Editorial & Columnas
Seamos territorios de esfuerzos
Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza
Esfuerzo, traduce enfrentar las dificultades con el ánimo de superarlas para conseguir metas, a la par que supone la realización de una acción enérgica para conseguir algo y estar íntimamente relacionado con la perseverancia y la disciplina; de ahí que en dicho contexto y pensando en un mejor estar territorial, es definitivamente imprescindible revisar nuestra realidad económica en estos últimos tiempos y demás otras, información que nos pone en guardia al saber que nuestras mediciones sobre competitividad no son las mejores, dado que no logramos aún solidez institucional, desarrollo tecnológico ni estabilidad económica, lo que lejos nos mantiene de consolidarnos como una economía y unos territorios de alto rendimiento.
Lejos estamos de estar en vanguardia competitiva, reflejo de estar distantes en todos los indicadores. Con una polarización destructiva que ojalá y definitivamente entre en proceso de reversión. Crítica de la seguridad. Deficientes servicios básicos como la energía eléctrica, el suministro de agua para los hogares, la destrucción de la calidad de los sistemas de salud y educación y la ostensible falta de inversión en infraestructura básica, conjunto de asuntos con bajos indicadores que nos convierte en una ciudad y un departamento poco competitivos y en consecuencia con una distancia cada vez más amplia respecto de aquellos que figuran en los primeros lugares. Nos destacamos por nuestro sistema educativo, cobertura de salud, avances significativos en inversión, ciencia, tecnología, innovación y sostenibilidad ambiental. Desafíos muchos en desigualdad, diversificación económica, altos niveles de corrupción, impunidad, soborno, incertidumbre regulatoria y un frágil mercado laboral. Persistimos en falta de reformas estructurales, inseguridad, lentitud en la modernización y profundos problemas de gobernabilidad, que han dificultado a Santa Marta y el Magdalena ser un Distrito y un departamento con una mejor ubicación, lo mismo que unidades territoriales huérfanas de una mejora constante, permanente y continua, como debe corresponder.
Sin embargo, considero que no debemos cejar como entes territoriales, y antes por el contrario y con mentalidad positiva, alentarnos, ir tras la gran posibilidad de transformarnos en todos los órdenes, tornarnos imprescindibles y en consecuencia, conjuntarse en una hoja de ruta que nos permita superar nuestros grandes déficits y falencias, lo que obliga repensarnos, aceptar que estamos partiendo de unos territorios mal administrados en sus últimos años, lo que obliga que demos ese gran salto que logre desprendernos de fantasías colectivistas, socialistas, populistas, donde la responsabilidad individual de cada uno de nosotros se siga viendo avasallada por la “omnipotencia” de quienes mal y peor nos gobernaban asumiendo el control total e imponían aceptación y obediencia.
Requeridos estamos, y en ello tenemos que ayudar todos, propiciar una evolución política soportada con la adquisición de una conciencia plena de la realidad, de nuestra necesidades, y hacer entender a los sectores mayormente vulnerables, donde las políticas populistas de entrega de dádivas, donaciones, como medio para la compra de adhesiones, ha sido el arma que ha permitido doblegar conciencias, que no es ese la senda para alcanzar el desarrollo humano, social y crecimiento económico que nos debemos, lo que indica que necesitamos esforzarnos más y que ese esfuerzo, valor sagrado, nos retribuya progreso y sea digna recompensa.
A la par de lo cual, y como un deber de maduración de conciencia responsable y de mejoramiento permanente y continuo, tenemos que contribuir como ciudadanos, convencidos e inmersos en sentimiento de pertenencia, a la construcción de una mejor ciudad, crecer moralmente, saber que tenemos que ser una sociedad diferente, no como una aventura más, sino definitivamente otra, sólida y sin precedentes, donde las personas tradicionalmente marginadas, sometidas y doblegadas puedan ser los verdaderos héroes de la creación de una causa donde los valores éticos se impongan sobre cualquier ambición personalista de lucro y poder. *rubenceballos56@gmail.com tw: @CeballosRuben56–Ing: @rubenceballos2021Jurista. Especializado en Derecho Penal. Derecho Laboral. Docente Universitario. Conferencista. Columnista.
