Metrópolis
Menos cables, otra ciudad: Santa Marta proyecta soterrar redes mientras moderniza el alumbrado público
La capital del Magdalena podría empezar a cambiar una de sus postales más criticadas: el enredo de cables que cruza calles, avenidas y, especialmente, el Centro Histórico.
La administración distrital adelanta estudios para soterrar el cableado aéreo en distintos puntos de la ciudad, una apuesta que no solo busca mejorar la seguridad, sino también recuperar el paisaje urbano, hoy afectado por postes y redes que opacan la arquitectura.
La iniciativa no es nueva. Desde distintos sectores se ha insistido en la necesidad de avanzar hacia una ciudad con menor contaminación visual. En ese sentido, Opinión Caribe, Expresión de Región, se ha sumado a esta propuesta a través de sus trabajos periodísticos, reiterando el llamado a las autoridades para “quitar los cables del aire”, especialmente en zonas turísticas donde el impacto es más evidente.
Ahora, el tema vuelve a cobrar relevancia en medio de un proceso más amplio de reorganización del alumbrado público.
Ese proceso comenzó tras la decisión del Distrito de retomar el control del servicio en 2025. Desde entonces, la administración ha tenido que responder a más de 13 mil peticiones, quejas y reclamos ciudadanos, muchos de ellos relacionados con fallas en la iluminación.
Aunque desde la Alcaldía se asegura que gran parte de estos reportes han sido atendidos, en sectores como Taganga, Gaira, el Centro y varios barrios populares continúan los problemas recurrentes.
En paralelo, avanza la modernización del sistema con el cambio de luminarias tradicionales por tecnología LED, intervenciones que ya comenzaron en algunos puntos y que se extenderán progresivamente a corredores viales y zonas turísticas.
En este contexto, el proyecto de cableado subterráneo aparece como un paso más ambicioso. De concretarse, podría marcar un cambio significativo en la imagen de la ciudad. Sin embargo, no es un reto menor: este tipo de obras implica altos costos, complejidad técnica y tiempos de ejecución prolongados.
Por ahora, la iniciativa se mantiene en etapa de estudios
