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Territorio & Poder

Informalidad golpea a Santa Marta: sigue en el top 5 nacional

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Aunque las cifras muestran una leve reducción, la realidad laboral del Distrito sigue marcada por la inestabilidad y la falta de garantías para miles de trabajadores.

Santa Marta continúa evidenciando una de sus problemáticas estructurales más profundas: el empleo informal. De acuerdo con un informe presentado por Santa Marta Cómo Vamos, con base en cifras del trimestre diciembre de 2025 a febrero de 2026, la ciudad se ubica como la quinta con mayor nivel de informalidad en Colombia, alcanzando un preocupante 59,5%.

Si bien el indicador registra una disminución de 1,3 puntos porcentuales frente al periodo anterior (60,8%), la lectura de fondo dista de ser positiva. La reducción no representa una transformación estructural del mercado laboral, sino un ajuste leve que mantiene a más de la mitad de la población ocupada en condiciones precarias.

Menos informalidad, pero el problema persiste

La caída en la tasa de informalidad podría interpretarse, en términos técnicos, como un avance. Sin embargo, en el contexto samario, el dato revela una realidad más compleja: la informalidad sigue siendo la regla y no la excepción.

Esto significa que miles de trabajadores continúan desempeñándose en actividades sin acceso a seguridad social, sin contratos formales, sin estabilidad laboral y, en muchos casos, sin garantías mínimas de protección.

Un reflejo de la debilidad económica local

El alto nivel de informalidad en Santa Marta no es un fenómeno aislado. Está directamente relacionado con:

La limitada generación de empleo formal
La dependencia de sectores económicos estacionales
La falta de diversificación productiva
Y la débil presencia de políticas públicas efectivas en materia laboral

En este escenario, la leve disminución del indicador no logra ocultar un problema estructural que sigue afectando la calidad de vida de los ciudadanos.

Santa Marta no solo enfrenta el desafío de reducir la informalidad en cifras, sino de transformar su modelo económico para generar empleo digno y sostenible.

Mientras esto no ocurra, los avances seguirán siendo marginales y la ciudad continuará figurando entre las más golpeadas por la precariedad laboral en el país.