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Derechos humanos, clima y equidad: ejes del acuerdo CELAC-UE firmado en Santa Marta

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Con la presencia de jefes y jefas de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y Europa, la ciudad de Santa Marta fue escenario de la firma de una declaración conjunta que marca un hito en las relaciones birregionales. El documento, resultado del primer día de la Cumbre CELAC-UE 2025, establece compromisos concretos en materia de democracia, paz, desarrollo sostenible, justicia social, comercio, medio ambiente y seguridad.

Los líderes celebraron los avances en la Hoja de Ruta UE-CELAC 2025, que se consolida como instrumento clave para profundizar el diálogo político, la cooperación científica y tecnológica, la integración económica y la promoción de los derechos humanos. Reafirmaron su voluntad de fortalecer los lazos históricos entre ambas regiones, guiados por valores compartidos como la libertad, la democracia y el respeto al Estado de derecho.

En materia de gobernanza, se renovó el compromiso con elecciones libres, transparentes e inclusivas, la rendición de cuentas y la lucha contra la corrupción. Se destacó la importancia de la buena gobernanza, la participación ciudadana y el papel de las instituciones democráticas, así como la protección de los derechos de los diplomáticos conforme a las Convenciones de Viena.

Ambas regiones reafirmaron su adhesión a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo la igualdad soberana de los Estados, la integridad territorial y la no intervención en asuntos internos. Se reiteró el compromiso con la solución pacífica de controversias y el respeto al derecho internacional como base para la paz y la seguridad internacionales.

La declaración condena el uso de la fuerza y reafirma la defensa de los derechos humanos universales, indivisibles e interdependientes. Se expresó preocupación por la discriminación y violencia contra pueblos indígenas, afrodescendientes, mujeres, niños, migrantes, refugiados y personas con discapacidad, y se condenó la xenofobia y el racismo en todas sus formas.

En el contexto del conflicto en Medio Oriente, los líderes condenaron los atentados del 7 de octubre de 2023 y expresaron profunda preocupación por la situación humanitaria en Gaza y Cisjordania. Se exigió acceso humanitario inmediato y protección de civiles, especialmente niños, así como respeto al derecho internacional humanitario. Además, se reiteró el compromiso con la solución de dos Estados como única vía para garantizar la paz y la seguridad en la región.

La declaración también abordó temas de soberanía, como la posición de CELAC sobre las Islas Malvinas/Falkland Islands, y el rechazo a medidas coercitivas unilaterales, incluyendo el bloqueo contra Cuba. Se hizo un llamado a reformar el sistema multilateral, con énfasis en democratizar los órganos principales de la ONU y fortalecer la representación de América Latina y el Caribe en altos cargos.

En el ámbito económico, se respaldó la reforma de la arquitectura financiera internacional y el uso de activos de derechos especiales de giro para apoyar la recuperación postpandemia, la transformación digital y la lucha contra el cambio climático. Se reafirmó el compromiso con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y se pidió una asignación más equitativa de fondos por parte de las instituciones financieras.

En comercio e inversión, se reiteró el respaldo a un sistema multilateral basado en normas, inclusivo y transparente. Se reconocieron acuerdos clave entre la UE y países de América Latina, el Caribe, África y Asia-Pacífico, y se destacó la necesidad de reducir barreras no arancelarias y fortalecer cadenas de suministro resilientes para una recuperación verde y digital.

La transición energética fue otro eje central. Se valoró el papel de la estrategia Global Gateway para integrar sistemas energéticos entre regiones y promover energías renovables. Se reafirmó el compromiso con el Acuerdo de París y con la COP30 en Brasil, destacando la urgencia de reducir emisiones y proteger ecosistemas. Se respaldó el fondo para pérdidas y daños acordado en la COP27 y se reconoció el liderazgo del Gran Caribe en acción climática.

En seguridad ciudadana, se celebraron los avances en cooperación contra el crimen organizado, el narcotráfico, la trata de personas, el feminicidio y los delitos ambientales. Se destacó la Asociación UE–ALC en materia de Justicia y Seguridad como herramienta clave, y se promovió la profesionalización policial, la seguridad fronteriza y la resiliencia comunitaria.

Finalmente, se reafirmó el compromiso con la erradicación del hambre, la pobreza y la malnutrición, reconociendo el papel de los sistemas agroalimentarios sostenibles y la producción local.