Territorio & Poder
Cabildo Arhuaco rechaza enfrentamientos armados y exige protección para las comunidades indígenas
El Cabildo Arhuaco del Magdalena, La Guajira y la Sierra Nevada expresó su profunda preocupación por los enfrentamientos armados registrados en las últimas horas en territorio ancestral de la comunidad de Kandumake, en inmediaciones de la cuenca del río Don Diego y el sector de La Lengüeta, en la vereda Quebrada del Sol, zona de la Sierra Nevada de Santa Marta.
A través de un comunicado público, las autoridades indígenas denunciaron que los combates entre unidades del Ejército Nacional y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra han generado afectaciones a la población civil de la comunidad arhuaca, además de representar una amenaza para la integridad de sus territorios ancestrales.
El Cabildo Arhuaco señaló que estos hechos constituyen una grave vulneración al equilibrio espiritual del territorio y ponen en riesgo la pervivencia física y cultural de los pueblos indígenas que habitan la Sierra Nevada, considerada por estas comunidades como el “Corazón del Mundo”.
En el pronunciamiento, las autoridades tradicionales reiteraron que su territorio es un espacio de paz, armonía y respeto, por lo que exigieron a todos los actores armados, legales e ilegales, el cese inmediato de cualquier presencia, confrontación o acción bélica dentro de los territorios ancestrales.
Asimismo, manifestaron su solidaridad con la comunidad de Kandumake, sus líderes, autoridades tradicionales y familias afectadas por la situación de orden público que se presenta en la zona.
El Cabildo también hizo un llamado al Estado colombiano para que garantice la protección efectiva de los pueblos indígenas, respete su autonomía territorial y adopte medidas urgentes que permitan salvaguardar a las comunidades y esclarecer los hechos ocurridos.
Finalmente, las autoridades indígenas convocaron a la comunidad nacional e internacional a respaldar la defensa de la Sierra Nevada de Santa Marta y reiteraron su compromiso con la protección de la vida, el territorio y sus principios culturales y espirituales, insistiendo en que la violencia no tiene cabida dentro de sus territorios ancestrales.
