Connect with us

Crónica

Leyendas samarias del periodismo deportivo: ¡El golazo del fútbol!

Opinión Caribe

Published

on

Por: William Gómez

Polémico. Extrovertido. Frentero. Irreverente. No vacila en cantarle la verdad a más de uno en la cara. Amigo de sus amigos. Así es Cesar Augusto Corbacho Manrique, narrador deportivo de Radio Magdalena. Odiado y querido en Santa Marta, y quien no duda en reconocer que, “me debo a mi profesión y mi trabajo lo, hago con seriedad y respeto a mis oyentes. Primero mi trabajo y nadie puede decir que me pagó una cuña para callarme”.

Así es ‘Corba’. El hijo de ‘Chayo’ Manrique, una educadora (q. e. p. d.), matrona que entregó su vida a educar y formar a los dos únicos hijos que tuvo y al gran número de niñas y niños samarios que orientó con cariño y mística. Cesar Augusto nació en la calle Madrid, sector del populoso barrio de Pescadito, donde lo recuerdan con nostalgia, ya que organizaba torneos de fútbol que el mismo narraba.

En el año 1971, cuando cursaba estudios en el Colegio Externado Nacional Hugo J. Bermúdez, desarrolló oficialmente su pasión por la radio: fue el encargado de dirigir el programa radial ‘Ecos Huguistas’ programa dominical de su plantel educativo.

Transcurría el 1976 cuando Augusto Diazgranados, gerente de Caracol en Santa Marta, organizó un concurso radial para escoger al narrador deportivo de esa cadena prestigiosa. No hubo dudas. El ganador fue el popular ‘Corba’, quien recuerda ‘pasé más tarde a RCN, emisora a la cual me llevó el periodista Hugo Morales Rubiano (q.e.p.d.). Allí adquirí experiencia y tuve la oportunidad de mostrarme nacionalmente”, relata el hijo de Pescaito de 51 años de edad, padre de cinco hijos y abuelo de dos nietos que son su adoración.

“Estudié Derecho en la Universidad Libre de Bogotá y finalicé en el Programa de Comunicación Social en la Universidad Autónoma del Caribe de Barranquilla”, recuerda Corbacho; periodista polémico y ‘jurista por naturaleza’, quien no duda en formar polémicas en su programa deportivo en defensa de sus conceptos, de su Unión Magdalena —el equipo que nos apasiona, como lo denomina— y del deporte aficionado de la ciudad.

Desde 1976 hasta hoy, ha corrido mucha agua debajo del puente. Santa Marta se apresta a celebrar sus 500 años de vida histórica e institucional, el histórico río Manzanares se ha secado por la falta de agua y el Unión Magdalena samario celebró sus 62 años de vida deportiva y administrativa viviendo los últimos 18 al margen de la categoría de mayores.

Es decir, han ocurrido muchas cosas en la ciudad, pero, este ícono de la radio samaria se conserva vertical y radical en sus conceptos y nadie puede decir que sus opiniones son entregadas al mejor postor o que “por una cuña me vendo y cambio de opinión”.

La irregular campaña del elenco profesional samario origina una delicada situación financiera y por ello, los programas deportivos se ven en calzas prietas para sostenerse al aire y muchos relatores deportivos tienen dificultades para financiar sus transmisiones.

Ese no es el caso del hijo de ‘Chayo’ Manrique, Cesar Augusto, es buen relacionista público y excelente vendedor de publicidad, dada la sintonía de la que goza en la ciudad. Se suma su verticalidad y lo polémico de sus conceptos, no le dificulta el logro de la financiación de sus transmisiones deportivas. Es uno de los pocos —quizás el único— que, micrófono en mano, acompaña al ‘onceno bananero’ en los estadios nacionales.

Aunque reconoce que resolvió no transmitir los partidos del once de Carlos Silva, “tengo piedra y rabia con el equipo por los años que lleva en la B de cuya casilla no asoma que este próximo a salir. Y en un acto de rebeldía y desagrado decidí no narrar sus partidos”, afirmó Corbacho.

Sus narraciones deportivas y su estilo son inconfundibles. Goza de credibilidad entre sus oyentes. Fuera de Santa Marta es el predilecto de los seguidores de la causa samaria, cuenta con audiencia y los directivos del equipo profesional le creen.

Cuando el elenco samario juega de visitante Santa Marta es una sola voz. La garganta sonora de ‘Corba’ retumba en el firmamento. Cuando el equipo samario juega en otras plazas, y los oyentes esperan la hora del inicio del partido para sintonizar su dial.

Cubrió para RCN vueltas ciclísticas a la Costa y Clásicas del Caribe al lado de figuras de la radio de este deporte dejando huella de su calidad para esta actividad del periodismo deportivo y colocando en un nivel privilegiado a su natal ciudad.

Su anécdota más recordada le ocurrió cuando fue a Barranquilla a cubrir un partido de las eliminatorias de Colombia que enfrentaba a Venezuela, “cuando iba para el estadio Metropolitano, en compañía de mi hijo Iván, nos perdimos y dimos varias vueltas en busca del estadio. Sin darnos cuenta entramos al barrio la ´Chinita´, varias personas nos gritaron que nos devolviéramos. Nos decían que en ese barrio no entra ni la Policía. ‘¡devuélvanse!’, gritos que nos salvaron de que nos tumbaran hasta la misma vida”, recuerda entre risas.

Los litigios radiales con sus colegas de oficio son conceptuales y de allí no pasan. Esos dimes y diretes no dejan huellas personales o enemistades muy a pesar de sus criterios polémicos, frenteros y extrovertidos.

César Augusto Corbacho es inconfundible. Es leal y amigo de sus amigos. Su temperamento extrovertido, polémico, radical y sui generis no le crea enfrentamientos personales.

De allí no pasan las controversias y él no da pie para que se extiendan al campo personal, “a los pocos días todo vuelve a la normalidad y a degustar de un buen tinto”, precisa esta leyenda samaria del periodismo deportivo.

César Augusto Corbacho, invitado de honor en OPINIÓN CARIBE con el propósito de mostrarlo fuera de las cabinas radiales. Irrepetible. Extrovertido. Alegre. Dicharachero. Sim par. Amante de la salsa. Abogado frustrado. Todo un personaje de la ciudad de Bastidas y los medio radiales. César Augusto Corbacho, el gran ‘Corba’. Mejor dicho: ‘¡El golazo del fútbol!’, como se le reconoce en la Perla de América, capital del Magdalena.

Imagen7

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *