Política Parroquial
Santa Marta 2027: el poder se empezó a mover el domingo
Mientras el país estaba distraído mirando las consultas presidenciales del domingo, en Santa Marta ocurrió algo mucho más importante. Los números dejaron ver la nueva configuración del poder político local y quien no empiece a leer ese tablero desde ahora… va a llegar a 2027 #ChiflandoIguana.
Durante más de una década, Santa Marta tuvo un centro de gravedad político claro: el caicedismo. Control institucional, Capacidad electoral, Narrativa disciplinada. Doce años gobernando la ciudad no son casualidad.
Pero incluso las hegemonías más sólidas tienen un momento donde empiezan a perder el monopolio del poder. Ese momento ya llegó. La llegada de Carlos Pinedo a la alcaldía no fue simplemente una alternancia.
Fue la ruptura del ciclo político que había dominado la ciudad. No ocurrió porque el caicedismo fuera derrotado electoralmente. Ocurrió por algo más incómodo: un error político propio que abrió la puerta del poder a otro actor.
En política parroquial los errores estratégicos se pagan caro. Desde ese momento el tablero cambió. Santa Marta dejó de tener un bloque dominante y pasó a tener varios centros de poder compitiendo entre sí. Ese es exactamente el escenario que empieza a dibujarse hacia la elección de alcalde en 2027 y el domingo dejó varias pistas.
Hoy el panorama más probable es este:
- Tres bloques disputando la alcaldía.
- el caicedismo con Rafael Martínez
- el bloque político del actual alcalde Carlos Pinedo
- el Pacto Histórico, que inevitablemente buscará jugar con candidato propio.
Tres proyectos políticos. Un mismo electorado. Aquí aparece el primer problema estratégico. El voto progresista en Santa Marta no es infinito. Históricamente se ha movido entre 35% y 45% del electorado. Si ese espacio se divide entre tres proyectos políticos… lo que se produce no es una expansión.
Se produce una implosión electoral.

Y cuando el poder se fragmenta, ocurre algo que la política samaria conoce bien: las elecciones dejan de ganarse por mayorías y empiezan a ganarse por aritmética estratégica. En ese escenario una candidatura puede llegar a la alcaldía con menos del 35% de los votos.
Así funciona la #GeopolíticaParroquial.
Pero hay una variable que muchos analistas están ignorando completamente: la Gobernación del Magdalena.
La historia electoral de Santa Marta muestra algo claro: cuando alcaldía y gobernación se alinean políticamente, las mayorías se vuelven casi inevitables. Cuando se enfrentan… la ciudad entra en guerra política abierta.
Mientras ese tablero se reorganiza, empiezan a aparecer nombres que no pertenecen a la política tradicional.
Uno de ellos es Carlos Jaramillo. Perfil ejecutivo. Sector privado. Experiencia en gestión. El simple hecho de que su nombre empiece a sonar revela algo importante: hay sectores de la ciudad buscando otro tipo de liderazgo.
Lo que dejó claro el domingo es esto: Santa Marta ya no vive bajo una hegemonía política incuestionable. Hoy lo que existe es una competencia abierta por el poder. Y eso significa que la elección de 2027 no está escrita. Ni mucho menos.
Muchos dirigentes locales siguen haciendo política como si el mapa electoral no hubiera cambiado. Siguen creyendo que las lealtades del pasado siguen intactas. Siguen calculando con el tablero viejo. Pero el poder en Santa Marta ya empezó a reconfigurarse. Así que vale la pena decirlo desde ahora: La elección de alcalde de 2027 empezó el domingo. El que no entienda cómo se está moviendo el tablero… va a descubrir demasiado tarde que en esta #GeopolíticaParroquial mientras unos siguen mirando el pasado… otros ya están construyendo la próxima mayoría para gobernar la ciudad.
🧵 Santa Marta 2027: el poder se empezó a mover el domingo
Mientras el país estaba distraído mirando las consultas presidenciales del domingo…
en Santa Marta ocurrió algo mucho más importante.
Los números dejaron ver la nueva configuración del poder político local.Y quien no… pic.twitter.com/Ie6Hkhwl4h
— Victor Rodriguez Fajardo (@by_vicro500) March 10, 2026
