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¿Por qué se vota por senadores barranquilleros y cachacos?

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“El grave error es querer competirle con dinero a los dueños de la plata y de la burocracia que están en Barranquilla. La única opción que tienen los dirigentes del Magdalena es modificar su forma de hacer la política, ponerse al lado de la gente, ganarse su confianza, resolver efectivamente sus problemas gobernando con eficacia y recobrar la credibilidad de los electores haciendo una política limpia. Esas son las piedras que debe poner David en la honda para volver a derrotar a Goliat”. 

Un viejo refrán reza, que “cada cual habla de la fiesta según como le fue en ella”. Cuando se pregunta qué razones tuvo medio millón de magdalenenses para salir a votar por senadores foráneos en el 2014, se obtienen respuestas diversas de acuerdo con los intereses que estaban en juego.

Un profesor universitario, por ejemplo, quien pidió reserva de su nombre, muestra los recientes resultados de la Encuesta Gallup, en resumen, que casi el 90 % de los colombianos desaprueba con el mismo rigor a la administración de justicia, a los partidos políticos, a las Farc y al presidente Santos.

“Algo tiene que pasar en este país de manera urgente o nos iremos al abismo. En el caso del Departamento, muchos esperamos que haya un despertar de los ciudadanos tanto a nivel individual como colectivamente, con un norte claro sobre cuál es la Santa Marta y el Magdalena que deseamos para nuestros hijos”.

El senador Honorio Henríquez, el diputado Alex Velásquez, los concejales de Santa Marta Juan Carlos Palacios, Carlos Mario Mejía y Carlos Bolaños, o líderes políticos activos y retirados que prefirieron dejar su nombre en reserva, coincidieron en que las razones por las cuales los ciudadanos del Magdalena votan masivamente por senadores de otras regiones del país, son: primero, un liderazgo territorial debilitado y con poca credibilidad; segundo, que a los políticos que acarician esa idea les resultan infranqueables los costos exorbitantes de las campañas electorales.

También tuvieron coincidencias cuando se les interrogó sobre si creen que aumentará la votación por candidatos ‘foráneos’ el domingo 11 de marzo de 2018, fecha en la que se elegirá al nuevo Congreso de Colombia. “Definitivamente sí aumentará la votación por senadores de otras regiones”, dijo cada uno a su manera.

El académico toma distancia para agregar, que “no es posible limitar las causas de las últimas votaciones porque la gente no confía en el liderazgo regional o porque las elecciones son extremadamente costosas.

Es necesario señalar, que cada ciudadano no es consciente del poder de su voto, y que los empresarios, los gremios de la producción y del trabajo, la academia y los cultores decidieron ir a la zaga de las empresas electorales sin importar si son locales, barranquilleros o cachacos. En Santa Marta y en todo el Departamento la llamada Sociedad Civil pareciera comportarse como una comunidad de eunucos”.

En las elecciones al Senado de la República de 2014 solo 20 mil magdalenenses depositaron su confianza en cuatro paisanos que postularon sus nombres para esa corporación. Mientras que, unas 340 mil personas apoyaron la elección de senadores de otras regiones del país; los barranquilleros fueron los mayores beneficiados.

El resto fue de votos no válidos o en blanco, hasta alcanzar la cifra de 425 mil electores, de un total de 851.822 sufragantes habilitados.

Un antiguo militante regional del partido Conservador afirmó, que “a esta hora, en distintas regiones del país hay 900 candidatos al Senado que se frotan las manos. Están haciendo cuentas con el medio millón de ciudadanos del Magdalena que fueron a las urnas en las últimas justas electorales.

Esos 900 candidatos integrarán las listas de los nueve partidos políticos reconocidos por el Consejo Nacional Electoral: Cambio Radical, partido Liberal, partido Conservador, Opción Ciudadana, Centro Democrático, partido Verde, la ‘U’, Mira y el Polo. Ellos saben que en el 2014 muy pocos se quedaron sin votos en este departamento.

“Salvo los llamados candidatos de opinión que están presentes en diferentes partidos, la mayoría de los 900 que se frota las manos tiene ya a punto una descomunal maquinaria clientelista y recursos multimillonarios para movilizar una especie de ejército de operadores electorales a granel y a destajo, que actúan como intermediarios en el Magdalena de estos candidatos foráneos.

Entre estos barones electorales y los intermediarios se desarrolla cada cuatro años una novela de Corín Tellado, con amores y desamores, en la cual cada uno se declara víctima o victimario de traiciones, deslealtades e incumplimientos. Muchos de estos intermediarios son desechados por unos y reclutados por otros en una cadena sin fin.  Así se trate de los candidatos a la Cámara de Representantes, Alcaldes, Diputados y Concejales, para no mencionar sino a los más apetecidos. El problema para los votantes es que, de esta telenovela, lo usual es que no se deriven mayores beneficios para el elector o para el desarrollo territorial”.

¿LA PARAPOLÍTICA CAUSÓ LA PÉRDIDA DE LIDERAZGO EN EL MAGDALENA?

En un lapso de pocos meses rodaron las cabezas de los jefes de los clanes políticos con diverso nivel de jerarquía. Congresistas, Gobernadores, Alcaldes y Concejales salieron del escenario de forma abrupta y fulminante. Eran liderazgos familiares que habían tardado decenas de años en su proceso de formación y consolidación en Santa Marta y en los distintos municipios.

El fenómeno de la parapolítica afectó cada centímetro cuadrado de la geografía nacional y permeó de diferentes formas a la economía, a las instituciones y a las clases sociales de la Nación. Aunque en este Departamento tuvo manifestaciones muy peculiares -y la intensidad, los efectos y los matices tal vez pueden diferenciarse- nadie discute que la parapolítica también se expresó en toda su magnitud en Bogotá, Antioquia, Valle, Putumayo, Caquetá o el departamento del Atlántico, para solo hacer algunas referencias en los cuatro puntos cardinales.

Honorio Henríquez, senador

El exalcalde de Ciénaga, José Rafael ‘Chinto’ Serrano, invitado a revisar las cifras del debate al Senado del año 2014, afirmó, que “el liderazgo regional entró en una grave crisis de la que aún no se repone. Es lo primero y lo obvio.  Y eso, entre otras razones, explica por qué no se presentaron candidaturas regionales al Senado que lucieran sólidas y atractivas para el elector.

La parapolítica hizo tabla rasa de la dirigencia del Magdalena y la transición ha sido lenta para generar nuevos liderazgos creíbles. Pero, además, la posibilidad de competir con los jefes políticos y con las empresas electorales del Atlántico luce cada vez más difícil”.

En un escenario de posconflicto en Colombia, los condenados por la parapolítica esperan un tratamiento judicial equiparable al que se les diera a los miembros de las Farc, responsables de los más diversos crímenes, agrupación que ahora convertida en partido político se prepara para elegir y ser elegida.

Juan Carlos Palacio, senador

En su momento, la Corte Suprema cerró la posibilidad de acceso de los parapolíticos a la Justicia Especial para la Paz-JEP. Estos dirigentes ahora cifran su esperanza en la convocatoria de una constituyente.  Aunque para fines distintos, Vivian Morales, Roy Barreras y Piedad Cordoba, se cuentan entre quienes se han pronunciado en favor de este mecanismo.

AL MARGEN DE LA CLASE POLÍTICA, ¿QUÉ PIERDEN Y QUÉ GANAN LOS MAGDALENENSES?

Con diferencias de matices y énfasis, los dirigentes políticos y académicos consultados por OPINIÓN CARIBE se aproximaron a la descripción del Magdalena como un territorio potencialmente muy rico, que tiene todas las condiciones naturales para convertirse en un destino ecoturístico de talla mundial y dispone de tierras y aguas para un desarrollo agroindustrial promisorio.

Pero hoy, está por debajo de buena parte de los indicadores nacionales de competitividad y calidad de vida, con especial relevancia en los de salud y educación. Según el Dane, este territorio es el quinto más pobre del país, y su sector agropecuario está sumido en la improductividad.

La casi totalidad de sus entidades territoriales naufraga en una crisis estructural acumulada por décadas, y carece de sistemas eficientes de servicios públicos, de una infraestructura vial que conecte internamente a municipios que no los separan sino 50 kilómetros, pero que no disponen de una infraestructura de riego. Situación esta última que hace que en 14 de sus municipios que están a orillas del río Magdalena, sus habitantes ‘si desayunan, no almuerzan’ porque la pesca, los cultivos y el ganado se afectan porque nunca hay la cantidad de agua que se necesita o falta  hasta que mueren de sed animales y plantas o sobra hasta casi perecer ahogados.

Recurrimos ahora al académico para preguntarle si espera un cambio de actitud por parte de los senadores con la gente del Magdalena que los ayudaron a elegir, y responde, “debemos confiar que respecto al Magdalena ellos modifiquen su comportamiento extractivo de votos en nuestros municipios pauperizados, y se sincronicen con esta necesidad.

Sin embargo, uno esperaría mientras eso ocurre, que los gremios sociales o económicos, que las universidades, que los sindicatos, que los medios de comunicación se comportaran como sociedad civil organizada y que ejercieran control social y político sobre estos candidatos y senadores, porque todos debemos demandar del Estado Central que se nos dé un tratamiento equitativo en la asignación de recursos e inversiones. Equidad que surgiría del reconocimiento del diferenciado rezago histórico del Departamento en el contexto del desarrollo nacional. Y que los parlamentarios elegidos cumplieran un papel decisivo para lograr este cometido”.

Para un dirigente político que jugó un papel clave en la votación obtenida en el Departamento por el senador Miguel Amín Escaf, alrededor de 25 mil votos, equivalente al 32 % de su credencial, el secreto de su éxito ha sido la satisfacción generada por las obras y la inversión que ha gestionado al lado de alcaldes de varios municipios.

“Aspiramos a llegar con el Senador Amín a los 50 mil votos en las próximas elecciones, y le he escuchado a los amigos de los senadores Eduardo Pulgar y José David Name, que su aspiración es alcanzar los 30 mil votos cada uno, en el Magdalena”. Los tres congresistas mencionados son barranquilleros.

El concejal Carlos Bolaños expresa, que en las elecciones pasadas había acompañado al senador Carlos Fernando Motoa Solarte, y que no debía pedirle permiso a nadie para invitar a sus amigos y familiares en Santa Marta, Fundación y El Banco a votar por este congresista nuevamente.

Alex Velásquez, diputado

El diputado Alex Velásquez y el concejal Juan Carlos Palacio justificaron su decisión de acompañar al actual presidente del Senado, Efraín Cepeda. “Invitaremos nuevamente a votar por él porque es un político serio, cumplidor de sus compromisos, que hizo un debate importante de control político sobre la Ciénaga Grande de Santa Marta, y estamos seguros, que habrá inversiones importantes para el Departamento”.

El senador Honorio Henríquez indicó, que tanto él como el congresista Álvaro Uribe, desde la oposición al Gobierno Nacional, habían adelantado importantes debates en favor de asuntos claves de Santa Marta y el Magdalena. “Aspiro a seguir representando al Magdalena en el Congreso, pero esta vez confiamos que en la Presidencia de la Republica estará un amigo con voluntad para resolver los problemas de nuestras gentes”.

Carlos Mario Mejía, concejal del Distrito por el partido de la ‘U’, declaró, que “si se elige a alguien, aunque no sea del Magdalena o de Santa Marta, ese senador debe estar agradecido que parte de su curul se la debe al Departamento. Lo que no debe seguir pasando es que aquí todo el mundo pesque en río revuelto, que el Magdalena se haya vuelto una colcha de retazos para cada uno de los congresistas y que cada cual saque un poquito, se lo lleve, y al final, no sienta ningún compromiso con esta región”.

Teodoro Gómez, odontólogo, de reconocida trayectoria política y con larga experiencia administrativa, dijo, que “en este Departamento ya nadie confía en nadie. Se fueron los mayores y se acabaron los cupos al Senado. Ahora pocos tienen esa talla política. Ahora casi todos venden el voto y por eso no funciona el Estado”.

BARRANQUILLA Y SANTA MARTA: DAVID Y GOLIAT. NUEVA VERSIÓN DE LA EPOPEYA BÍBLICA

El excongresista consultado se sonríe cuando se le pregunta sobre cuál será el resultado del forcejeo por los votos entre los políticos ‘foráneos’ y los del Departamento. “Es como David y Goliat”, responde ya en tono serio. “Pareciera repetirse una nueva versión de la epopeya bíblica en la cual el Magdalena también debiera resistirse a ser derrotado”, dice reflexivo. “En realidad, los Presidentes de Colombia gobiernan es para el ‘Triángulo de Oro’, Bogotá, Medellín y Cali. Pero cada vez que la gente de la Costa se alborota, quien está en la Presidencia de la República se ocupa de darles más contrato y más burocracia a los jefes políticos de Barranquilla, y con eso asume que compensa al Caribe colombiano.

Les voy a poner un ejemplo, “estos barones electorales del Atlántico aprendieron de las Farc a combinar las diferentes formas de lucha, porque en un frente armaron sólidas empresas para contratar con el Estado megaobras de infraestructura en todo el territorio nacional por billones de pesos, algunas de ellas con concesiones que se extenderán hasta la mitad del siglo.

En un segundo frente lograron participar en el poder central, que incluye desde Vicepresidente de la República hasta ministerios, superintendencias, embajadas, cargos clave en los organismos de control y en los institutos descentralizados del orden nacional, sin mencionar que la mayoría ha sido presidente del Congreso, y cuando no lo son es porque presiden o hacen parte de las Comisiones Económicas de Senado y Cámara, que es el sitio donde ponen las garzas”.

El excongresista se levanta de su silla, recorre el pequeño tramo de su oficina y de espaldas, mientras mira por la ventana el tráfico caótico sobre la avenida, pregunta con la intención de subrayar el contraste que existe entre Santa Marta y Barranquilla, “¿recuerdas el reporte de los medios de comunicación cuando en el estadio ‘Tomás Arrieta’, Juan Manuel Santos como candidato – Presidente proclamó: ‘Barranquilla es mi novia fiel’?”

La respuesta es que no hay recuerdos de esa noticia, por tanto, sugiere, “está en El Heraldo, búsquenla, fue en su primera manifestación pública en marzo de 2014”.

Calor Bolaños, concejal

Lanza una mirada condescendiente y acciona en su celular la búsqueda de Google, al instante muestra el portal de El Heraldo del 28 de julio de este año, y lee la noticia que da cuenta que el presidente Santos se reunió en Barranquilla, a instancia de la Cámara de Comercio, con 20 empresarios de la ciudad, evento al que llegó acompañado de 13 funcionarios del gobierno, entre ellos 5 ministros y el Director de la Dian. (Estuvieron Vivienda, Trabajo, Comercio, Educación y Transporte).

Allí, el Presidente se concentró en dos temas: La vía Ciénaga – Barranquilla y el canal de acceso al puerto, al final de la reunión voceros del gobierno declararon a la prensa, “Está salvada la navegabilidad del río Magdalena, el contrato de la APP será adjudicado en enero y tendrá un costo de 2.2 billones de pesos”.

La nota periodística describe que a manteles y disfrutando del menú compuesto por frutos del mar estuvieron, entre otros, los empresarios Fuad Char, de la Organización Olímpica; Enrique y Julio Gerlein Echeverría, de las empresas Gralco y Valorcom; representantes de las empresas de los Name; el presidente de la Fundación ‘Mario Santo Domingo’, Pablo Obregón; y César Porto, gerente de Tecnoglass.

Este último conglomerado empresarial, por ejemplo, factura un billón de pesos en ventas anuales en 27 países, su firma está inscrita en la bolsa de valores de Nueva York, y se precia que entre sus clientes están las empresas de Donald Trump.

En la inauguración de una de las instalaciones de Tecnoglass ya había estado el presidente Santos, acompañado de sus propietarios Christian y José Manuel ‘Yuyo’ Daes Abuchaibe.

El excongresista adopta un tono trascendente para afirmar, “mientras se mantenga este estado de cosas, los políticos del Magdalena tienen poco chance de ganarles. El error es querer competirles con dinero a los dueños de la plata y de la burocracia que están en Barranquilla. La única opción que tienen es modificar su forma de hacer la política, ponerse al lado de la gente, ganarse su confianza, resolver efectivamente sus problemas gobernando con eficacia y recobrar la credibilidad de los electores regionales haciendo una política limpia.

Esas son las piedras que se deben poner en la honda de David para volver a derrotar a Goliat, en la lucha por recobrar una bancada poderosa y digna que llame la atención del Gobierno Nacional para resolver los graves problemas que tenemos”.

Pero otra cosa piensan los que no participaron en la ‘fiesta electoral’ o simplemente observan sus estragos, y a quienes la política les resulta repulsiva.

Carlos Mario Mejia, concejal

Descrito este último escenario, un profesor universitario explica en tono académico, que “así funciona el sistema, no puedes esperar resultados distintos. A la mayoría nos produce lástima cuando vemos un documental de vida salvaje, en el cual un león descomunal derrota a otro que hasta entonces era el líder de la manada, y el vencedor procede a darle muerte de forma sistemática a los cachorros del león derrotado.

Esa imagen trágica nos conmueve, pero fue el camino por el que optó la naturaleza. Lo que se preserva allí no son los elementos de la especie representada en los cachorros, sino los genes del león triunfador. Pues bien, en el caso del Magdalena si queremos un cambio en el ‘ecosistema político’ deberá la Sociedad Civil o la comunidad organizada tomar el control del sistema, aunque siempre tendrá la denominada clase política la opción de rectificar sus errores, aunque respecto a esto último,  soy escéptico.

Creí encontrar una forma didáctica de explicarle a mi hija las consecuencias del comportamiento electoral.  Le dije, es como si en el año 2014 hubiera existido una señora llamada Magdalena Mediomillón, y en las elecciones de Senadores, hubiese tenido una fortuna de 851 mil votos, pero decidió utilizar solo 425 mil de esos votos, y los distribuyó entre 800 candidatos.

A pesar de la dispersión, alcanzó a decidir la elección de muchos de los Senadores oriundos de otros departamentos. A la mayoría no los conocía y no los volvió a ver. Y por supuesto, nunca en estos casi cuatro años pudo sentarse con esos senadores a conversar cómo iban a ayudarla a resolver los problemas estructurales que hacen que sea pobre cuando en realidad es muy rica. Ella me preguntó ‘con cara de hija mirando al padre’: ¿cómo llamaremos a esta historia? Le contesté, llámala: ‘Los disparos fallidos del Magdalena Mediomillón”.

 

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