Poder & Gobierno
Gobierno presenta proyecto de ley para convocar Asamblea Constituyente
El ministro de Justicia y del Derecho, Eduardo Montealegre Lynett, presentó el borrador del proyecto de Ley que convoca a una Asamblea Nacional Constituyente, con el objetivo de reformar profundamente el orden constitucional colombiano y superar los bloqueos institucionales que, según el Gobierno, han obstaculizado el avance de reformas sociales claves.
El ministro hizo un llamado a los sectores sociales colombianos para iniciar una “gran marcha hacia la dignidad humana”, inspirada en procesos revolucionarios y democráticos del siglo XX. De acuerdo con la información, el nuevo proceso constituyente será liderado por una Asamblea compuesta por 71 delegatarios, con paridad de género y representación de sectores históricamente excluidos, incluyendo comunidades indígenas, afrocolombianas, víctimas del conflicto, jóvenes y personas con identidades de género diversas.
El documento del proyecto argumenta que la actual Constitución de 1991, aunque fundada en el modelo de Estado social de derecho, ha sido debilitada por prácticas políticas regresivas y bloqueos institucionales sistemáticos. Se señala que el Congreso ha archivado sin debate propuestas de reforma social, lo que ha generado una crisis de legitimidad y una ruptura con el mandato popular.
El proyecto cita jurisprudencia constitucional y estudios académicos para justificar que solo una Asamblea Constituyente puede sustituir integralmente la Carta vigente, conforme al artículo 376.
¿Por qué una Constituyente?
Según Montealegre, el país enfrenta una situación comparable a la de 1991: violencia persistente, criminalización de la protesta, corrupción estatal y bloqueo a reformas democratizadoras. El gobierno considera que ni el acto legislativo ni el referendo son mecanismos suficientes para las transformaciones requeridas, que implican una reorganización profunda del poder político y judicial.
La propuesta busca abrir un espacio deliberativo donde el pueblo colombiano pueda decidir su destino, retomando el espíritu democrático de la polis ateniense. “La Constituyente será el espacio para impulsar todo el programa social que ‘la caverna’ no ha dejado desarrollar al primer gobierno de izquierda de nuestra historia”, afirmó el ministro.
¿Qué viene?
El proyecto debe ser aprobado, en mayoría, tanto el Senado como la Cámara de Representantes para consultarle a la ciudadanía acerca de la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
Una vez aprobada la Ley, deberá pasar a sanción presidencial, y posteriormente, el texto irá a revisión a la Corte Constitucional. Si la aprueba, las votaciones deberán realizarse entre los 2 a 6 meses siguientes.
La convocatoria de la Asamblea Constituyente será aprobada cuando al menos una tercera parte de los integrantes del censo electoral voten afirmativamente. Teniendo en cuenta el censo actual, se necesitarían alrededor de 13millones de votos por el ‘Sí’.
Luego de aprobarse la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente y los temas de su competencia, dentro de los 2 a 6 meses siguientes se llamará a la elección de sus integrantes. Una vez conformada la asamblea se suspende la facultad ordinaria del Congreso para reformar la Constitución durante el término señalado. Es decir, en total, el proceso podría tardar más de un año, ya con un nuevo Gobierno.
