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Cultivadores de banano ganan premio de desarrollo sostenible

Opinión Caribe

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La campesina y emprendedora de Landázuri (Santander), Rosalba Camacho Velandia y un puñado de 16 de sus coterráneos cultivadores de banano ganaron el “Concurso Proveedores de Éxito” organizado por el Grupo Éxito en la Categoría Desarrollo Sostenible”, entre más de 3.600 empresas de todo el país

El premio fue otorgado “por regirse bajo los principios del Pacto Global, formalizar el trabajo de los campesinos y por estar alineada con el reto de promover un comercio sostenible”, siendo una historia de superación, con un principio lleno de dificultades “lejanía entre las zonas de producción y de distribución, carreteras casi imposibles de transitar, largos trayectos por ríos y toda una serie de dificultades que, a pesar de todo, nunca les han quitado las ganas de salir adelante”

 

UNA HISTORIA DE LUCHA

Rosalba Camacho Velandia jamás olvidará el primer día que lograron mandar el primer viaje de banano “Bocadillo” o “Murrapo” desde su lejana tierra al centro de distribución del Grupo Éxito, momento que cambio para siempre la realidad de 1.200 familias de esa zona del suroeste de Santander, ubicada en la provincia de Vélez.

Para Rosa Camacho, ese día fue posible luego de una lucha que inició en mayo de 2016 “Fue una tarea dura para nosotros, los socios, y para para mí como representante legal, pero un reto al cual le trabajé cada día” afirma la emprendedora

Rosalba tuvo que viajar varias veces a Bogotá y a Medellín hasta que ‘recibió la llamada de su vida’: “Véngase con 5 mil kilos para Medellín y 3 mil 500 para Bogotá”.

“Gracias a mi Dios se nos dio la dicha de ser proveedores y no tener intermediarios”, asegura Rosalba a Noticias Rptv, recordando las dificultades que tuvieron por años con quienes les compraban los productos, les pagaban mal e incluso les incumplían, los intermediarios informales que a más de uno arruinaron.

Una de esas dificultades las relata uno de los 1.200 beneficiados, el campesino, Jorge Arturo Barrera. “Se vendía el banano y duraba uno 8, 15, 20 días y hasta un mes para que le pagaran y había muchas veces que se envolataba el dinero”.

Pero aún hoy el camino para que su producto llegue al mercado no es nada sencillo, muchos de los cultivadores deben bajar a lomo de burra o mula durante 4 horas sus productos. Luego los bananos se sacan a través de carreteras difíciles de transitar en jornadas de 4 a 6 horas más hasta al centro de acopio en Landázuri o navegan por el Río entre 1 y 6 horas, pagando hasta 4 mil pesos por canastilla dependiendo de la distancia a recorrer a través del río Carare.

“Es una tarea ardua y que, gracias a Dios, con nuestros socios y nuestras familias tenemos la voluntad de aportar; tenemos total cumplimiento a pesar de las luchas (Por ejemplo) es duro el barro, las vías, pero gracias a la voluntad y al esfuerzo que hacen todos sus productores salimos adelante” explica Rosalba.

Por eso, el premio al desarrollo sostenible no fue algo fortuito, sino un resultado del esfuerzo conjunto, que desde ya ha motivado a los campesinos de la región a apostarle a otros cultivos de para seguir creciendo y encaminándose al futuro.

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