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Se arraiga el ‘Tapón de la Y’

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Este nuevo escenario, en el que nuevamente se anuncia un cierre vial por parte de comunidades campesinas y productores de café de la parte alta de la Sierra Nevada, previsto para el próximo 16 de enero entre los municipios de Aracataca y Ciénaga, podría dejar graves afectaciones económicas y logísticas para sectores clave como el bananero y el transporte de carga, al interrumpir el paso entre varios departamentos.

 

Por: Arnol Sarmiento

Un nuevo cierre de la Troncal de Oriente fue anunciado por comunidades campesinas y caficultores de la parte alta de la Sierra Nevada de Santa Marta, como medida de protesta ante presuntos incumplimientos en los compromisos de mejoramiento de la infraestructura vial rural. El bloqueo está programado para el próximo 16 de enero en el denominado ‘Tapón de la Y’, punto estratégico que conecta a los departamentos del Magdalena, Cesar, La Guajira y Atlántico.

Según voceros de estas comunidades, la protesta obedece a la falta de avances en obras viales prometidas para cerca de 80 veredas de la zona alta de la Sierra. Acuerdos que —aseguran— fueron pactados con gobiernos locales y el Gobierno nacional durante 2024 y que, a la fecha, no registran cumplimiento efectivo.

El anuncio genera preocupación en diversos sectores productivos, especialmente en el bananero y entre los transportadores de carga, que dependen de este corredor vial para el traslado de mercancías hacia puertos y centros de distribución. Un cierre en este punto volvería a afectar la movilidad entre los departamentos del Magdalena, Cesar, La Guajira y Atlántico, con impactos directos en la cadena logística y comercial de la región.

No es la primera vez que estas comunidades recurren a esta medida. En agosto de 2024, un bloqueo similar en el mismo sector paralizó durante varios días el tránsito vehicular y de carga, provocando pérdidas económicas y retrasos significativos para empresarios, transportadores y comerciantes de la región.

Por lo cual se advierte que un nuevo cierre podría profundizar las afectaciones económicas, especialmente en momentos clave para otros renglones productivos. A diferencia de los caficultores, quienes ya habrían culminado la recolección de sus cosechas en esta época del año, sin resultar afectados por esta protesta.

Hasta el momento no se ha conocido un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades departamentales o nacionales frente al anuncio. Entretanto, crece el llamado de distintos sectores a que se instalen mesas de diálogo urgentes que permitan evitar un nuevo bloqueo en uno de los corredores viales más importantes del departamento del Magdalena.