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Cuando la ley se vulnera desde quien debe hacerla cumplir
Un video ciudadano recibido a través de redes sociales por Opinión Caribe encendió nuevamente las alertas sobre el comportamiento de las autoridades en las vías de Santa Marta. En las imágenes se observa a un agente de la Policía Nacional de Colombia que cruza un semáforo en rojo sin evidenciar condiciones de emergencia ni el uso de señales reglamentarias.
El hecho ocurrió en la intersección de la avenida del Libertador con carrera 19, un punto de alto flujo vehicular y peatonal. En el registro audiovisual, captado por un aficionado, el uniformado avanza sin detenerse, ignorando la señal de tránsito y sin activar sirena o luces que justifiquen una acción excepcional.
Más allá de una posible infracción individual, el caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión estructural: la coherencia entre la norma y su aplicación. En un contexto donde a diario se exigen controles y sanciones a la ciudadanía, este tipo de comportamientos debilita la legitimidad de la autoridad.
Desde Opinión Caribe se reitera la falta de cultura ciudadana que persiste en la ciudad, una problemática que no solo recae en conductores particulares, sino que debe ser asumida y aplicada en todos los niveles: desde la autoridad hasta la comunidad. El cumplimiento de las normas no puede ser selectivo.
Frente a este tipo de situaciones, es necesario precisar el marco legal. De acuerdo con el Código Nacional de Tránsito, las autoridades pueden omitir señales como un semáforo en rojo, pero no se trata de un permiso libre ni automático.
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En Colombia, los vehículos oficiales solo pueden hacerlo cuando están en cumplimiento de una emergencia o un procedimiento oficial, y bajo condiciones específicas: atender una situación urgente, utilizar señales luminosas y, en la mayoría de los casos, sirena, además de actuar con precaución para no poner en riesgo a terceros.
Si no se cumplen estas condiciones, la actuación no solo es cuestionable, sino potencialmente irregular.
En la práctica, la diferencia es clara:
🚨 Con sirena, luces y en medio de un operativo → permitido, con responsabilidad
❌ Sin justificación ni señales → reprochable y denunciable
Aunque cada caso debe analizarse en su contexto, lo ocurrido en este punto de la ciudad deja más preguntas que respuestas. Por ello, se insta a las autoridades competentes a revisar lo sucedido y, de ser necesario, adoptar las medidas correspondientes.
Porque en materia de seguridad vial, el mensaje no puede ser ambiguo: el respeto por la norma empieza por quienes tienen la responsabilidad de hacerla cumplir.
