Connect with us

Metrópolis

El crecimiento del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar pone a prueba su capacidad operativa

Published

on

 El proyecto de ampliación del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar avanza con una inversión cercana a los 75.000 millones de pesos, con el objetivo de mejorar la capacidad y la experiencia de los usuarios. Las obras contemplan un crecimiento del 36 % en la infraestructura del terminal y la proyección de atender hasta 5,8 millones de pasajeros, lo que representa un salto importante frente a su capacidad actual.

Sin embargo, más allá de los anuncios de modernización, han surgido cuestionamientos sobre el impacto real de estas intervenciones en la operación aérea. Aunque la ampliación mejora espacios visibles como salas de espera, zonas comerciales y servicios al pasajero, los principales desafíos del aeropuerto no se encuentran únicamente en estas áreas.

De acuerdo con lo expresado por Alberto Quintero Pacheco, director de área concesional del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar a Opinión Caribe, el terminal cuenta actualmente con una sola plataforma y seis posiciones para aeronaves tipo A320, de las cuales cinco disponen de puentes de abordaje. Esta limitación reduce la capacidad de atender múltiples operaciones simultáneamente, especialmente considerando un promedio diario de 35 movimientos aéreos.

En ese contexto, el aumento proyectado de pasajeros podría no traducirse necesariamente en una mayor eficiencia operativa. Cada aeronave tipo A320 puede transportar entre 180 y 188 pasajeros, lo que implica que el crecimiento en la demanda requerirá no solo más espacio físico, sino también una logística aeroportuaria más sólida.

Otro punto de debate es la percepción de que la modernización se ha enfocado principalmente en el confort del usuario, como la ampliación de la plazoleta de comidas o la inclusión de una sala VIP, dejando en segundo plano aspectos estructurales clave como la capacidad de la plataforma aérea.

Aunque el concesionario destaca beneficios como la generación de empleo local y el cumplimiento de estándares ambientales, la discusión de fondo sigue abierta: ¿está el aeropuerto preparándose realmente para el crecimiento del tráfico aéreo o se trata de una modernización más estética que funcional?

La ampliación, si bien necesaria, plantea un reto crucial: garantizar que el desarrollo de infraestructura vaya acompañado de mejoras operativas reales que eviten futuros cuellos de botella en uno de los principales accesos turísticos del Caribe colombiano.