Metrópolis
Santa Marta sigue entre las ciudades más violentas del país: homicidios la ubican en el noveno lugar en 2025
Un nuevo informe del programa Santa Marta Cómo Vamos deja al descubierto una realidad que sigue golpeando a la ciudad: la violencia letal mantiene a la capital del Magdalena entre las más afectadas del país.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2025 se registraron 182 homicidios, lo que representa una disminución frente a los 208 casos reportados en 2024. Sin embargo, la cifra sigue siendo alarmante: la tasa se ubicó en 31,3 homicidios por cada 100 mil habitantes, posicionando a Santa Marta como la novena ciudad con mayor tasa de homicidios entre las 23 principales capitales del país.
El informe advierte que la violencia armada continúa siendo el principal factor detrás de estos crímenes: el 86,8% de los homicidios fueron cometidos con arma de fuego, lo que evidencia la persistencia de estructuras criminales y el acceso a este tipo de armamento.
Una ciudad marcada por hechos recientes de sangre
Este panorama no es ajeno a lo que viene ocurriendo en las calles. En las últimas semanas, distintos hechos violentos han vuelto a encender las alarmas en Santa Marta: ataques sicariales en vía pública, asesinatos en barrios periféricos y ajustes de cuentas que, según versiones preliminares, estarían ligados a disputas entre estructuras criminales.
Estos episodios recientes refuerzan una percepción de inseguridad que va más allá de las cifras oficiales y que mantiene a la ciudadanía en constante preocupación.
Menos hurtos, pero no suficiente
En contraste, los datos del sistema SIEDCO de la Policía Nacional muestran una reducción significativa en los delitos de hurto. Durante 2025 se reportaron 3.549 casos, un 33% menos que en 2024, con caídas importantes en modalidades como hurto a comercio (-57%) y hurto a motocicletas (-42%).
No obstante, la disminución de estos delitos no logra compensar el impacto de la violencia homicida en la ciudad.
Otro punto crítico del informe está en los delitos sexuales. Aunque se registró una reducción del 8%, con 249 casos en 2025, la cifra sigue siendo preocupante por un factor clave: el 61% de las víctimas son menores de 14 años. Este dato revela una problemática estructural que, lejos de resolverse, sigue afectando a la población más vulnerable.
La Organización de las Naciones Unidas ha advertido que altos niveles de violencia en las ciudades suelen estar asociados a factores como desigualdad, falta de oportunidades y debilidad institucional. En Santa Marta, estas condiciones parecen seguir presentes.
El informe concluye que, pese a los avances en algunos indicadores, la ciudad enfrenta retos profundos en materia de seguridad, especialmente en la protección de la vida y la niñez.
El llamado es claro: sin estrategias integrales, control efectivo y acciones sostenidas, Santa Marta seguirá atrapada en un ciclo donde las cifras bajan en el papel, pero la violencia continúa en las calles.
