Geopolítica Parroquial
El detrás de cámara del reposicionamiento de Carlos Caicedo
Por: Víctor Rodríguez Fajardo
O cómo dos náufragos se agarraron del mismo salvavidas y le pusieron nombre bonito
A pocos días de la primera vuelta presidencial, Barranquilla fue el escenario de una de esas fotos que en política valen más que mil palabras y explican menos que ninguna. Carlos Caicedo e Iván Cepeda, dos hombres que conocen bien los pasillos del poder y mejor aún los atajos para sobrevivir en ellos, firmaron lo que llamaron un acuerdo «programático». Reforma agraria, justicia social, convergencia ideológica. Todo muy bonito. Todo muy progresista. Todo muy conveniente.
Porque en el Caribe uno aprende desde pelao que cuando dos políticos se abrazan con mucha fuerza frente a las cámaras, no es amor. Es que los dos están fríos y el uno le está robando el calor al otro.
Dos que se necesitan pero ninguno lo admite
Cepeda necesita territorio en el Caribe. Caicedo necesita oxígeno nacional. Ninguno de los dos llega a esta mesa desde la abundancia. Los dos llegan desde la urgencia, aunque el comunicado diga lo contrario con palabras de diccionario político de lujo.
Las encuestas son crueles y no tienen protocolo: el caicedismo no mueve el tablero presidencial. No lo movía antes del acuerdo y no lo mueve después. Lo que sí mueve es estructura territorial en una región donde el Pacto Histórico necesita votos y donde Caicedo, con todo su desgaste, todavía tiene algo de músculo.
Eso no es una alianza histórica. Eso es un canje. Y los dos lo saben. Y los dos sonríen igual.
La foto que lo dice todo sin decir nada
Mírese bien esa imagen. Caicedo de blanco —siempre de blanco, como si el color fuera a limpiar algo— con una sonrisa que no llega a los ojos. Cepeda con la tranquilidad del que sabe que en este negocio él pone menos y recibe más. El documento impreso sostenido con las dos manos como quien necesita prueba notarial de que el pacto existió, porque en política lo que no queda en papel no existió, y a veces lo que queda en papel tampoco.
Eso no es la euforia de dos líderes que encontraron su destino común. Eso es la formalidad tensa de dos personas que calcularon que se necesitan mutuamente, al menos hasta el domingo, al menos hasta que el mapa cambie, al menos hasta que uno de los dos encuentre algo mejor.
En el séptimo círculo del infierno de Dante también hay acuerdos. También hay apretones de manos. También hay comunicados bien redactados.
El verdadero negocio está en 2027 y los dos lo saben
Porque seamos francos de una vez: aquí nadie está pensando en la presidencial de 2026 como el objetivo final. Eso es la vitrina. El negocio de verdad está en las regionales de 2027, donde se va a repartir el mapa político del Caribe y donde llegar sin palanca nacional es llegar con las manos vacías.
Fuerza Ciudadana llegó a este momento con moretones. Los golpes electorales en Santa Marta dejaron huella. El desgaste institucional dejó huella. Y en política, cuando uno llega golpeado a una negociación, el otro lo sabe, lo huele y negocia en consecuencia.
Enchufarse al Pacto Histórico no es entonces un acto de convicción ideológica profunda. Es un seguro de vida político con prima pagada en votos caribeños. Es garantizarse un asiento en la mesa donde se va a servir el banquete regional del próximo ciclo. Es no quedar por fuera cuando llegue la hora de repartir.
Eso no es traición ni virtud. Es supervivencia. Y en política, la supervivencia siempre llega disfrazada de principios.
El elefante en la habitación que todos ven y nadie quiere nombrar
Y aquí viene lo que se habla bajito en los corrillos políticos pero que merece decirse en voz alta y con nombre propio.
El 25 de junio está prevista la audiencia de lectura de fallo en el proceso judicial por presuntas irregularidades contractuales durante la alcaldía de Caicedo en Santa Marta. Dicho esto con todas las letras que corresponden: la presunción de inocencia lo ampara, los jueces son los únicos árbitros de la responsabilidad, y el fallo aún no existe.
Pero el calendario político y el calendario judicial están corriendo en paralelo, en el mismo mes, casi en la misma semana. Y eso, en política, no es coincidencia menor ni detalle técnico. Es el contexto que le da otra dimensión a cada movimiento, a cada foto, a cada firma, a cada alianza.
Cuando uno suma ese dato al resto del cuadro, la adhesión al Pacto Histórico deja de leerse solo como una decisión electoral y empieza a leerse también como lo que varios analistas ya están diciendo sin micrófono: un paraguas político levantado justo antes de que llegue el aguacero.
El manual ya está escrito y está en el cajón
Si el fallo resulta adverso, en el Caribe ya sabemos el libreto de memoria porque lo hemos visto antes: la tesis de la persecución política y judicial, la narrativa del líder popular acosado por el establecimiento, la movilización de bases con bandera de resistencia.
No es improvisación. Es un manual probado, con historial de eficacia demostrada, listo para activarse. Y tenerlo listo no es ingenuidad ni paranoia. Es política profesional de quien lleva años jugando este juego y sabe que en el tablero colombiano una condena judicial bien narrada puede valer más votos que una hoja de vida impecable.
Alianza por la vida o alianza por la sobrevivencia
Al final, la «Alianza por la Vida» podría terminar siendo recordada no como el gran pacto ideológico que refundó el progresismo colombiano, sino como el movimiento quirúrgico que le permitió a Caicedo llegar a 2027 con oxígeno, con representación nacional, con algo que mostrar y con alguien que lo respalde cuando el piso tiemble.
Menos épica. Más cálculo. Menos historia. Más táctica.
Dos políticos experimentados que encontraron utilidad mutua en un momento donde los dos necesitaban exactamente lo que el otro tenía para ofrecer. Eso no es una alianza por la vida. Eso es una alianza por la sobrevivencia.
Y en el Caribe, eso también lo entendemos. Porque aquí sabemos desde siempre que la política no es el camino más corto para subir al cielo.
Y estos dos están bien lejos del primer círculo.
— Victor Rodriguez Fajardo (@by_vicro500) May 26, 2026
