Metrópolis
La Política de emprendimiento en Santa Marta entregó avances ante un pobre seguimiento del Concejo
Mientras Santa Marta busca ser competitiva en materia de desarrollo económico y otros factores de política pública, los actores encargados de hacerle seguimiento al cumplimiento del plan de desarrollo, salen del país para atender su agenda personal.
La discusión sobre el futuro del emprendimiento en Santa Marta volvió a poner sobre la mesa las tensiones entre la formulación de políticas públicas y el ejercicio del control político. En una ciudad golpeada por el desempleo y la informalidad laboral, el Concejo Distrital abordó el avance de la Política Pública de Emprendimiento e Innovación, pero la sesión estuvo marcada por la inasistencia de varios de sus integrantes.
De acuerdo con el registro del debate, solo 16 concejales asistieron a la jornada en la que se evaluó una de las estrategias consideradas clave para el fortalecimiento del tejido productivo local. La ausencia del presidente del Concejo y de otros concejales abrió cuestionamientos sobre el nivel de compromiso institucional frente a un tema directamente relacionado con la generación de empleo y la reactivación económica.
La situación adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que la política de emprendimiento se presenta como una de las principales apuestas del Distrito para consolidar un ecosistema productivo basado en capital semilla, innovación y ferias comerciales como Santa Market.
Sin embargo, la baja participación en el debate deja en entredicho la prioridad que algunos concejales otorgan a la ciudad.
Avances de la política pública
Durante la sesión, el secretario de Desarrollo Económico, Frank Cuao, expuso los principales resultados de la estrategia “Ruta 500”, diseñada para estructurar el acompañamiento a emprendedores en procesos de formalización y fortalecimiento empresarial.
El funcionario explicó que antes de 2024 no existía una articulación sólida entre los actores del ecosistema emprendedor, lo que limitaba el crecimiento de las unidades productivas. La política, según indicó, fue construida con apoyo de USAID y con la participación de cerca de 100 actores del sector, incorporando más de 1.300 aportes.
En términos de cobertura, se reportó la vinculación de 6.536 emprendimientos a la ruta, con procesos de diagnóstico, acompañamiento y orientación institucional.
Entre los principales resultados se destacan 2.400 personas sensibilizadas en cultura emprendedora, 1.830 capacitadas en áreas como marketing digital y servicio al cliente, 402 formadas en educación financiera y 80 beneficiarios con acceso a créditos.
Impacto económico y limitaciones
A pesar de los avances operativos, los indicadores reflejan limitaciones estructurales en la consolidación del tejido empresarial. La tasa de supervivencia de los emprendimientos se sitúa en 23 %, con una proyección de 33,5 %, una cifra que sigue siendo insuficiente frente a los retos de formalización y generación de empleo estable.
Programas como Santa Market han vinculado a 585 emprendedores, generando 76 empleos temporales y alcanzando a más de 12.000 asistentes. De igual forma, eventos como Samafest registraron más de 10.900 participantes, consolidándose como espacios de alto impacto comercial y social en la ciudad.
En materia de inversión, los recursos destinados a emprendimiento ascienden a 86 millones de pesos, aunque persisten interrogantes sobre la capacidad de estas iniciativas para garantizar sostenibilidad empresarial en el mediano plazo.
Debate político y señales de alerta
Más allá de las cifras presentadas por la administración distrital, el desarrollo del debate dejó en evidencia la distancia entre los avances reportados y la capacidad institucional de seguimiento por parte del Concejo.
El proceso de control político continúa debilitado, lo que reabre la discusión sobre el papel de la corporación en el seguimiento de políticas públicas estratégicas. En un contexto donde la generación de empleo sigue siendo una de las principales demandas ciudadanas, la ausencia de parte de los concejales plantea interrogantes sobre la seriedad con la que se asumen estos debates en la ciudad.
