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Pivijay, Magdalena: un municipio silenciado por una gobernanza no institucional

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En menos de un mes, dos casos han evidenciado la ausencia total de autoridades, obligando a las propias víctimas a recoger los cuerpos de sus familiares asesinados, en medio de un aparente temor institucional para ejercer su autoridad.

 

El municipio de Pivijay, en el departamento del Magdalena, vuelve a ser epicentro de denuncias por la ausencia de autoridades en zonas rurales, especialmente en casos de homicidios. En las últimas horas se conoció un nuevo hecho ocurrido en la vía que conecta al corregimiento de Canoa con el casco urbano de Pivijay, donde un hombre asesinado tuvo que ser trasladado en motocicleta por un familiar ante la nula presencia policial.

El hecho fue denunciado a través de un video en redes sociales, donde un ciudadano visiblemente indignado expresó: “Vea cómo tiene uno que sacar a los seres queridos de uno en Canoa. Esta es prueba viviente de lo que se está viviendo en Colombia. Le dimos parte a la Policía y no procedieron por miedo, por temor a que los vayan a matar también. Y son dos los muertos aquí, apenas llevamos uno. Así los tenemos que sacar, en moto”.

Este caso se suma a otro ocurrido el pasado 6 de julio en la misma zona, donde un padre tuvo que cargar en una motocicleta el cadáver de su hijo asesinado, ante la ausencia de las autoridades competentes. La imagen del hombre llevando el cuerpo de su hijo generó rechazo en todo el departamento.

Frente a estos hechos, Lerber Dimas, director de la plataforma de Derechos Humanos PDHAL, manifestó en su cuenta de X: “Se está volviendo una constante que en el departamento del Magdalena les toque a familiares recoger los muertos sin levantamiento técnico. Las autoridades no van. ¿Hay territorios vetados para la Policía o la Fiscalía?”.

La creciente ola de violencia en Pivijay mantiene en alerta a la comunidad. En lo corrido del año, ya se han reportado más de 21 homicidios, en medio de una disputa territorial entre bandas criminales. La población exige respuestas y presencia efectiva del Estado en un territorio cada vez más golpeado por la inseguridad.