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Análisis

Lo inesperado produce caos

Opinión Caribe

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Lo inesperado no se sabe cuándo va a pasar, por tanto, no se planifica ni se previene, lo cual produce un caos total. Santa Marta ha sido testigo de la Teoría del Caos, los años que pasaron antes de iniciar las diferentes obras y la implementación de políticas públicas han hecho que varios proyectos estén estancados, por no poder predecir qué ocurrirá, quizás por miedo al cambio, no hay deconstrucción de lo establecido. Los samarios se dejan llevar por lo conocido, por lo que está, no es propositivo frente a su realidad. OPINIÓN CARIBE en aras de trabajar por el bien de la Ciudad y la región desea que sus lectores sepan acerca de la Teoría del Caos y su aplicabilidad en los aspectos políticos y social con el objetivo de concienciar a la ciudadanía sobre los nuevos aires que se respiran en el Distrito.

Por Rosa M. Camargo Vásquez

Durante mucho tiempo para el entendimiento de los fenómenos sociales, biológicos y humanos, han existido dos grandes tendencias, cuantitativa y cualitativa, las cuales plantean el poder de lo objetivo, medible, tangible, mensurable y lo subjetivo, no medible, inconmensurable y no comprensivo.

En esos dos estudios, siempre ha existido una fuerza por encontrar leyes que permitan explicar de una manera predecible lo que va a ocurrir. Entonces, la pretensión de las ciencias naturales y exactas, y de lo que se conoce como positivismo, plantea encontrar leyes rígidas e inamovibles que permitan crear regularidades y encontrar repeticiones en los fenómenos, es decir, predecir el futuro.

Pero, también hay una corriente que niega esa posibilidad de hallar leyes exactas y que el ser humano sea predecible, estable, sin la línea de hacer posible lo inimaginable.

Rene Ton e Ilya Prigogine, precursor de la Teoría del Caos, demuestra con leyes matemáticas que la posibilidad de lo exacto aún en esa ciencia es imposible, es decir, las matemáticas no son exactas. Un ejemplo de esta premisa sería: si se mira el recibo de la energía eléctrica, indica que debes pagar 275.373 pesos, pero cuando se observa el consumo de los kilovatios, el usuario se da cuenta que lo señalado es una aproximación. Entonces, por qué razón no dice: usted debe pagar ese dinero de manera aproximada, no se hace, pasa lo contrario, se debe pagar un monto exacto sobre lo aproximado. Lo cual, según expertos, es algo absurdo desde la matemática.

En el caso de la serie televisiva Dr. House, tradicionalmente se dice que los médicos tienen la verdad absoluta. En esta, se puede dar cuenta que ni él ni su equipo con todos los medios sofisticados pueden encontrar la razón de la enfermedad. Estos profesionales de la medicina en el desarrollo de los capítulos expresan: “posiblemente”, “puede ser”, “puede ocurrir”, entre otros términos.

Ilya Prigogine al establecer el concepto de la Teoría del Caos, plantea que el simple aleteo de una mariposa en el Caribe puede producir un huracán en Japón. ¿Por qué? Porque el aleteo de la mariposa no está programado, es el poder del azar, el poder de la suerte.

Explica Prigogine, que la Teoría del Caos es lo indeterminado. Lo que no se conoce. Surge entonces el interrogante, ¿de qué color son los cisnes?, todos dicen que blancos, pero no saben que existe un cisne negro, porque sencillamente todos conocen a los blancos. Es más cómodo creer esto, menos desgastante. Es la línea del confort.

Resulta que hay cisnes negros y estos son una metáfora perfecta, explicada por Karl R. Popper, donde afirma que todos los investigadores siempre van a buscar el cisne blanco, lo que todo el mundo ve y que es interesante, pero nadie ve al cisne negro, este es algo indeterminado.

CÓMO SE APLICA LA TEORÍA DEL CAOS EN LO POLÍTICO

Para descifrar como opera la Teoría del Caos en lo político, tal vez puede ser sencillo según los expertos en el tema, tan así que lo explican de la siguiente manera: cuando un político lanza una política pública o la realización de un proyecto, pero esta tendrá unas consecuencias no esperadas, ahí está la Teoría, el azar, lo indeterminado, lo que puede aparecer.

En Haití, por ejemplo, los políticos de turno decidieron llevar a cabo el proyecto para darle leche materna a los niños, la causa no esperada fue que regalaron tanta leche en polvo a los menores que las madres dejaron de darle seno a sus hijos y eso afectó el desarrollo de ellos.

En Colombia hay un proceso de Negociación en La Habana, Cuba, se le ‘metió diente’ a pesar del caos que puede generar la reinserción, el posible perdón y la desmovilización, crear nuevas leyes para los que deben cumplir condenas, enfrentar a los opositores, cualquiera ‘tira la toalla’. Las cartas están sobre la mesa.

Con respecto a Santa Marta, hay tantos proyectos y tantas obras por terminar, otras por empezar, todo ha generado caos por los múltiples inconvenientes, las nuevas actitudes, las decisiones que se deban tomar, entre otras formas de organizar, en medio de protestas, crisis, tradiciones, atavismos, opositores, situaciones adversas como el clima, escasez de agua potable, hambre, delincuencia, corrupción, es decir, la Teoría del Caos.

Caso puntual la Avenida del Ferrocarril con Avenida del Fundador. El Distrito contrató la remodelación de un carril y cuando rompieron el pavimento se encontraron con que había un colector en mal estado y el proyecto tuvo que suspenderse para buscar más recursos, porque la obra es de mayor envergadura. Sobre este particular ocurrió lo inesperado e impredecible.

Así que la política, inmiscuida en la Teoría del Caos, debe manejar argumentos que incidan en la conciencia de los ciudadanos que buscan el bien colectivo no el individual o particular, que trabajen por la tribu, por la civilidad, por la eliminación de la barbarie, por responder a la ética de comportarse con las exigencias del momento de crisis, para que después del caos reine una nueva tranquilidad, para que el sistema no colapse.

Es increíble que Latinoamérica fuerce circunstancias que provoquen cataclismos políticos y guerreristas, en medio de una supuesta civilidad, que se convierta en un fortín para que opere la inoperancia, la añagaza de tahúres que se barajan los destinos de las naciones como cualquier juego de azar.

¿BUENA O MALA?

En la Teoría del Caos juega un papel preponderante el azar, por ello, Nicolás Maquiavelo dice en su obra ‘El Príncipe’: “la mitad de vida de un ser humano está regida por la fortuna. La fortuna es un río desbocado que se lo puede llevar todo por delante. Pero para las mentes preparadas que logran fabricar una embarcación y que logran surcar sus arremolinadas aguas el futuro está lleno de posibilidades”.

Esto quiere decir que el azar es una línea que no se debe dejar a la vida porque sí, porque todo lo que se logra hacer con esa suerte es el encuentro con la oportunidad del cambio, de buscar lo inextricable, de no tener miedo a lo que se tiene y a lo porvenir y lo interesante es que se aprenda a pensar en el Cisne Negro.

Edimer Latorre Iglesias, sociólogo y doctor en sociología jurídica e instituciones políticas, explica que lo indeterminado siempre existirá, “qué sería de nosotros si no existiera la pobreza, no existiría todo lo que tenemos. Qué sería de nosotros si no existieran vicios, es decir, si no existiera la delincuencia, no existiría la institucionalidad, ni la ley, ni los jueces y mucho menos, la civilización”.

Aseguró, que las cosas que se creen son malas terminan siendo necesarias para el funcionamiento correcto de los sistemas. Por tanto, el problema no es el azar, es el vaivén del tiempo. El problema está en que tanto se es capaz de pensar en el cisne negro.

Lo interesante de todo esto es que, desde la política pública, según Latorre Iglesias, es que seamos capaces de pensar en todas las posibilidades existentes. Por ejemplo, en China hasta hace poco era prohibido que una mujer tuviera más de dos hijos, resultado de ello fue la necesidad de usar sistemas tecnológicos para saber si el primer hijo de la pareja era varón o mujer. Por el machismo predominante en la cultura china el primer hijo debía ser varón; si era niña, abortaban. Pero la idea era prohibir el crecimiento demográfico, lo que lograron, fue que hubiese más hombres que mujeres y ello desequilibró la pirámide demográfica de los chinos, por tanto, China es un país de hombres sin mujeres.

“Lo que hacen los chinos ahora, es importar mujeres colombianas. Esto está haciendo que su cultura y sus procesos cambien, son causas no esperadas”, explicó el Sociólogo.

CAOS EN LO SOCIAL

Pero no todo está dicho y habría que indagar y hasta profundizar en muchas otras cuestiones relacionadas con el caos en las sociedades. Por ejemplo, ¿Cómo se produce? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Es el caos social un ‘desorden’ o un orden no conocido?

En las sociedades, el caos comienza como una ‘crisis de percepción’. Lo que parece no necesariamente es ‘lo que es’ y la percepción se convierte en la realidad para los perceptores. Esa situación, en la que tiene mucho que ver los ‘agentes’ manipuladores de la opinión pública, lo llaman ‘vórtice social’, que, como los vórtices producidos por la naturaleza, es un sistema aparentemente desordenado, pero en conjunto representa un orden distinto, inesperado y fatal en muchas ocasiones.

El ‘vórtice social’ se presenta, bien de manera espontánea por acumulación social de pequeños cambios, bien de manera accidental o provocada por variables endógenas o exógenas.

Esto es así porque la complejidad del mundo ha conducido a simplificar la realidad, a abstraer la naturaleza para hacerla cognoscible y, tristemente, caer en la trampa de la dualidad. Bien y mal; objetivo y subjetivo; arriba y abajo; revolucionario o escuálido. Pero la tendencia a ordenarlo todo choca con la misma realidad, irregular y discontinua.

LA TEORÍA ESTÁ EN EL DÍA A DÍA

La Teoría del Caos y todos sus derivados se dan en todo el universo. Un conductor con el ánimo de ganar unos pesos de más, descuida el mantenimiento de su vehículo en el cual lleva a treinta dos niños, se accidenta y mueren los infantes. Aplicando la Teoría del Caos, se puede afirmar que cada vez que un conductor se salta un paso de cebra, una persona es atropellada en algún otro lugar. Usted, querido lector, lleva sus hijos al colegio, al cruzar la calle, la cebra se puede convertir en arma de doble filo, por un lado, los mototaxistas, uno solo que hable por celular puede, por descuido, atropellarlos, provocar el accidente, lo imprevisto, a pesar de que haya respetado la señal de tránsito; por el otro lado, los ciclistas o los conductores de taxis o carros particulares. Nadie se da a la tarea en ese instante, por saber si algo parecido ocurre al otro lado del mundo. Volviendo al bus, algunos filmarán el suceso, el incendio, otros se valdrán del hecho para esgrimirlo como arma para el dramatismo y la oportunidad politiquera. Cuántos no debieran prevenir los hechos, quiénes pagan, cuántos cursos de reeducación vial se hacen, todo es difícil, pero no imposible.

En Santa Marta, también ocurre lo inesperado, con las políticas públicas, los proyectos y obras de infraestructura, además de las decisiones de los Gobiernos de turno, todos los días y en cosas tan complejas como la política y tan simple como en la vida cotidiana.

Cuántas veces se cae una tostada del lado en que estaba la mantequilla, cuántas veces pasa algo que no se espera. La Teoría del Caos está en la cotidianidad de todos, toda vez que la vida está llena de azar y suerte, según los filósofos, científicos, politólogos y sociólogos. El problema radica es que se entrega todo para que los demás hagan, la ciudadanía se vuelve ajena, no hay compromisos por parte de los individuos que son los que deben analizar, revisar y minimizar ese conjunto de variables y jugar con lo que la fortuna dice.

Se debe construir un barco con suficiente inteligencia para poder navegar en ese inmenso río de la fortuna, tal cual como lo explicó Maquiavelo.

 

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