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Análisis

Suicidio, un mal en aumento

Opinión Caribe

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Las autoridades deben prestar mayor atención en la prevención de este suceso considerado por la Organización Mundial de la Salud como un problema de salud pública, porque en el mundo se suicida una persona cada 40 segundos y por cada suceso hay 20 intentos fallidos. En Colombia, las cifras son igual de alarmantes.

El dolor por sentirse abandonada por sus padres, quienes a los seis años la dejaron en la casa de sus abuelos, motivó a Claudia, de 17 años, a quitarse la vida ahorcándose con una soga en su habitación. Este caso es uno de los 91 suicidios de adolescentes que reporta el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencia Forenses durante estos siete años en el Magdalena, de los cuales 20 ocurrieron en Santa Marta en 2016.

La opción de quitarse la vida ante la dificultad de no saber cómo enfrentar un problema, fue la escogida por 20 personas cuyas edades oscilaban entre 10 y 80 años en el 2016.

En lo corrido de 2017, en Santa Marta se han suicidado 5 personas debido a la desesperación por deudas, falta de empleo, decepciones amorosas, enfermedades como la esquizofrenia y demás, han llevado también a que 11 individuos se hayan quitado la vida en lo que va de 2017 en el Magdalena.

De acuerdo con los casos reportados por el Instituto Nacional de Medicina Legal, en el 2011, ocurrieron 19 suicidios; en el 2012 aumentaron a 21 casos; en el 2013 disminuyeron a 16; en el 2014 se redujeron a 13 hechos; en el 2015 se presentaron 8; en el 2016 disminuyó la cifra a 3; y en lo que va de 2017 se han registrado 11. Es decir, que el año donde más sucedieron estos casos fue el 2012, con tendencia a ser igualado en esta vigencia.

Cada suicidio es una tragedia que deja grandes secuelas a las familias, comunidades y países. El suicidio se puede producir a cualquier edad, y en 2012 fue la segunda causa principal de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años en todo el mundo.

El suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho. Usualmente lo causa una compleja interacción de muchos factores tales como enfermedad mental y física, abuso de sustancias, conflictos familiares e interpersonales y acontecimientos estresantes. Es útil reconocer que una variedad de factores contribuye al suicidio y no deberá describirse como un método para enfrentar problemas personales tales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen o abuso sexual.

DATOS SOBRE EL SUICIDIO

En la Capital del Magdalena fue identificado por el Instituto Nacional de Medicina Legal que las personas que deciden suicidarse comúnmente son desempleadas o amas de casa, entre los 20 y 39 años y utilizan como forma de terminar con su vida el ahorcamiento o envenenamiento.

La investigación recopilada por los profesionales de la Psicología, Guillermo Ceballos Ospino y Yuli Suárez Colorado en su libro ‘El Suicidio’ de Editorial Unimagdalena, indica, que, aunque el suicidio en ancianos no es alto en Santa Marta, si lo es en el número de personas mayores de 20 años (adultos), pero, como cosa rara, en Colombia son muy pocas las investigaciones y menos las campañas para prevenirlo.

En Santa Marta, la tendencia es que se manifiesten casos de suicidio en menores de 19 años, por tanto, se debe trabajar en las familias, escuelas, universidades, y en general, en todas las esferas para prevenirlo.

La tasa de suicidios por año no representa estabilidad en el tiempo. Sin embargo, se evidencia que este fenómeno sobresale de manera longitudinal en jóvenes entre los 20 y 34 años de edad, seguido de sujetos entre los 35 y 49 años.

Los días domingos registran más muertes por suicidio, seguido de los lunes. El mayor número de casos sucede entre las 6:00 a.m. y 6:00 p.m., siendo el rango con mayor suicidio el comprendido entre las 3:00 y 6:00 de la tarde. Abril, agosto y marzo fueron en su orden los meses en que aumentaron los suicidas.

EN EL MAGDALENA

Después de Santa Marta con 20 casos en el 2016, el municipio que registró en el 2014 el mayor número de suicidios con 5 sucesos reportados fue Fundación, le sigue Nueva Granada y Zona Bananera con 4 cada uno; Ciénaga con 3; Plato con 2; y Chibolo, El Retén, Pedraza, Santa Ana, y Sitio Nuevo con 1 cada uno. En comparación con las estadísticas de suicidios totales para el año 2010 que muestran 33 suicidios con una tasa de 2.9 por 100.000 habitantes, han aumentado en cuatro años a 44 casos.

Es importante resaltar, que según la investigación ‘El Suicidio’ de Editorial Unimagdalena, durante el período 2004 a 2010, en el Magdalena se presentaron 208 suicidios, de los cuales 34 (16.34%) corresponden a mujeres y un 174 (83.6%) a personas del género masculino, los adolescentes, grupo etario de interés mundial por su incremento paulatino dentro del problema de quitarse la vida presentó 23 de los 208 casos, equivalente al 11.2%, lo cual lo hace significativo para su prevención, aunado a que ha crecido aceleradamente.

Los sujetos que seleccionan el suicidio como alternativa para resolver problemas corresponden a ciudadanos magdalenenses en edades productivas, estas cifras son útiles para que instituciones competentes ejerzan acciones para el desarrollo psicosocial de la región.

El informe del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencia Forenses, indica, que el promedio mensual durante el 2014, estuvo en 156 casos, es decir, se suicidaron 28 mujeres y 129 hombres por mes en el país. El mayor registro de casos se presentó en octubre con 8.73 % de esta eventualidad.

En relación con el sexo de la víctima, en octubre hubo el mayor número de casos en hombres con 133 suicidios, mientras que en mujeres fue febrero con 235 casos. De los 18.336 suicidios registrados en el Sistema de Información Médico Legal Colombiano, el promedio anual estuvo en 1.833 casos y el mensual en 152. Para la misma década se destacan enero y mayo como los meses de mayor ocurrencia del hecho en el país.

Las tasas de suicidio aumentan de manera alarmante y se han agudizado en los países en desarrollo. La OMS considera que la depresión representará la mayor causa de pérdida de años de vida saludable después del VIH/SIDA para el año 2030.

Durante años las mayores tasas de suicidios se han registrado entre hombres adultos, las tasas entre los jóvenes han ido en aumento hasta el punto de que ahora ellos conforman el grupo de mayor riesgo en la tercera parte del mundo.

El suicidio es considerado como un problema grave de salud pública, por eso requiere de la atención de las autoridades, pero, su prevención y control no es tarea fácil porque va desde el mejoramiento en las condiciones de educación de los jóvenes y el tratamiento eficaz de trastornos mentales hasta el control medioambiental de los factores de riesgo.

LAS CAUSAS

Entre las causas que inducen al suicidio, según los especialistas, hay que destacar las siguientes: aislamiento y soledad, pérdida de apoyo en los lazos familiares, rechazo, abandono, estados depresivos caracterizados por ansiedad, insomnio, angustia, desesperanza, inutilidad de la existencia, deseo vengativo hacia otra persona, sentimiento de culpa o de pecado, búsqueda de la paz o tranquilidad para evadir los conflictos del mundo, desamor, deseos de gloria o martirio.

Por regla general, el suicida potencial busca comprensión, para evitar las paradojas que lo motivan a poner fin a su vida. Por desgracia, estamos inmersos en una sociedad capitalista desalmada que no escucha la voz del prójimo.

También, las enfermedades mentales, principalmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, el abuso de sustancias, la violencia, las sensaciones de pérdida y diversos entornos culturales y sociales constituyen importantes factores de riesgo de suicidio. Las personas que intentan suicidarse con frecuencia tratan de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar.

Muchos de los que intentan suicidarse se sienten avergonzados, culpables o como una carga para los demás, se sienten rechazados o sufren alguna pérdida o soledad.

Los parientes de personas que intentan o cometen suicidio a menudo se culpan o se enojan mucho y pueden ver el intento de suicidio como egoísta. Sin embargo, las personas que intentan quitarse la vida, con frecuencia creen erróneamente que le están haciendo un favor a sus amigos y parientes al irse de este mundo.

Cerca de un tercio de las personas que tratan de suicidarse lo intentarán de nuevo dentro de un período de un año. Cerca del 10% de las personas que amenazan o intentan suicidarse, terminan quitándose la vida. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de tres mil personas se suicidan cada día en todo el mundo, lo que equivale a un individuo cada minuto.

Por cada acto suicida llevado a cabo, se descubren de diez a veinticinco intentos de suicidio. Entre los factores de riesgo más importante para cometer suicidio se encuentran, antecedentes familiares de suicidio y enfermedad psiquiátrica de base. Los factores psicosociales influyen de manera directa en la potencialidad suicida, al igual que la presencia de armas de fuego en la casa y su accesibilidad.

NIÑOS Y ADOLESCENTES

Según la investigación ‘El Suicidio’ de Editorial Unimagdalena, el diagnóstico del suicidio en niños y adolescentes es más difícil de lo que se cree, debido a dificultades de diagnóstico diferencial entre acto suicida y accidental, imprudencia o conducta temeraria.

Algunos estudios señalan, que el suicidio en la infancia y la adolescencia no son una patología sino una conducta, y que su consumación muy esporádicamente se presenta antes de los 10 años, siendo más frecuente a partir de los 15 años, más en niños que en las niñas, y el método utilizado es el ahorcamiento y la ingesta de medicamentos u otro tipo de sustancias. En muy pocos casos es utilizada el arma de fuego para su consumación.

Entre las causas señaladas para cometer el suicidio en este grupo etario se encuentran, el desempleo juvenil, aumento de las tasas de divorcios, del clima de violencia social y de la tasa de homicidios, así como el incremento de la ingesta de alcohol y otras drogas y los cambios en las creencias religiosas y pertenecer a sectas o tribus urbanas.

Los adolescentes con aislamiento social, trastornos de ansiedad y uso de sustancias psicoactivas tienen riesgo de imitación si el suicidio lo comete un amigo. Muchas de las señales de aviso de posibles sentimientos suicidas son también síntomas de depresión.

POCO O NADA SOBRE EL SUICIDIO

El fenómeno del suicidio ha sido tratado superficialmente en los planes de desarrollo Departamental y Distrital, no se proponen políticas concretas para prevenirlo, ni considerarlo un problema de salud pública. Son nulas las acciones que se implementan para abordar la problemática del suicidio de manera concreta.

Ni la Asamblea ni el Concejo se han pronunciado de manera concreta ni han propuesto políticas sociales para disminuir este flagelo, solo en cuatro meses en el Magdalena se han registrado 11 suicidios, es decir, la tendencia va en aumento. Este tema sigue siendo minimizado y como exclusivo de las autoridades de Medicina Legal y Policivas.

El Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 tampoco contempla una política explícita para prevenir el suicidio en Colombia. De hecho, la palabra suicidio no aparece en ninguna de sus setecientas ochenta y una páginas. Esta responsabilidad recae en el Ministerio de Salud, cuyo Plan Nacional de Salud Mental 2012-2021 se propone disminuir la tasa de suicidios al 4.7 por 100 mil habitantes. También, señala, que las responsables de la disminución de la tasa de suicidio en el país son las seccionales de salud de los departamentos.

Según el Plan, a 2021 el 100% de los municipios del país deberán tener implementada la notificación obligatoria del evento “Conducta Suicida” en el marco del Sistema de vigilancia en Salud Pública SIVIGILA.

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