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Metrópolis

El Aeropuerto Simón Bolívar se consolida en el top 5 de los más importantes del país

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El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar alcanzó en 2025 un total de 3.787.551 pasajeros movilizados, según un informe presentado por la Corporación Pro Santa Marta Vital, a través de su Agencia de Promoción de Inversión, con base en cifras de la Aeronáutica Civil.

La cifra, que representa un crecimiento del 4,7 % frente al año anterior, no solo lo posiciona como el quinto aeropuerto más importante del país, sino que abre un debate más amplio: ¿está Santa Marta preparada para sostener este ritmo de crecimiento?
Más allá del número absoluto de pasajeros, hay un dato que resulta clave en el análisis: la ocupación del 85,8 %, la más alta entre los principales aeropuertos de Colombia. Este indicador sugiere un uso altamente eficiente de la infraestructura disponible, pero también podría interpretarse como una señal de presión sobre la capacidad instalada.

A diferencia del pico registrado en 2022 impulsado por la demanda represada tras la pandemia, fenómeno conocido como “revenge travel”, el crecimiento de 2025 responde a una dinámica más estable. Esto indica que Santa Marta dejó de depender de factores coyunturales y empieza a consolidarse como un destino con demanda estructural, tanto turística como corporativa.

Sin embargo, este avance plantea interrogantes. Mientras aeropuertos como Bogotá o Rionegro cuentan con infraestructuras robustas y procesos de expansión consolidados, Santa Marta enfrenta el desafío de crecer con rapidez sin comprometer la calidad del servicio. El alto nivel de ocupación, aunque positivo, puede convertirse en un cuello de botella si no se acompaña de inversiones oportunas.

En este contexto, el inicio del proyecto de ampliación del aeropuerto en octubre de 2025 resulta estratégico. La modernización no solo apunta a aumentar la capacidad operativa, sino también a mejorar la experiencia del usuario y fortalecer la conectividad con nuevas rutas. No obstante, expertos coinciden en que la infraestructura aeroportuaria no puede analizarse de forma aislada.
El verdadero reto está en la articulación con la ciudad.

Problemas como la accesibilidad terrestre, la movilidad urbana y la oferta de servicios turísticos podrían limitar el impacto positivo del crecimiento aéreo si no se abordan de manera integral.

Así, el balance es claro: Santa Marta avanza y se posiciona, pero también entra en una etapa donde el crecimiento exige decisiones más complejas. El desafío ya no es atraer más pasajeros, sino garantizar que la ciudad esté a la altura de ese flujo.

Porque en el fondo, el verdadero indicador de éxito no será cuántos llegan, sino qué tan bien está preparada la ciudad para recibirlos.