 2022 y 214 en 2021. El promedio de más de 200 fallecimientos anuales por siniestros viales pone en evidencia la fragilidad de la seguridad en las vías del departamento.
El panorama más crítico se encuentra en el terreno de los homicidios. De acuerdo con cifras de Medicina Legal y la Plataforma de Derechos Humanos (PDHAL), hasta el 30 de junio de 2025 ya se habían registrado 340 muertes violentas. Sin embargo, fuentes consultadas advierten que, con los reportes de julio y agosto, la cifra se acerca peligrosamente a los 400 asesinatos.
El acumulado histórico entre 2020 y junio de 2025 revela la magnitud del problema: 3.138 homicidios en cinco años y medio. La tendencia es creciente y preocupante: 287 casos en 2020, 374 en 2021, 500 en 2022, 536 en 2023 y un récord de 573 homicidios en 2024, el más alto en la última década.
Los números son más que estadísticas: reflejan un departamento atrapado entre la violencia, la falta de prevención vial y la ausencia de políticas efectivas en salud mental. Magdalena se enfrenta a un desafío urgente y estructural: frenar el espiral de muertes que cobra cientos de vidas cada año.
