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Análisis

El Magdalena y su cercanía al Mar

Opinión Caribe

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Por la extensión de su franja costera, el Departamento y su economía giran en torno a actividades propias de una región marina que, además, posee la Ciénaga Grande de Santa Marta. El proyecto de Ley 08 de 2014 que entra a debate en el Senado, propone entre otras puntos la activación un plan de vivienda palafítica que hace propicio entender las características del departamento por su cercanía al mar.

Con un total de 220 kilómetros de franja costera, de los 1600 kilómetros que tiene el Caribe colombiano y con una potestad de 12 millas náuticas, el departamento del Magdalena se erige fácilmente como una región marina por excelencia, donde la práctica de diferentes actividades económicas favorece el sostenimiento y desarrollo de la población.

Entre la variada cantidad de actividades que favorecen los intereses de la renta departamental, se encuentran aquellas relacionadas con el turismo de sol y playa, el ecoturismo, algunas actividades ligadas al tema de transporte marítimo de pasajeros, algo de viviendas de baja densidad y algunos lugares con actividades portuarias, aunque tal y como lo expresó Camilo Botero, experto en gestión del agua y la costa “el único lugar que tiene vocación es el Puerto, porque de Pozo Colorados hacia el río Magdalena son demasiado someras las aguas y del Parque Tayrona hacia el Norte las condiciones hidrobiológicas generarían un impacto muy grande de hacer un proyecto portuario” expresó.

Sin embargo, pese a la gran extensión de mar que posee la jurisdicción del Magdalena, en este momento tampoco está normatizada la competencia territorial marino-costera de los entes territoriales.

CONTEXTO COSTERO DEL PAÍS

Respecto de la competencia de los entes territoriales, tal y como lo expresó Botero, se debe tener claro que “es la Nación la que tiene límites con los otros países, por ejemplo, la realidad es que ni Cúcuta ni Norte de Santander son los que tienen frontera, es Colombia. Los límites del Departamento llegan hasta donde comienza la zona de baja mar; de ahí para adelante no son jurisdicción de los entes territoriales, por lo que se está hablando en el Departamento de Planeación Nacional (DNP) para ver si existe una modificación para que las autoridades locales y departamentales tengan jurisdicción como se hizo con las Corporaciones Autónomas que antes solo tenían jurisdicción hasta la línea de alta marea y ahora la tienen hasta el límite del mar territorial pero, hasta el momento, las entidades territoriales no tienen jurisdicción en las zonas marinas” expresó el experto.

Pese a la proporción de costas, las zonas de playas aptas para el turismo en el Departamento y, más precisamente en Santa Marta, no son muy amplias si se compara con lo delimitado por el ordenamiento territorial o político nacional. Cerca de 26 playas hacen parte del distrito, a donde llegan centenares de turistas cada temporada.

Para ello, vale anotar que Colombia está ubicada geográficamente en la esquina noroccidental de América del Sur, por lo que goza de dos salidas marítimas, ya sea desde Océano Pacifico o, en este caso, desde el, Mar Caribe. Por lo que es el único país del continente que cuenta con un privilegio de esta naturaleza, el cual reactiva su potencial económico gracias a los diferentes puertos que se encuentran repartidos en ambos litorales y su potencial pesquero.

Colombia posee fronteras con 7 naciones en el Mar Caribe: Costa Rica, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. Algunos de estos límites fronterizos aún están en disputa debido a la importancia comercial y económica de estas aguas, gracias a que en ellas existen grandes recursos naturales como petróleo, reservas pesqueras, entre otros.

Igualmente, por ser una de las principales entradas y salidas de embarcaciones en Latinoamérica y en la zona de Las Antillas. Siendo así como el territorio marítimo colombiano en estas aguas suma un total de 589.360 km², cubriendo la línea costera desde Punta Gallina en el departamento de La Guajira, hasta Cabo Tiburón en Antioquia, muy cerca al vecino país de Panamá.

Mientras que en el Pacífico, Colombia solo posee fronteras con 3 países: Costa Rica, Ecuador y Panamá, que en su totalidad son definidas por tratados vigentes. El litoral, ubicado en el occidente del país, cuenta con 339.200 km².

LA CIÉNAGA GRANDE, OTRA VENTAJA DEL MAGDALENA

El proyecto de ley 08 de 2014 o, Ley de Costas apunta en el artículo 14 una normativa para el concepto de vivienda palafítica de gran importancia para el Departamento teniendo en que en la Ciénaga Grande de Santa Marta se encuentran Buenavista, Nueva Venecia y Bocas de Aracataca, enormes asentamientos de personas que residen o habitan viviendas de dichas características, cuya base económica es la pesca.

“El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio establecerá programas especiales para la construcción de vivienda palafítica donde se respete la dignidad humana, la cultura y la tradición ancestral de las comunidades asentadas en zonas de palafitos. Estos programas especiales de vivienda palafítica deberán estar acordes con el desarrollo urbanístico del municipio o distrito costero, asegurar que la tecnología constructiva es indicada para las amenazas costeras del área del proyecto y contar con servicios públicos de energía, agua potable y saneamiento básico. Así mismo, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio implementará en un plazo máximo de 1 año, los ajustes necesarios para que del total de los subsidios de vivienda que se asignen en el país, un porcentaje mínimo sean subsidios destinados a la población ubicada en municipios costeros con niveles de Necesidades Básicas Insatisfechas, NBI, superiores al 32%. En ningún caso se podrán construir estas viviendas en zonas de alto riesgo”.

Con ello, se espera que se aproxime un proyecto de vivienda gratis sin antecedentes en el país, ya que en una superficie como la Ciénaga, se haría un proyecto de vivienda en el que estarían los servicios públicos garantizados, se respetaría la cultura ancestral de la zona y se garantizaría además la protección de los habitantes ante posibles amenazas naturales como las inundaciones.

Finalmente, por la riqueza costera del Departamento y la posibilidad de aprovechar muchos de sus factores naturales, se puede percibir que la Ley en trámite podría acarrear algunos beneficios para la sociedad magdalenense, por lo que resta esperar la viabilidad presupuestal de la misma y la aplicación de dicho proyecto en el contexto real de una Ciénaga Grande que presenta grandes indicios de contaminación y evidentes Necesidades Básicas Insatisfechas que tendrán que ser tenidas en cuenta por los Congresistas de la República a la hora de votar o favor o en contra del proyecto de ley.

 

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